grasa

blog | ¿Cuántas calorías necesitamos?

 

Parece increíble, pero aun no nos hemos puesto de acuerdo en la cantidad de calorías que debemos recomendar a los seres humanos para vivir saludablemente. Una vez más, no se trata de opiniones personales sino de mediciones cuidadosas, metodológicamente correctas.

Mientras que el gasto de energía de nuestros electrodomésticos, automóviles y fábricas ha sido medido y calculado con absoluta precisión, la medición del gasto calórico de cada persona sigue siendo imprecisa y especulativa . Para la industria y la economía, un pequeño error en estos cálculos podría tener graves consecuencias; para el ser humano, ha sido sin duda una de las causas más importantes de malnutrición. En la práctica, solo cuestionamos las recomendaciones cuando el resultado es claramente negativo, es decir, cuando aparece la enfermedad.

Gracias a la tecnología, la cantidad de energía que necesita un ser humano se puede calcular con bastante precisión. En reposo, por ejemplo, se puede medir fácilmente cuánto oxígeno utiliza una persona para su metabolismo y cuanta energía ha gastado. Este método, llamado calorimetría indirecta o VO2 en reposo, se utiliza en los laboratorios de investigación metabólica.

También se puede estimar con fórmulas matemáticas, pero con frecuencia hay  algunos errores, como multiplicar el gasto por el peso actual y no por el ideal, así como sobreestimar los niveles de actividad física de vida diaria.

Supongamos el caso de una mujer de 40 años, 1,65m de estatura y un peso ideal de aproximadamente 60 kg, pero que pesa  70kg. Las estimaciones sugieren necesidades basales de 20 kcal por kg de peso ideal, es decir, 1.200 kcal, y no 1.400 kcal como pensarían algunas personas. Por supuesto, debemos sumarle al requerimiento basal unas calorías por su actividad física diaria. De las 24h (1.440 minutos), dormimos o estamos en reposo la gran mayoría del día. Algunas personas logran estar de pie y caminar unos  minutos, pero muy pocos individuos, con excepción de los deportistas y algunos trabajadores del campo, realmente elevan su gasto energético más de  dos horas diarias.

Caminar una hora, sin parar ni un minuto, consume aproximadamente 200 kcal. Las 2.000 kcal que tanto recomendamos serían un exceso.  Sugiero recalcular nuestras necesidades energéticas reales, ojalá con mediciones y cálculos precisos como parte de la búsqueda de un equilibrio energético saludable.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el diario El Espectador en junio 7/2015.

Fotografía de Vanessa Collazos / Flickr, usada bajo licencia Creative Commons.

 

blog | ¿Calorías buenas, regulares y malas?

 

La confusión en temas de salud, pero especialmente en nutrición, es preocupante.

En parte, es cierto que al hablar de nutrición no estamos hablando de una sustancia o una práctica, sino de cientos de químicos e interacciones que hacen muy difícil concluir con seriedad científica qué es bueno o malo para la salud.

Por ejemplo, el consumo de agua, tan favorecido por la mayoría de expertos, puede ser perjudicial e inclusive mortal, al diluir los niveles de sodio circulante o inundar los pulmones de liquido, en individuos con alteraciones en la regulación del equilibrio hidroelectrolítico, como algunos atletas o pacientes con disfunción neurológica, cardiovascular o renal.

La sal, a su vez, tan satanizada en el contexto de la salud pública, ha demostrado mejorar el rendimiento físico y mental cuando las personas son hipotensas, tienen disautonomía o tienen pérdidas aumentadas por sudor, diuréticos o alteraciones digestivas.

Las grasas, perseguidas por muchos años, han demostrado ser necesarias para la salud, en especial aquellas de origen vegetal, mientras que los muy vendidos ácidos grasos “omega 3” han pasado al desprestigio en los recientes estudios serios de prevención.

Pero quizás el mayor terreno de discusión actual es el de las calorías. Pareciera que son juzgadas hoy en día por la filosofía, las ciencias políticas o la religión. Las hay “verdes” naturales, hidropónicas, buenas y santas, malas, pecaminosas, capitalistas o de izquierda.

