Promoviendo el ejercicio en toda América Latina

Fotografía de Revista Familia

 

Profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes en Bogotá, Colombia, especialista en Medicina Interna y con un doctorado en Alemania en Medicina del Deporte, Duperly habló sobre la importancia de la actividad física y el ejercicio en la prevención y tratamiento médico de las enfermedades y sobre los programas que se han venido estructurando desde hace cuatro años a través de proyectos como ’Exercise is Medicine’ del Colegio Americano de Medicina del Deporte.

“He dedicado mi vida a esto, fui deportista competitivo y estudié Medicina y desde esa época daba charlas resaltando las relaciones entre el ejercicio y la salud; hice dos posgrados, un doctorado en Ciencia del Deporte y una especialización en Medicina Interna y con este respaldo académico he podido manejar enfermedades crónicas como hipertensión, obesidad, diabetes y cáncer, pues la medicina del deporte mira un aspecto terapéutico de toda la fisiología del ser humano”, comenta el especialista y añade que los médicos de todas las especialidades están de acuerdo con esto y preparados para manejar el tema y poder transmitirlo a sus pacientes.

Él cree que en Latinoamérica hay conciencia sobre el tema, pero que el grupo especializado sigue siendo pequeño. “En la mayoría de nuestros países los especialistas en medicina del deporte son un grupo de 100 ó 200 médicos por país. Una de las iniciativas que estamos promoviendo en este viaje a Ecuador y que la tenemos en 14 países en Latinoamérica es que no necesariamente hay que esperar un posgrado de cuatro años para que un médico pueda hablarle de ejercicio a su paciente. Sería como que la gente no se pueda alimentar bien si no tiene un profesional especializado en nutrición con maestría y doctorado. La población tiene que poder alimentarse bien por conocimiento popular y todo profesional de la salud, médico, nutricionista, fisioterapista, enfermera, debería estar en capacidad de dar consejos básicos sobre qué es una nutrición sana”.

Duperly comenta que cuando el ser humano vivía en la naturaleza como aún viven nuestros campesinos, la actividad física era indispensable para sobrevivir, escapar de los predadores, recolectar, cazar y dedicarse a la agricultura y ganadería. “Realmente la tolerancia del cuerpo humano en una persona joven es gigantesca, puede tolerar ocho horas diarias de entrenamiento deportivo sin problema, pero requiere también de períodos de descanso, recuperación y una nutrición adecuada.

El problema de exceso de actividad física se produce cuando la preocupación principal no es la salud, sino la estética y dejan de tener el descanso y aportes nutricionales adecuados, por lo que pueden caer en excesos como el denominado ‘triada de la mujer atleta’ que suele darse en el caso de las bailarinas y maratonistas de nivel olímpico, quienes, debido a la presión competitiva comen muy poco y entrenan demasiado”, señala Duperly.

Añade que la investigación ha arrojado datos interesantes sobre el rescate de la salud y la fórmula es sencilla: se requiere una hora diaria de ejercicios y se ha comprobado que más de 10 semanales no parece tener beneficios adicionales. “Quien realiza más ejercicio no obtiene más salud, pero sí más satisfacción personal como en el caso de los atletas de alto rendimiento o los deportistas profesionales. Pero entran en una zona que desde el punto de vista de salud es delicada, porque pueden aparecer más lesiones y más problemas metabólicos. El balance nutrición y descanso es vital para el equilibrio”.

 

Entrevista realizada por Laura de Jarrín para la Revista Familia en Ecuador.