¿Debería utilizar un monitor de ritmo cardíaco?

Es muy útil, no es indispensable. Cualquier persona puede hacer ejercicio sin monitoria cardíaca pero, como cualquier actividad humana, es muy importante tener registro y hacer seguimiento objetivo (ojalá numérico) de las variables que se están manejando. Por ejemplo, la distancia se maneja relativamente bien con sentido común, contando pasos, contando calles o con tecnología moderna como GPS o señales satelitales que permiten manejar las distancias con alta precisión. Pero la intensidad del ejercicio es inmensamente compleja, depende de factores emocionales y de factores de personalidad, del clima, etc. La única medida objetiva, simple y accesible para el entrenamiento deportivo es la monitoria de la frecuencia cardíaca. Por eso los monitores de frecuencia cardíaca son esenciales si yo quiero hacer un trabajo riguroso y un trabajo bien estructurado para alcanzar metas de entrenamiento y competencia y por supuesto metas en composición corporal, como cuánta grasa y cuánto músculo quiero tener. La monitoria del ritmo cardíaco es recomendable, no es indispensable, pero deberíamos aprovechar estos avances tecnológicos al máximo.