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Bibliografía | Proteínas y Ejercicio

 

Varios colegas, estudiantes e interesados en datos científicos me han pedido via Facebook y correo lecturas sugeridas sobre la charla de proteínas y ejercicio que di en el pasado VI Curso Internacional de Endocrinología. Ante todo, quiero agradecer de forma especial por la invitación a la Asociación Colombiana de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo, organizadores del evento.

He reunido 15 referencias que han enriquecido mi conocimiento y entendimiento alrededor de este tema. Espero que les sea útil, bienvenidas las sugerencias.

 

JD

 

Bibliografía | Proteínas y Ejercicio

1.    Nutrition and Athletic Performance. Med Sci Sports Exerc. 2016;48(3):543-568. WEB
2.    Bovill ME, Tharion WJ, Lieberman HR. Nutrition knowledge and supplement use among elite U.S. army soldiers. Mil Med. 2003;168(12):997-1000.
3.    Campbell WW, Kim JE, Amankwaah AF, Gordon SL, Weinheimer-Haus EM. Higher Total Protein Intake and Change in Total Protein Intake Affect Body Composition but Not Metabolic Syndrome Indexes in Middle-Aged Overweight and Obese Adults Who Perform Resistance and Aerobic Exercise for 36 Weeks. J Nutr. 2015;145(9):2076-2083.
4.    Denison HJ, Cooper C, Sayer AA, Robinson SM. Prevention and optimal management of sarcopenia: a review of combined exercise and nutrition interventions to improve muscle outcomes in older people. Clin Interv Aging. 2015;10:859-869. WEB
5.    Dideriksen K, Reitelseder S, Holm L. Influence of amino acids, dietary protein, and physical activity on muscle mass development in humans. Nutrients. 2013;5(3):852-876.
6.    Finger D, Goltz FR, Umpierre D, Meyer E, Rosa LH, Schneider CD. Effects of protein supplementation in older adults undergoing resistance training: a systematic review and meta-analysis. Sports Med. 2015;45(2):245-255.
7.    Garlick PJ. Assessment of the safety of glutamine and other amino acids. J Nutr. 2001;131(9 Suppl):2556s-2561s. WEB
8.    Garlick PJ. The nature of human hazards associated with excessive intake of amino acids. J Nutr. 2004;134(6 Suppl):1633S-1639S; discussion 1664S-1666S, 1667S-1672S. WEB
9.    Leenders M, Verdijk LB, Van der Hoeven L, et al. Protein supplementation during resistance-type exercise training in the elderly. Med Sci Sports Exerc. 2013;45(3):542-552.
10.    Mitch WE, Goldberg AL. Mechanisms of muscle wasting. The role of the ubiquitin-proteasome pathway. N Engl J Med. 1996;335(25):1897-1905.
11.    Naclerio F, Larumbe-Zabala E. Effects of Whey Protein Alone or as Part of a Multi-ingredient Formulation on Strength, Fat-Free Mass, or Lean Body Mass in Resistance-Trained Individuals: A Meta-analysis. Sports Med. 2016;46(1):125-137.
12.    Pasiakos SM, Austin KG, Lieberman HR, Askew EW. Efficacy and safety of protein supplements for U.S. Armed Forces personnel: consensus statement. J Nutr. 2013;143(11):1811s-1814s. WEB
13.    Pasiakos SM, McLellan TM, Lieberman HR. The effects of protein supplements on muscle mass, strength, and aerobic and anaerobic power in healthy adults: a systematic review. Sports Med. 2015;45(1):111-131.
14.    Snijders T, Res PT, Smeets JS, et al. Protein Ingestion before Sleep Increases Muscle Mass and Strength Gains during Prolonged Resistance-Type Exercise Training in Healthy Young Men. J Nutr. 2015;145(6):1178-1184.
15.    Zdzieblik D, Oesser S, Baumstark MW, Gollhofer A, Konig D. Collagen peptide supplementation in combination with resistance training improves body composition and increases muscle strength in elderly sarcopenic men: a randomised controlled trial. Br J Nutr. 2015;114(8):1237-1245.

ASCENSO QUIBA 2016 | Fundación Cambios

 

Estimados amigos,

la Fundación Cambios hace una labor muy valiosa inculcando el deporte en niños y adolescentes de Ciudad Bolívar y he decidido apoyarlos compartiendo la información sobre su próximo evento de atletismo.

