deporte

blog | Muerte súbita del deportista

 

La muerte sigue siendo un fenómeno doloroso, desconcertante y catastrófico para la mayoría de los seres humanos. Para quienes trabajamos en salud y buscamos “salvar vidas”, prevenir y curar la enfermedad, generalmente es sinónimo de fracaso y frustración.

Pero la muerte de un joven deportista nos duele a todos aun más. ¿Por qué alguien que ha cultivado los buenos hábitos y el máximo desarrollo de sus capacidades físicas y mentales con esfuerzo y disciplina, rodeado además de ciencia y tecnología, puede fallecer súbitamente?

Esta tragedia ha sido motivo de numerosos estudios, que han permitido entender el fenómeno y proponer estrategias para mitigarlo. En primer lugar, la muerte de jóvenes deportistas se debe a enfermedades congénitas especialmente del corazón, relativamente esquivas a los chequeos de rutina  por pediatras o médicos generales. Las más importantes son la cardiomiopatía hipertrófica (engrosamiento anormal de las paredes del corazón), alteraciones en las válvulas cardiacas o la anatomía o función de las arterias coronarias (las que llevan sangre al corazón), así como a predisposiciones congénitas a arritmias severas. Las causas adquiridas son generalmente de origen infeccioso, viral o parasitario, como la enfermedad de Chagas, sub-diagnosticada pero muy prevalente en nuestro país.

El corazón de los deportistas jóvenes también es vulnerable tóxicos tolerados todavía sin razón por nuestra sociedad, tales como el cigarrillo, el alcohol, la cocaína y muchos estimulantes modernos. Vale la pena mencionar que la enfermedad coronaria, que solía afectar a mayores de 30 años, cada vez es más frecuente en jóvenes con factores de riesgo no bien identificados oportunamente como el colesterol elevado, la presión alta o las alteraciones en la glicemia.

¿Qué hacer? En primer lugar debemos seguir con más seriedad las recomendaciones y esfuerzos internacionales para controlar todos los factores de riesgo cardiovascular, en especial el tabaquismo, la hipertensión, el sedentarismo y el sobrepeso. Todo deportista competitivo, de cualquier edad debe tener acceso a una evaluación rigurosa de su sistema cardiopulmonar y osteomuscular, que afortunadamente es cada vez más accesible en nuestro país. Además de una buena historia clínica, tienen gran importancia exámenes como el electrocardiograma de esfuerzo y el ecocardiograma, que en buenas manos logran detectar la gran mayoría de enfermedades que causan la muerte súbita del atleta.

Los medidas preventivas básicas para todo deportista incluyen hidratación adecuada, entrenamiento progresivo de baja y moderada intensidad antes de afrontar retos competitivos, no realizar ejercicio con fiebre, deshidratación o “guayabo”, así como  el tamizaje y búsqueda activa de factores de riesgo cardiovascular por profesionales expertos.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador versión web el 26 de marzo, 2018.

Entrevista | ¿Qué hay detrás del físico de Cristiano Ronaldo?

 

Lo invito a leer este artículo del diario El Heraldo sobre las características físicas y corporales del deportista Cristiano Ronaldo. En él se mencionan fragmentos de la entrevista que me realizó el periódico.

Haga click aquí para ir al artículo completo.

 

JD

blog | Deporte y Desarrollo

 

En un momento histórico, tan importante para nuestro país, vale la pena reflexionar sobre las prioridades y los factores determinantes de un verdadero plan de desarrollo. No cabe duda sobre la importancia crucial de la infraestructura, la industria y el desarrollo del campo; imposible imaginar un país en paz, sin justicia social, menos inequidad, mejor salud y educación.

Pero quiero llamar la atención sobre un sector o mejor, un fenómeno social que amerita más atención y apoyo del estado y del sector productivo. El deporte, la recreación y el uso del tiempo libre ofrecen oportunidades singulares para el trabajo intersectorial con gran impacto en el desarrollo de la sociedad moderna.

En primer lugar, es relativamente accesible a todos los grupos sociales, como lo acabamos de ver en la brillante actuación de nuestros deportistas en los pasados Juegos Bolivarianos. Correr, saltar o luchar bien, es resultado no solo del inmenso potencial genético de algunos colombianos sino también de un admirable trabajo disciplinado, persistente y bien orientado por muchos años. No es privilegio de unos pocos apellidos, ni de monopolios económicos, políticos o sociales. Muchos, la gran mayoría, de nuestras grandes figuras deportivas que han llevado el nombre de Colombia a los Juegos Olímpicos y a los grandes campeonatos del mundo son fruto de un inmenso sacrificio personal y familiar, por supuesto también con el apoyo del estado en las etapas finales de la carrera deportiva.