Sugiero que les preguntemos a los físicos y bioquímicos. Ellos dicen que una caloría es una unidad de energía capaz de elevar la temperatura de 1 ml de agua en 1 grado centígrado. Esta energía se encuentra almacenada en los millones de enlaces químicos que componen nuestros alimentos. La mayoría de estos enlaces liberan la misma cantidad de calorías a nuestro intestino. Es decir, que se libera igual cantidad de energía (buena o mala no sé) al romper un enlace entre dos carbonos de un chicharrón, una chocolatina o un salmón.

El problema de sobrepeso, obesidad y diabetes no depende de la fuente de calorías, el problema es el exceso de energía o calorías en relación con lo que gastamos. Si me muevo poco, todas las calorías, provenientes de aceite de oliva, de un cereal integral o de una fruta, me van a engordar y enfermar. Si me mantengo activo y gasto mucha energía, puedo consumir grandes cantidades de dulce, grasa o proteínas y quizás hasta baje de peso, miremos a nuestros deportistas.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el diario El Espectador en mayo 3, 2015.

Fotografías de Basheer TomeInnisfree HotelsMichael Stern, Earl, Tore Bustad, Christopher Craig, Maia C, y Denish C, usadas bajo licencia Creative Commons.

blog | Ejercicio: ¿cómo se quema más grasa?

 

Probablemente la razón más frecuente para realizar ejercicio es bajar o mantener el peso corporal.

Algunas personas han descubierto por el camino otra gran cantidad de beneficios, como mejoría en su calidad de vida, energía y bienestar emocional, calidad del sueño, reducción en la presión arterial, la glicemia y los triglicéridos. A mediano y largo plazo, sin saberlo, gozan además de un menor riesgo de eventos cardiovasculares, diabetes y cáncer.

Pero la gran pregunta suele ser: “¿y cómo hago para quemar más grasa?”. Aparecen al instante toda suerte de mitos y leyendas al respecto, comenzando por el muy rentable negocio de sustancias y terapias “quemadoras de grasa” que juegan con nuestra fantasía y confusión para vendernos soluciones facilistas. También circulan cada vez más versiones de alimentos o dietas mágicas, así como rutinas de ejercicio con nombres atractivos que pueden ser útiles, siempre y cuando respeten principios biológicos.

La grasa es un tejido con funciones endocrinas, que se acumula cuando hay exceso de energía, es decir, cuando lo que comemos es más de lo que gastamos. Media Colombia y medio mundo están gordos, comemos como nuestros antepasados, pero gastamos menos energía en nuestra vida cotidiana, en el transporte, el trabajo, el hogar y el tiempo libre. [Lea aquí 10 tips para incluir actividad física en la vida cotidiana]

¡La única forma de quemar grasa corporal es gastando más de lo que comemos! Esta ecuación ofrece, por supuesto, varias alternativas. Puedo comer 2.000 o 3.000 calorías (kcal) como muchos jóvenes y gastar 4.000 kcal, logrando bajar de peso rápidamente. También me puedo engordar, pasando hambre con 1.500 kcal, pero gastando sólo 1.300 kcal, como miles de colombianos sedentarios, de poca estatura y masa muscular.

Fotografia de Vanessa Collazos MD, licencia CC.

Fotografia de Vanessa Collazos MD, licencia CC.

Durante el ejercicio se gasta energía en función de la intensidad y duración. Si quiero quemar 400 calorías, correspondientes a una deliciosa pero modesta porción de 100 g de carbohidratos, debo hacer ejercicio 100 minutos a 4 calorías por minuto, lo cual sería caminar cómodamente. Si prefiero invertir sólo 50 minutos por limitaciones de tiempo, tendría que trotar, nadar o montar en bici a intensidades moderadas o vigorosas, con pulsaciones superiores a 130 por minuto, para la mayoría de adultos. Existe cierta confusión con relación a una menor oxidación de grasas durante el ejercicio de muy alta intensidad. Aunque el combustible preferido por el músculo para el ejercicio vigoroso es el azúcar (glucosa), un mayor gasto calórico resulta en una mayor quema de grasa en las horas y días siguientes, siempre y cuando el gasto sea mayor que la ingesta!

[vea aquí el video Quema de Grasa: Mitos y Realidades]

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador en agosto 17 – 2014

Fotografías de Asher Isbrucker y Vanessa Collazos MD, usadas bajo Licencia Creative Commons.