Rotulado de alimentos: descifrando el enigma

Fotografía de Tobias Nielsen / Flickr, licencia CC.

 

El rotulado de los alimentos tiene como objetivo principal comunicar al consumidor el tipo y la cantidad de nutrientes presentes en un alimento dado (FAO/OMS, 2007). En general, existen dos clases grandes de nutrientes: macronutrientes (proteínas, carbohidratos, grasas) y micronutrientes (vitaminas y minerales). El requerimiento diario de cada uno de estos nutrientes puede variar según su edad y género, su nivel diario de actividad física, y la presencia de condiciones especiales como el embarazo o una enfermedad. Por esta razón, es muy importante que obtenga una valoración médica y nutricional para conocer cuáles son sus necesidades específicas.

El rotulado de alimentos es una valiosa herramienta que le permitirá tomar decisiones informadas respecto a sus hábitos alimentarios y así logrará cumplir con las recomendaciones nutricionales de su médico o nutricionista. Sin embargo, en ocasiones leer un rotulado nutricional puede ser confuso y la información puede ser malinterpretada.

Para evitar confusiones la próxima vez que lea el rotulado de su alimento preferido, tenga en cuenta los siguientes cinco consejos de la Asociación Americana del Corazón (AHA) para orientar la selección de los alimentos a partir del rotulado:

1. TAMAÑO DE LA PORCIÓN. Revise cuál es el tamaño de la porción del alimento. Generalmente está escrita en términos de su peso o en una medida común, como una taza.

2. CALORÍAS. Lea cuántas calorías tiene por porción ese alimento, cuántas porciones contiene el empaque, y mutiplique ambos números. Si el número de porciones por empaque es el doble (o triple, etc.), lo serán también las calorías y los nutrientes.

Por ejemplo, lea el siguiente rotulado:

Según este rotulado, si consume las 6 porciones del empaque debe multiplicar las calorías y nutrientes por 6 para obtener los volares totales. Es así como el alimento del empaque en realidad contiene 762 calorías, y no 127.

3. LIMITE el consumo de alimentos que contengan: grasa trans y colesterol; altos niveles de sodio (la recomendación es consumir menos de 2400 mg por día, más o menos la mitad de una cucharadita) y azúcares añadidos (sacarosa, fructosa, etc.). Limitar el consumo no significa eliminar de la dieta, recuerde que nuestro cuerpo requiere de todos los nutrientes, incluso de grasas y azúcares!

4. CONSUMA suficientes alimentos que contengan: fibra, proteína, vitamina A, vitamina C, calcio y hierro. Trate de incluir 5 porciones de frutas y verduras al día, un tarea fácil si vive en América Latina, pues hay gran variedad de dónde escoger, todo el año!

Fotografía de Louis Vest / Flickr, licencia CC.

Fotografía de Louis Vest / Flickr, licencia CC.

5. LOS PORCENTAJES DIARIOS. El porcentaje del valor diario (%VD) estándar está basado en una dieta promedio de 2000 kilocalorías e indica el porcentaje de la dosis diaria de un nutriente. Para la mayoría de los latinos, especialmente aquellos que son sedentarios, el consumo de 2000 calorías diarias podrían generar sobrepeso. Por esto se recomienda obtener una valoración nutricional para ajustar sus requerimientos diarios de calorías y nutrientes. En general, un alimento es “bajo” en un nutriente si contiene menos del 5% del porcentaje diario de referencia y es alto en un nutriente si contiene 20% o más del porcentaje diario del mismo.

La correcta lectura del rotulado de los alimentos le permite mejorar sus hábitos alimentarios al conocer mejor lo que decide consumir diariamente. Recuerde obtener una valoración médica y nutricional profesional y resolver sus dudas con un experto!

 

Nota sobre las normas del rotulado nutricional:

El rotulado nutricional tiene el potencial de ser una herramienta muy útil para la población y por esto se continuan desarrollado estrategias para hacer más consciente y accesible la ciencia de la nutrición a la comunidad en general (Katz, 2014). A su vez, actualmente la US Food and Drug Administration está llevando a cabo propuestas para hacer la comprensión del rotulado más agradable y fluida, por medio de cambios de diseño que faciliten la lectura e interpretación de la información, así como la incorporación y el cambio en algunos de los nutrientes declarados (FDA, 2014), (Godman, 2014). Por ejemplo, en Estado Unidos sería obligatoria la declaración de los azúcares añadidos en el alimento (FDA, 2014). En Colombia, recientemente se le está dando claridad al consumidor acerca de los jugos que llevan fruta en su preparación para diferenciarlos de aquellos que no la aportan (Resolución 3929/2013). Aunque la normatividad está en constante evolución, no debe dejar de lado la utilidad de esta herramienta. Tome un poco de tiempo para conocer los alimentos que usted y su familia consumen!

Redacción: John Duperly MD PhD, Vanessa Collazos MD, Natalia Botero, Maria Clara Obregón.

Referencias:

  • American Heart Association. Understanding Food Nutrition Labels. Consultado octubre 1, 2014. Disponible aquí.
  • FAO/OMS. Codex alimentarius. Etiquetado de los alimentos. 5 Ed. Roma, 2007. Consultado Octubre 1, 2014. Disponible en aquí.
  • US Food and Drug Administration. Proposed Changes to the Nutritional Facts Label, 2014. Disponible en aquí.
  • Godman, Heidi. “FDA’s Proposed Changes to the Nutrition Facts Label are Good, But Could Be Better”, 2014. Consultado octubre 30, 2014. Disponible en aquí.
  • Katz, David. Improving Nutrition Labels: Is better good enough?, 2014. Consultado octubre 30, 2014. Disponible aquí y aquí.
  • Ministerio de Hacienda y Crédito Público, República de Colombia. Resolución 3929 de 2013. Diario Oficial. ISSN 0122-2112. Consultado octubre 4 de 2013.
  • Ministerio de Protección Social, República de Colombia. Resolución 333 de 2011. Disponible aquí.
  • Ministerio de Salud, República de Colombia. Nuevo etiquetado para bebidas que contengan extracto y pulpa de frutas. Boletín de Prensa. (264). 22 de Septiembre de 2014. Disponible en aquí.

 

 Fotografías de Tobias Nielsen (modificado contraste, tono y tamaño) y Louis Vest, usadas bajo licencia Creative Commons.