Las escuelas de formación deportiva, los programas como “supérate”, los juegos nacionales y los numerosos campeonatos nacionales e internacionales han llevado escenarios, dotación y formación deportiva a los más apartados rincones de nuestro país. Vale la pena resaltar que no solo se tata de los grandes escenarios, estadios, piscinas y pistas construidas con estándares internacionales en las principales ciudades del país. También se han adecuado y construido cientos de polideportivos y canchas múltiples, se han dotado miles de escuelas con implementos deportivos, asi como con profesionales calificados, que han podido llegar a los municipios más pobres y abandonados por otras estructuras del estado.

Desde el punto de vista social, hay valores intangibles a veces subestimados en los planes de desarrollo municipal o nacional. Un niño o un joven adolescente pueden recibir a través del deporte grandes aportes a su formación como ser humano, como ciudadano. Elementos fundamentales como el juego limpio, la disciplina y el respeto por las normas y la autoridad, la sana competencia, el manejo constructivo de las pasiones y las emociones, el trabajo en equipo hacia metas claras, concretas  y ambiciosas pueden llegar mejor al corazón de nuestros estudiantes que muchas clases y conferencias a cerca de valores y normas sociales. Qué bueno que muchos de nuestros dirigentes y líderes políticos y empresariales pudieran recordar repasar cuidadosamente estos valores fundamentales al lado de niños y adolescentes durante la práctica deportiva.

En salud, los beneficios de promover el deporte y la actividad física tiene la mayor relevancia, según lo reconocen la Organización Mundial de la Salud y todas las grandes autoridades de salud pública. Esta ampliamente demostrado que podríamos reducir los costos en salud dramáticamente, si el estado tomara decisiones más contundentes para promover y apoyar la práctica del deporte y la actividad física a todas las edades y en todos los sectores. Economistas expertos en el tema calculan que el retorno de la inversión es amplio, por cada dólar invertido, se pueden ahorrar 3 en costos directos e indirectos en salud. La evidencia muestra una reducción entre el 30 y el 50% para las principales causas de enfermedad y muerte en Colombia, tales como la Enfermedad Cardiovascular, la Obesidad, la Diabetes y el Cáncer.

Todo lo anterior para decir que pocas inversiones tienen un impacto tan amplio y tan coherente en una sociedad. Nuestros nuevos dirigentes tienen la obligación, con o sin Ministerio del Deporte, de asignar recursos suficientes a uno de los pilares de nuestro desarrollo en paz: El Deporte.

 

JD

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador versión web el 08 de diciembre, 2017.

blog | Deporte y paz

 

Nuestro sueño de la paz, con equidad y justicia, parece cada vez más cercano. Este inmenso reto para nuestra sociedad requiere, sin duda, del compromiso de todos los sectores, incluso del sector de la recreación y el deporte.

En el fondo se trata de brindar a cada ser humano oportunidades y apoyo para alcanzar un óptimo desarrollo, físico, sicológico y social, que permita reducir al mínimo los estragos de nuestra naturaleza violenta, diseñada desde nuestros genes animales para sobrevivir en condiciones adversas a cualquier costo.

Son muchos los elementos en la recreación y el deporte, identificados hace tiempo por sociólogos y educadores que pueden contribuir en gran medida al óptimo desarrollo del ser humano. Desde los primeros años de vida, los niños expuestos a mayor variedad de estímulos ambientales, contacto estrecho con la naturaleza, juegos, danza y deportes variados, desarrollan mejores capacidades cognitivas y psicosociales. No sólo se trata de activación de nervios y músculos, hormonas, corazón y pulmones.

El deporte es un escenario pedagógico fascinante. Valores como la identificación temprana de fortalezas y debilidades individuales, la sana competencia, la disciplina, la honestidad y el juego limpio, la tolerancia a la frustración, el manejo del triunfo y la derrota son tan sólo algunos elementos bien documentados, todos ellos fundamentales en una sociedad que busca la sana convivencia y la paz.

