ciclismo

blog | Nairo: ¿genética o ambiente?

 

¡Qué alegría para Colombia! Nuestros sentimientos de admiración para Nairo, Rigoberto, Mariana, Caterine, sólo por mencionar algunos de los más grandes colombianos que han logrado marcar para siempre la historia del deporte mundial.

Increíble, los mejores del mundo, a pesar de un entorno adverso y lleno de dificultades sociales, económicas, técnicas y médicas. En contra de todos los pronósticos, de todos los cálculos de las ciencias del deporte.

fotografía de Maurizio Costanzo / Flickr, licencia CC.

fotografía de Maurizio Costanzo / Flickr, licencia CC.

Pienso que muchos aún no estamos totalmente conscientes de la magnitud de estas hazañas, de estos fenómenos, milagros de la biología, de estos espíritus superiores capaces de sobreponerse al hambre y al sufrimiento para conquistar la gloria. La ciencia sigue buscando entender el fascinante proceso de adaptación al esfuerzo y al entrenamiento físico y mental. ¿Qué tanto del desempeño de un deportista élite está determinado por sus características genéticas o por las condiciones ambientales a las que estuvo expuesto? La balanza parece inclinarse hacia la biología, hacia la información genética enigmáticamente organizada en el ADN de nuestras células. Los padres de Nairo y de nuestros campeones aportaron el material genético que permitiría, después de muchos años de exposición y de un entrenamiento riguroso, lograr niveles de rendimiento físico y mental superiores a todos los seres humanos.

Hace falta comprender los estímulos y situaciones psicosociales y neurohormonales a las que fueron expuestos nuestros héroes desde que estaban en el vientre de sus madres. Sin duda, muchos de nuestros deportistas han tenido que desarrollar o activar genes de superhombres para sobrevivir a la violencia, el dolor, el hambre y la pobreza. Su poder mental y su motivación son superiores al resto de la humanidad. Han querido y podido romper el ciclo de sufrimiento de generaciones enteras, descubriendo su enorme potencial.

Fotografía de Dacoucou / licencia CC.

Fotografía de Dacoucou / licencia CC.

Es hora de que estos triunfos nos inspiren y comprometan a brindar verdaderas oportunidades de desarrollo, en todos los campos. Ojalá no sigamos descubriendo a nuestros atletas élite, en medio de condiciones adversas, como resultado del proceso evolutivo de “selección natural” donde, literalmente, sobreviven los más fuertes. Vienen más triunfos y medallas, siempre y cuando permitamos que muchos millones de colombianitos con perfiles genéticos superiores tengan las condiciones óptimas de salud, nutrición, educación y entrenamiento que les permitan desarrollar y alcanzar su máxima expresión.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador en junio 7 – 2014

Fotografías de  Maurizio Costanzo – mavik2007 y Dacoucou, usadas bajo Licencia Creative Commons.

blog | A propósito de “LANCE”

 

Más allá de la evidencia sobre el uso o abuso de sustancias prohibidas, el caso de Lance Armstrong, sin duda el mejor ciclista de ruta de todos los tiempos, ilustra la complejidad del deporte competitivo.

En muchos casos se juzga con severidad al atleta, quien frecuentemente es el eslabón final de una cadena de presiones económicas, sociales y políticas por alcanzar el triunfo a cualquier costo.

A diferencia de muchas decisiones importantes en salud, la mayoría de los deportistas no tiene la información completa y objetiva sobre las ventajas y riesgos de cada una de las recomendaciones médicas , técnicas y nutricionales que recibe de sus superiores. Más aún, la subordinación a dirigentes deportivos y patrocinadores los obliga con frecuencia a seguir rigurosamente las órdenes de sus entrenadores, médicos y directivos, quienes tienen como misión fundamental garantizar el triunfo y la figuración del atleta, de su equipo, marca, gremio, región o país.

Este entorno poco tiene de ético o de preocupación genuina y honesta por respetar el juego limpio o la salud del ser humano y pone a los grandes atletas en situaciones de poca libertad a la hora de tomar una decisión informada sobre las numerosas opciones técnicas, médicas y nutricionales que hacen parte del mundo competitivo.

La frustrante lucha contra el dopaje es un reflejo más de la incoherencia de una sociedad que aplaude únicamente el triunfo, la medalla o el título, que solo pueden alcanzar unos pocos entre miles de atletas de condiciones admirables y desconoce casi por completo la lucha heroica de niños y adolescentes por buscar un futuro mejor para ellos y sus familias. Que “lance” la primera piedra quien haya respetado todas las normas éticas y morales ante la promesa del éxito o la amenaza del fracaso…

Como en otros fenómenos preocupantes de nuestra sociedad moderna, si realmente queremos un cambio, debemos cuestionarnos a cerca de las raíces y responsables reales del problema y no pretender solucionarlo exclusivamente por medio de reglamentos, normas y sanciones, que aunque necesarias, son claramente insuficientes.

- JD