blog | Proteínas y ejercicio

 

El aporte de proteínas en la dieta y la necesidad de suplementos de proteínas para lograr una óptima ganancia de masa muscular han sido estudiados hace décadas. Las verdades a medias para no decir “engaños” han permitido el crecimiento exponencial de dietas hiperprotéicas y suplementos muchas veces innecesarios.

Es importante recordar que nuestros venerados músculos están constituidos en su mayor parte por agua, como muchas de nuestras células. De 1 kg de músculo, aproximadamente el 70% es agua, quizás un 10 % grasa y tan solo un 20% proteínas.  Esto quiere decir que si la dieta fuera la única fuente de proteínas, serían suficientes tan solo 200g, es decir 10 gramos al día (1 huevo) para fabricar 1 kg de músculo en 20 días. Adicionalmente, es poco conocido que nuestro cuerpo reutiliza permanentemente gran cantidad de proteínas, de acuerdo a las prioridades fisiológicas de cada momento y de cada órgano.

Las proteínas están hechas de aminoácidos, pequeñas estructuras químicas que se diferencian de los carbohidratos simples y grasas en especial por la presencia de nitrógeno en su molécula. Ese nitrógeno, tan esencial para la vida, también puede ser tóxico si sus niveles son muy altos. Son bien conocidos los daños al cerebro y a todo el organismo producidos por niveles tóxicos de nitrógeno en forma de amonio o urea cuando fallan el hígado o el riñón.

Las necesidades de proteínas para un óptimo estado de salud están alrededor de 1 gramo por kg de peso ideal y para ganar masa muscular se recomiendan aproximadamente 1.5 gramos por kg, pero no más de eso. Es importante verificar periódicamente la función renal y hepática para evitar complicaciones. Las autoridades científicas consideran que en general no es necesaria la suplementación, aun en atletas de alto rendimiento. Una dieta sana y en especial las dietas de los atletas, por lo general muy ricas en calorías y proteínas, brindan la cantidad necesaria de aminoácidos para garantizar las necesidades del músculo.

En poblaciones especiales como ancianos, niños con desnutrición o adultos sometidos a dietas restrictivas, bajas en calorías, puede ser útil o necesario ofrecer suplementos como estrategia para optimizar el aporte de proteínas. Tenga en cuenta que la calidad y fuente de proteínas de estos productos es muy variable y algunos contienen sustancias anabólicas o estimulantes que pueden afectar la salud.

 

 

JD