Esta es la invitación que hace Juan David Martínez, director de la fundación:

Ascenso Quiba 2016, en su segunda edición trae más sorpresas para nuestros corredores de montaña desde Europa.

¿Te gustaría participar en dos carreras en Suiza?

Esta es tu oportunidad! Con la inscripción a la carrera tendrás la opción de ganarte uno de los 3 cupos que se sortearán. Cada cupo incluye los gastos para correr en Sierre-Zinal – Thyon Dixence, y los 2 ganadores hombre y mujer de la distancia 21k nos representarán  en Suiza (Aplican términos y condiciones).

Nuestro objetivo con la carrera de montaña ASCENSO QUIBA en su segunda edición, es dar a conocer a deportistas nacionales e internacionales los hermosos paisajes de esta zona rural y la calidad humana de su gente, mostrando las buenas acciones y los referentes positivos de esta localidad, ayudando a los niños, niñas y adolescentes a forjar su proyecto de vida, a través del deporte.

Los fondos que se recaudan con las carreras se destinan para continuar con el semillero deportivo en Ciudad Bolívar, seguir vinculando profesionales como médicos generales, deportólogos, psicólogos, trabajadores sociales, fisioterapeutas y entrenadores calificados, y continuar enfatizando los valores humanos, aplicados al deporte, familia y sociedad.

Dale una mano a los niños de Ciudad Bolívar compartiendo esta iniciativa, participando en la carrera o regalándole la inscripción a un atleta de bajos recursos.

Para mayor información contacte a Juan David al 318 5575320 o escribiendo a fundacioncambios@gmail.com

 

 

 

 

blog | Salud Cardiovascular: ¿qué nos falta?

 

Casi todos hemos vivido la muerte de un amigo o ser querido por causa cardiovascular y nos preguntamos con preocupación por qué no se ha logrado reducir aún más esta enfermedad fatal. ¿Será que faltan más cardiólogos , cirujanos cardiovasculares o grandes inventos no importa cuánto cuesten, que puedan por fin controlar esta epidemia?

Esta preguntas se hace continuamente en el medio científico y las respuestas sorprenden por su simplicidad. Nunca antes habíamos comprendido mejor la fisiopatología, es decir los mecanismos biológicos que explican la enfermedad cardiovascular, nunca antes habíamos tenido tantas y tan increíbles opciones farmacológicas e intervencionistas, pero las cifras de eventos y muertes no parecen reflejarlo. Que hay detrás de estos resultados frustrantes para médicos y pacientes? Muchas de las explicaciones parecen estar en aspectos comportamentales y administrativos. Como en las grandes empresas y los proyectos exitosos, el control de calidad permanente, los indicadores objetivos y los frecuentes y minuciosos análisis costo vs beneficio son indispensables si queremos cambiar los desenlaces.

Es increíble por ejemplo, que la hipertensión arterial, el gran asesino silencioso de la humanidad, que además padece cerca de un 30 % de los adultos en Colombia, no esté totalmente controlada. Su prevención está ampliamente documentada, su diagnóstico es sencillo y barato, su tratamiento está al alcance de todos los colombianos con medicación incluida en el plan obligatorio de salud. Sorprendentemente llegan todos los días a nuestros hospitales, pacientes con daño cardiaco, renal cerebral y neurológico por esta enfermedad. También sabemos que el sobrepeso aumenta el riesgo de infarto, diabetes, cáncer y numerosas enfermedades, conocemos sus causas y su prevención y su tratamiento, pero la mitad del país sigue con sobrepeso. Los niveles elevados de colesterol, no siempre relacionados con la dieta, el tabaquismo y la diabetes, son igualmente prevenibles, fáciles de diagnosticar y relativamente accesible su buen manejo, pero siguen sin ser controlados en miles de personas que deambulan por nuestras ciudades y campos esperando el desenlace lógico, un evento cardiovascular y en muchos casos la muerte.

Usted puede reducir su riesgo casi totalmente, si verifica con cuidado el cumplimiento riguroso y objetivo de los grandes factores de riesgo, no busque disculpas, ni se distraiga con creencias mal documentadas. Dejar el sedentarismo, no fumar, alimentarse bien y moderar el consumo de alcohol, no son utopías o conductas imposibles, ni mucho menos responsabilidad de las autoridades de salud, son decisiones de cada colombiano. Tener un colesterol, una presión y una glicemia normal son metas totalmente factibles, con la ayuda de nuestro sistema de salud. Nos falta una decisión personal seria y responsable.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador, el domingo 13 de marzo, 2016.
Fotografía de Fotografía de Vanessa Collazos, todos los derechos reservados.

blog | Atención primaria, ¿la solución?