No conozco detalles de la inversión social presupuestada, pero el deporte, en especial para niños y jóvenes, debe ser sin duda una altísima prioridad. Hasta hace un año, el rubro dedicado a la recreación y el deporte no superaba el 1 % del presupuesto nacional, siendo tristemente el más alto de nuestra historia. Los países más desarrollados, incluso en Latinoamérica, invierten dos o tres veces más en este importante sector. A pesar de las limitaciones, nunca habíamos tenido una figuración internacional tan importante, ni ganado tantas medallas y galardones en todo el mundo. La infraestructura deportiva ha logrado también llegar a municipios y pueblos más apartados, donde aún no llegan la infraestructura vial o los servicios de salud.

No descuidemos el inmenso potencial de la inversión en deporte y recreación en estos momentos críticos para la vida nacional. Todo niño y joven de Colombia debe tener el derecho a educación física diaria y a escuelas de formación deportiva. Qué bueno que aprendamos a resolver nuestras diferencias, no con violencia ni armas, sino con juego limpio, trabajo en equipo y reconocimiento de los derechos y méritos ajenos.

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador versión web el 06 de octubre, 2016.
Fotografía de Canva usada bajo Licencia Creative Commons.

blog | Juegos Nacionales y Supérate

 

La agenda política y los progresos en transparencia, vigilancia y control en muchos sectores de la vida nacional han logrado llenar de esperanza y de ilusión a muchos colombianos, especialmente a las nuevas generaciones.

Quiero aprovechar este momento de optimismo para reconocer públicamente una vez más los grandes avances en materia de recreación y deporte en los últimos años.

Recientemente se encendió el fuego deportivo en la Sierra Nevada de Santa Marta, el centro de la tierra, ¡como lo consideran los admirables líderes de las comunidades indígenas arhuacas!

Quizás muchos colombianos desconocen la magnitud de este gran esfuerzo de 7.000 atletas en 36 deportes, lo mejor de nuestro talento deportivo, provenientes de 33 regiones del territorio nacional.

Después de rigurosos planes de entrenamiento y competencias selectivas, se reunirán en las próximas semanas en Tolima y Choco jóvenes admirables, llenos de fuerza, alegría y disciplina, para competir y luchar por sus sueños y los de sus familias.

Qué mejor ejemplo de integración pacífica y organizada, respetando normas y reglas de juego limpio, sin rencor, sin terror, sin corrupción, dando cada uno lo mejor de su mente y cuerpo en un escenario deportivo. Qué buena estrategia para premiar el esfuerzo, la dedicación y el talento deportivo. Coldeportes ha invertido más de 200.000 millones de pesos en escenarios y organización de los Juegos Nacionales en uno de los momentos más importantes de la historia del deporte nacional.

No menos importante ha sido el innovador programa Supérate – Intercolegiados, que ha permitido la participación masiva de más de 2 millones de niños en la fase intramural, cerca de 700.000 en la fase municipal, 300.000 en la fase departamental y más de 6.500 niños deportistas en competencias finales de nivel nacional.

Con menos del 1 % del presupuesto nacional, pero con un grupo de profesionales comprometidos y llenos del verdadero espíritu deportivo, el país ha logrado los mayores éxitos de nuestra historia en materia de deporte competitivo hasta el nivel olímpico y paralímpico. Adicionalmente se han fortalecido los programas de recreación y deporte para todos los grupos poblacionales, incluyendo atención a la primera infancia y a los adultos mayores, así como a los programas de hábitos y estilos de vida saludables. En un esfuerzo sin antecedentes, se ha fortalecido la infraestructura para la recreación y el deporte en todos los rincones del país.

Confiamos en que los nuevos gobernantes sigan liderando la transformación social por medio de la recreación y el deporte, cultivando, entre otros, el juego limpio que tanto soñamos en todos los sectores de nuestra sociedad.

 

JD

 

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador, el domingo 25 de octubre, 2015.
Fotografía de Juegos Nacionales/Coldeportes disponibles para descarga.

blog | Dopaje y deporte

 

Los numerosos casos de dopaje bien documentados en el deporte de alto rendimiento ilustran la complejidad de este fenómeno y el gran reto que implica su control en el deporte competitivo.

En muchos casos se juzga con severidad al atleta, quien  es el eslabón final de una cadena de presiones económicas, sociales y políticas por alcanzar el triunfo a cualquier costo, por supuesto, en mayor o menor grado se requiere de su complicidad.

