JAMA

Running Injuries

More than 40 million people in the United States run regularly. Although there are many health benefits from running regularly, there is also a risk of injury. Injuries from running usually involve the muscles, tendons, joints, and bones of the legs. Most are due to repetitive activity rather than a single traumatic event.

COMMON RUNNING INJURIES AND SYMPTOMS

Knee pain is the most common symptom of injury in runners. The most common cause of knee pain in runners is patellofemoral pain syndrome. The hallmark of this syndrome is the gradual onset of pain in the front of the knee, near the kneecap. The pain is worse after sitting for a long time or when going up and down stairs or hills. Another cause of knee pain is iliotibial band syndrome, which affects the outside of the knee and can travel up the outer side of the thigh to the hip.

JAMA, Running Injuries

Other common injuries in runners include medial tibial stress syndrome, also known as “shin splints.” This causes pain over the shins and is more common in beginning runners. Long-distance runners can get stress fractures, small fractures of the bone that result from repeated “stress” on the bone, most often in the lower leg, hip, or foot. Other foot problems include Achilles tendinitis andplantar fasciitis. Achilles tendinitis causes pain along the heel cord (Achilles tendon) at the back of the ankle, whereas plantar fasciitis causes pain at the bottom of the foot or the heel itself. Plantar fasciitis usually feels worse after a period of rest, such as in the morning just after getting out of bed.

WHO IS AT RISK OF RUNNING INJURIES?

Certain groups of runners have a higher chance of becoming injured. These include beginning runners, runners with previous injuries, those who run more than 40 miles (65 km) a week, those who suddenly increase the speed or distance of their running, and women with low bone density (osteopenia or osteoporosis).

DECREASING RISK OF INJURY FROM RUNNING

Every individual is different, but some general recommendations include

  • If you are a beginning runner, start slowly and increase running time and distance gradually.
  • Include 1 or 2 “rest days” or days spent doing other types of exercise (strength training or cross-training) each week.
  • Choose a shoe that is comfortable with a proper amount of support, and change shoes every 350 to 500 miles.
  • Soft surfaces (eg, treadmill, track) are better than hard surfaces (eg, concrete, asphalt).
  • Although many runners like to stretch before or after running, stretching has not been shown to reduce injuries.

TREATMENT

The most important treatment for running injuries is rest, or changing activities, to allow for healing. Other treatments include ice, special devices such as splints or orthotics, and pain relievers such as nonsteroidal anti-inflammatory drugs. Physical therapy can also help for more serious injuries. Surgery is rarely needed.

If you have pain while running that lasts for more than a few days or is severe enough to make you stop running, see your doctor. Do not try to push through the pain.

 

 

Adaptado de la Hoja para el paciente de JAMA

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Fotografía —modificada— de François Abgraall, usada bajo licencia de Creative Commons

 

Enfermedad renal crónica

 

Los riñones producen orina, filtran sustancias del torrente sanguíneo y son importantes para mantener la química sanguínea. El daño permanente a los riñones se denomina enfermedad renal crónica (ERC). Entre las condiciones médicas comunes que pueden provoc ar ERC, se encuentran la diabetes, la hipertensión (presión arterial alta), las enfermedades renales hereditarias, las enfermedades del tejido renal en sí mismo y la obstrucción crónica de la vejiga. Algunos medicamentos pueden provocar efectos adversos que dañan los riñones. Los riñones también pueden presentar daños permanentes a causa de una enfermedad severa, como insuficiencia cardíaca o septicemia. La enfermedad renal crónica puede avanzar hasta causar la pérdida completa de la función renal, lo que se conoce como enfermedad renal terminal (ERT).

FACTORES DE RIESGO DE LA ERC

  • Diabetes
  • Hipertensión
  • Enfermedad vascular (de los vasos sanguíneos)
  • Antecedentes familiares de problemas renales
  • Obstrucción de la vejiga

 DIAGNÓSTICO & ANÁLISIS

  • Examen físico, incluida la medición de la presión arterial
  • Análisis de sangre, incluidos recuento sanguíneo y análisis químico completos
  • Análisis de orina
  • Estudios mediante rayos X, que incluyen: tomografía computada (TC), pielografía intravenosa (estudio radiográfico con marcador de los riñones y el sistema de drenaje) y angiografía (se inyecta un marcador para destacar el suministro de sangre de los riñones)
  • Ultrasonido del abdomen
  • Es posible que se recomiende la realización de pruebas cardíacas y de los vasos sanguíneos en personas que se encuentran en riesgo de una enfermedad cardíaca o vascular.

TRATAMIENTO

Controlar la presión arterial alta es importante para evitar un mayor riesgo en los riñones, así como protección contra ataques cardíacos y ataques cerebrovasculares. El manejo del nivel de azúcar en la sangre es importante para personas con diabetes. Modificar la dieta, como limitar la ingesta de proteínas y sal, puede ayudar a reducir los síntomas de insuficiencia renal. Dado que la anemia (recuento bajo de glóbulos rojos) es común en personas con ERC o ERT, se puede recetar medicamentos para elevar el recuento de glóbulos rojos.