 

El Ministerio de Salud ha venido construyendo en los últimos años, incluso desde gobiernos anteriores, una propuesta centrada en la muy renombrada atención primaria en salud.

El concepto es muy antiguo, quizás adecuado, es aplicado en varios países desarrollados y tiene sentido desde varias perspectivas. Los costos en salud, si se pretende brindar cobertura universal de alta calidad, son tan altos que siguen siendo una utopía para cualquier economía, mucho más para nuestro país. Es imposible pretender que nuestro sistema pueda garantizar cirugías complejas, cuidados intensivos, trasplantes, diálisis y hospitalizaciones prolongadas a más de 40 millones de colombianos, las cuentas no dan. Esto quiere decir que nuestro preciado derecho constitucional a la salud va más allá de las posibilidades realistas de cualquier país, no nos engañemos.

Por otra parte, existen algunos ejemplos relativamente exitosos de optimización de los costos en salud, que permiten desenlaces e indicadores aceptables para la gran mayoría de habitantes. Estrategias internacionales, como reducción de costos en medicamentos y procedimientos, menos intermediación, control de calidad, esquemas de incentivos y remuneración por desenlaces y no por eventos, sistematización e integración, planeación estratégica, entre otros, están en proceso de implementación en nuestro sistema actual.

Sin embargo, surge con gran ilusión la reaparición de la figura tradicional, del médico de cabecera, médico familiar, internista o generalista con una mayor cercanía afectiva y geográfica a la comunidad, con una verdadera vocación de servicio, con nociones de salud pública y epidemiología, con elementos básicos de pediatría, ginecología, cardiología, endocrinología, reumatología, cirugía, nutrición, actividad física habilidades de comunicación, psicoterapia y, por supuesto, con una irreprochable humildad y claridad mental para definir y resolver casi todo y, sobre todo: cuando se debe pedir la opinión y la intervención de un especialista. Qué bueno que esta especie de “ironman” de la medicina nos ayudara, además con salario de médico general, perfecto.

Quisiera sinceramente pensar que es posible, pero veo grandes limitaciones en el mundo real. En las mejores facultades de medicina seguimos teniendo dificultades para priorizar contenidos y competencias curriculares, metodologías pedagógicas y sistemas de evaluación que nos ayuden a graduar cada día mejores médicos generales. La magnitud de conocimientos y destrezas necesarias para que un buen médico esté en capacidad de ser la figura central de nuestro sistema de salud es inmensa. La especialización, por lo menos en medio de la complejidad de la medicina actual, parece necesaria para ejercer atención médica de alta calidad. La formación de los miles de especialistas que necesitamos debe ser una prioridad para el Estado y las facultades de medicina.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador, el domingo 13 de marzo, 2016.
Fotografía de Fotografía de Vanessa Collazos, todos los derechos reservados.

blog | Alimentos procesados

 

Parece que en Latinoamérica y en otros lugares del mundo el tema de la nutrición genera pasiones sólo superadas por el fútbol y la política, lo cual sin duda es divertido e interesante para muchos sectores, por supuesto, más para los medios de comunicación.

Por lo general, no importa mucho quién tiene la razón, lo importante es captar la atención y el rating, usualmente con agresiones o descalificaciones mutuas como lo vemos a diario. Los alimentos procesados no son la excepción y pareciera que eso de “todo tiempo pasado fue mejor”, una frase tan popular como irracional, empieza a permear las creencias y los prejuicios populares sobre los invaluables avances en ciencia y tecnología de alimentos y nutrición.

Procesar, según la Academia de la Lengua Española, es someter una cosa, en este caso un alimento, nutriente o materia prima, a un proceso de elaboración o de transformación. No sobra decir que nuestro cerebro procesa permanentemente datos e información, pero también nutrientes y moléculas.

Aún no entiendo la gran preocupación popular y de algunos pocos profesionales de la salud sobre los alimentos procesados, quizá sólo explicable por falta de información sobre bioquímica o procesos de digestión y absorción de nutrientes en nuestro organismo.