A diferencia de muchas decisiones importantes en salud, la mayoría de los deportistas no tiene la información completa y objetiva sobre las ventajas y riesgos de cada una de las recomendaciones médicas, técnicas y nutricionales que recibe de sus superiores. Mas aún, la subordinación a dirigentes deportivos y patrocinadores los obliga con frecuencia a seguir rigurosamente las órdenes de sus entrenadores, médicos y directivos, quienes tienen como misión fundamental garantizar el triunfo y la figuración del atleta, de su equipo, marca, región o país, a cualquier costo.

Este entorno poco tiene de ético o de preocupación genuina y honesta por respetar el juego limpio o la salud del ser humano y pone a los grandes atletas en situaciones de poca libertad a la hora de tomar una decisión informada sobre las numerosas opciones técnicas, médicas y nutricionales que hacen parte del mundo competitivo.

La frustrante lucha contra el dopaje es un reflejo más de la incoherencia de una sociedad que aplaude únicamente el triunfo, la medalla o el título, que solo pueden alcanzar unos pocos entre miles de atletas de condiciones admirables y desconoce casi por completo la lucha heroica de niños y adolescentes por buscar un futuro mejor para ellos y sus familias. Que “lance” la primera piedra quien haya respetado todas las normas éticas y morales ante la promesa del éxito o la amenaza del fracaso…

Como en otros fenómenos preocupantes de la sociedad moderna, si realmente queremos un cambio, debemos cuestionarnos acerca de las raíces  y responsables reales del problema y no pretender solucionarlo exclusivamente por medio de reglamentos, normas y sanciones, necesarias, pero claramente insuficientes.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el diario El Espectador el domingo 1 de agosto, 2015.

Fotografía de Carly Webber/Flickr, usada bajo licencia de Creative Commons.

 

blog | Hidratación, ¿por qué y con qué?

 

Recordemos que uno de los procedimientos básicos para cualquier problema de salud es garantizar un aporte adecuado de líquido o “suero” por vía oral o en su defecto por vía intravenosa. Podemos vivir semanas enteras sin comer, pero sólo pocos días sin recibir agua o algún tipo de líquido.

Las alteraciones funcionales en nuestro cuerpo aparecen con grados mínimos de deshidratación. Es interesante que tan sólo un 2% de pérdida de peso por deshidratación ha demostrado afectar negativamente el funcionamiento del cerebro. Muchos de estos hallazgos provienen de las ciencias del ejercicio, donde se busca optimizar los determinantes del rendimiento físico y mental. Por supuesto, pérdidas mayores al 5-10% tienen un evidente impacto negativo en la capacidad física, reduciendo la resistencia aeróbica, como lo viven cotidianamente miles de atletas recreativos y competitivos. Quienes no lo sabían sólo deben probarlo. Se deben consumir inicialmente agua o bebidas hidratantes en cantidades promedio de 0,5 a 1 L por hora de ejercicio moderado o vigoroso, preferiblemente distribuido en pequeños sorbos o porciones de 100-150 ml cada 10 minutos.

Para optimizar el estado de hidratación debemos estar atentos a la aparición de la sed, las características de la saliva y, especialmente, al color de la orina. Mientras que la orina clara o transparente refleja un adecuado estado de hidratación, las orinas amarillas oscuras muestran un aumento en la concentración de la orina como respuesta fisiológica a la deshidratación. El dato más confiable proviene del peso corporal (sin ropa y habiendo evacuado la vejiga) antes y después de una sesión de ejercicio. Muchas veces descubrimos con sorpresa que hemos bajado más de 500 g que reflejan la falta de líquidos y no menos grasa como muchos creen.

Si la deshidratación se perpetúa por falta de líquidos o debido a pérdidas aumentadas por sudor, respiración, diarrea, vómito o diuréticos aparecen graves consecuencias por falta de un adecuado riego sanguíneo (oxígeno y nutrientes) a todos los tejidos, en especial al cerebro, al corazón y al riñón. Muchas bebidas o alimentos líquidos son útiles, pero existen opciones ideales según el individuo y las circunstancias específicas. Para el ejercicio se recomienda la hidratación antes, durante y después, agua o bebidas hidratantes, según las condiciones ambientales, la duración y la intensidad del esfuerzo.

 

JD

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador en septiembre 21 – 2014
Fotografía de VOJTa Herout, usada bajo Licencia Creative Commons.