Lavar, calentar, enfriar, cortar, moler, licuar, macerar o fritar en la cocina de la abuela no es muy diferente de hacerlo por medio de máquinas sofisticadas computarizadas, en un entorno industrial con altos estándares de control de calidad. Perdón, sí existen diferencias: en el entorno artesanal, hogareño, hay mucho más riesgo de contaminación con virus, bacterias y hongos, nadie conoce los miligramos de cada nutriente al final del proceso ni de cada porción, y, por supuesto, el Invima se escandalizaría de auditar cualquiera de los procesos caseros o de muchos restaurantes, documentando los cotidianos efectos gastrointestinales, alérgicos y tóxicos de muchos de estos alimentos supuestamente no procesados, saludables e inocuos.

Fotografía de Michael Stern/Flickr.

Fotografía de Michael Stern/Flickr.

La industria de alimentos busca los máximos estándares de calidad e inocuidad de los alimentos para cubrir una amplia gama de necesidades y, por ende, gustos y preferencias de la población. La oferta va desde productos intravenosos y enterales con algunos o todos los nutrientes necesarios para la vida y de amplio uso hospitalario, hasta alimentos de todos los tipos para todos los gustos y necesidades: agua, fibra, proteínas, carbohidratos complejos o azúcares simples, grasas de todos los tipos con o sin saturación, con o sin colesterol, alimentos con o sin calorías, con o sin grasa.

Tienen además la obligación de describir en detalle sus ingredientes y someterse a las autoridades técnicas internacionales de control de calidad.

El impacto favorable o desfavorable de un alimento poco o nada tiene que ver con ser procesado o no, por el contrario, entre más clara y definida esté la necesidad de cada nutriente y el consumo requerido para cada individuo, más posibilidades hay de preservar o recuperar la salud.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador, el domingo 15 de noviembre, 2015.
Fotografías de Michael Stern, usadas bajo licencia Creative Commons.

blog | Diabetes y ejercicio: consejos prácticos

 

Los grandes beneficios del ejercicio para la prevención y el manejo del paciente diabético han sido reconocidos por las autoridades clínicas y de salud pública en todo el mundo.

En primer lugar, vale la pena recordar que el sobrepeso, el sedentarismo, el tabaquismo y la hipertensión son los factores de riesgo modificables que aumentan en forma exponencial el riesgo de diabetes tipo 2 y coexisten progresivamente en muchos pacientes en Colombia y Latinoamérica.

La persona que toma la decisión de llevar una vida más activa e incluir más ejercicio no sólo previene biológicamente la diabetes tipo 2 en gran medida, sino que además puede controlar el sobrepeso, la hipertensión y la ansiedad, que a su vez lo llevan a fumar y tomar alcohol. Como si fuera poco, mejoran los triglicéridos y colesterol, su riesgo de eventos cardiovasculares y su calidad de vida.

Algunos consejos mínimos para la práctica del ejercicio en un paciente con diabetes: aunque en general es mejor para la salud moverse que quedarse quieto, es recomendable tener una evaluación médica para precisar las recomendaciones. Muchos diabéticos en nuestro país han padecido la enfermedad en forma asintomática por muchos años y podrían sufrir alteraciones cardiovasculares, renales o retinianas sin saberlo.

Antes de hacer ejercicio verifique el buen uso de la medicación prescrita, procure estar hidratado y, si es posible, realice un control de presión arterial y glucometría.

Debemos buscar el mejor momento del día para cada individuo, mañana o tarde, ojalá 20 a 40 minutos para dedicarlo a algún tipo de actividad física agradable y fácil de realizar.

Aunque caminar es la alternativa más aceptada, vale la pena pensar en otras posibilidades como bailar, jugar, nadar o montar en bicicleta.

El secreto está en crear un hábito y disfrutarlo, aumentando progresivamente la duración y la intensidad del ejercicio. Pueden ser suficientes 10 o 15 minutos para empezar a ver y sentir los cambios. Para optimizar los resultados se aconseja aumentar el tiempo total de ejercicio, más que la intensidad del mismo. Algunas personas prefieren el ejercicio más fuerte y de corta duración, pero esto requiere un proceso de adaptación previo para evitar lesiones y complicaciones.

Cuando se logran dosis adecuadas de ejercicio, se pueden ver reducciones significativas en los niveles de glucemia, presión arterial y triglicéridos que requieren ajustes frecuentes en la medicación, siempre en estrecha comunicación con su médico tratante.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador, el domingo 15 de noviembre, 2015.
Fotografía de Fotografía de Vanessa Collazos, todos los derechos reservados.

blog | Carne: comer o no comer

 

La asociación entre cáncer y factores ambientales, como dieta, cigarrillo, alcohol, actividad física, sobrepeso y factores psicosociales ha sido motivo de numerosos estudios con resultados muy diversos y a veces contradictorios. Específicamente, la relación entre productos de origen animal, en especial carnes rojas o procesadas y cáncer de colon ha despertado nuevamente el interés de la comunidad internacional.

Las autoridades de salud pública tienen la obligación de orientar las políticas y, por supuesto, las conductas de la población general, pero no pueden ni pretenden tomar decisiones particulares por cada uno de los habitantes.

Las recomendaciones internacionales han sido consistentes hace varias décadas en buscar una reducción en el consumo masivo de productos de origen animal y promover el consumo de vegetales, frutas y verduras, dados los múltiples beneficios en salud cardiovascular, enfermedades metabólicas y cáncer.

En un esfuerzo serio por analizar e interpretar la reciente evidencia científica, la OMS, por medio de un selecto grupo de expertos, ha manifestado una vez más la importancia de cuidar los hábitos alimentarios y reducir el consumo de carnes procesadas. El fundamento para esta recomendación es el análisis de diferentes tipos de estudios, tanto epidemiológicos como experimentales que parecen mostrar en forma consistente un mayor riesgo de cáncer de colon (aproximadamente de un 20%) en personas con altos consumos de carnes procesadas comparadas con aquellas con consumos promedio bajos.

La gran dificultad a la hora de interpretar y comunicar esta información está en la complejidad misma de la biología humana y los desenlaces en salud. El concepto estadístico de riesgo describe una mayor probabilidad de un desenlace negativo al comparar una población expuesta con una no expuesta al factor de riesgo. Afortunadamente, la gran mayoría de las enfermedades sólo aparecen cuando confluyen varios factores que aumentan el riesgo.

Es sorprendente que nos preocupen tanto estos datos y convivamos (1 de cada 5 colombianos) tranquilamente con el cigarrillo, que mata diariamente (riesgos relativos mucho mayores al 20%) a miles de colombianos de infarto, trombosis, diabetes y, por supuesto, cáncer de colón y otros 20 o 30 tipos de cáncer según numerosos estudios publicados en los últimos 20 años. O quizás es oportuno recordar que más de la mitad de nuestra población es sedentaria y podría reducir su riesgo de cánceres de colon, seno y próstata en un 30% tan sólo con 30-60 minutos de actividad física diaria o disminuir a la mitad o menos (40-60%) el riesgo de hipertensión, infarto o diabetes siendo físicamente activo. Pero si queremos realmente reducir el riesgo de muerte rápidamente, según la epidemiología, quizá la medida más eficaz debería ser no volver a consumir alcohol, la primera causa mundial de muertes violentas o por accidentes, o mejor aún, erradicar las armas de todo tipo, un negocio bastante más lucrativo que el de la carne.

Para balancear aún más el debate, no podemos olvidar que más de la mitad de los colombianos ni siquiera pueden comprar un pedazo de carne, pues el salario mínimo que corresponde a un presupuesto menor a $3 mil por comida por familia, no le permite “darse el lujo” de los peligros de la carne y los embutidos, pero, eso sí, debe padecer las consecuencias dramáticas de la desnutrición crónica, la anemia por falta de hierro, proteínas, potasio y vitaminas del complejo B, nutrientes abundantes en la carne.

Aunque todos soñamos con la utopía de la inmortalidad, la eterna juventud y la salud física y mental perfecta, tenemos que reconocer las limitaciones de nuestra especie humana. La probabilidad de enfermar o sobrevivir está dada por numerosos factores, muchos de ellos fuera de nuestro control.

Pero la ciencia nos ha permitido identificar progresivamente cuáles de ellos podríamos controlar, por lo menos parcialmente. Y son aquellos relacionados con nuestra conducta o estilo de vida. Consumir más vegetales, menos calorías, menos carne y más pescado, no fumar, beber con moderación y practicar ejercicio varias veces por semana parecen ofrecer una reducción muy importante, no total, del riesgo de muchas enfermedades, ¡no de todas!

 

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador, el domingo 1 de noviembre, 2015.
Fotografía de Fotografía de Nicole Hanusek/Flickr, usada bajo licencia de Creative Commons.