La diálisis es un proceso que sustituye a los riñones en la filtración de la sangre y la eliminación de los productos residuales. Las personas con ERT necesitan de la diálisis para sobrevivir. La hemodiálisis es la filtración de la sangre a través del acceso a los vasos sanguíneos por medio de un injerto de acceso arteriovenoso (material que se coloca de manera quirúrgica, generalmente en el brazo) o una fístula arteriovenosa (una conexión creada de manera quirúrgica entre una arteria y una vena, también generalmente en el brazo). Para algunos pacientes, se puede recetar una diálisis peritoneal, que implica la colocación de un tubo de plástico en la cavidad abdominal. Los fluidos que se introducen a través de este tubo permiten la extracción de productos residuales.

El trasplante renal es el tratamiento ideal para muchos pacientes con ERT, pero la escasez de órganos donados limita su disponibilidad. Después de la cirugía, el paciente debe tomar medicamentos para evitar que el cuerpo rechace el riñón trasplantado.

 

Adaptado de la Hoja para el paciente de JAMA

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Fotografía de *Kid*Doc*One*, usada bajo licencia de Creative Commons

La Hipertensión

 

La hipertensión, también conocida como presión arterial alta, afecta a cientos de millones de personas en todo el mundo. En los Estados Unidos solamente, más de 65 millones de individuos sufren hipertensión. La presión arterial alta, si no se la trata, puede causar daño grave a los órganos del cuerpo, entre los que se incluyen el cerebro, el corazón, los vasos sanguíneos y los riñones. Sufrir de presión arterial alta posiblemente no cause síntomas hasta que los órganos hayan sido dañados. Por este motivo, la hipertensión con frecuencia se llama el “asesino silencioso”.

DIAGNÓSTICO

Las lecturas de presión arterial elevada, medidas con esfigmomanómetro (un manguito para presión arterial, ya sea inflando el manguito a mano y escuchando los ruidos arteriales con un estetoscopio, o mediante un sistema automático), llevan al diagnóstico de hipertensión. La presión arterial sistólica normal (el número más alto en la medición de la presión arterial) es de menos de 120 milímetros de mercurio (también se escribe como mm Hg), y la presión arterial diastólica normal (el número más bajo en la medición de la presión arterial) es de menos de 80 mm Hg. La hipertensión está presente si el promedio de presión arterial sistólica es de 140 o más y el de la presión arterial diastólica es de 90 o más. La prehipertensión está presente si las presiones arteriales se encuentran entre los niveles normales y los de hipertensión.

COMPLICACIONES

  • Cardiopatía hipertensiva: agrandamiento del músculo cardíaco.
  • Infarto de miocardio: (ataque cardíaco) que puede causar dolor de pecho, falta de aire y muerte.
  • Insuficiencia cardíaca congestiva: cuando la función del músculo cardíaco es inadecuada para satisfacer las necesidades del cuerpo.
  • Accidente cerebrovascular: (infarto cerebral), que puede causar pérdida súbita de la visión, debilidad en un lado del cuerpo, dificultad para hablar y muerte.
  • Enfermedad renal, que puede requerir diálisis
  • Pérdida de la visión
  • La diabetes y la hiperlipidemia (niveles anormales de colesterol y triglicéridos en sangre) ocurren con frecuencia junto con la hipertensión
  • Aneurismas aórticos (agrandamiento de la aorta, el vaso sanguíneo más importante en el pecho y el abdomen)

PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO

Si la hipertensión se diagnostica en forma temprana y se controla bien, se puede prevenir el daño a otros tejidos. Las mejores maneras de reducir su riesgo de sufrir hipertensión son las modificaciones del estilo de vida, que incluyen seguir una dieta con bajo contenido de sal y de grasas, mantener un peso saludable, hacer ejercicios durante al menos 30 minutos todos los días, no fumar, y usar alcohol solamente con moderación. Estas recomendaciones para vivir saludablemente también son el primer nivel de tratamiento de la hipertensión. Con frecuencia se prescriben varios tipos de medicamentos para tratar la presión arterial alta y sus complicaciones.

 

Adaptado de la Hoja para el paciente de JAMA

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Fotografía de DrVanne, usada bajo licencia de Creative Commons

El tabaquismo y el corazón

 

La mayoría de las personas sabe que fumar es malo para los pulmones y que puede causar cáncer. Sin embargo, tal vez sean menos las que están conscientes de los efectos del tabaco en el corazón y en el sistema circulatorio; las arterias y venas que transportan la sangre por el cuerpo. La edición de JAMA del 7 de mayo de 2008 incluye un artículo en el que se informa que dejar de fumar reduce en gran medida las tasas de exceso de mortalidad debidas al tabaquismo entre las mujeres.

EL TABAQUISMO, LOS VASOS SANGUÍNEOS Y LA MUERTE

Fumar cigarrillos es la principal causa evitable de muerte prematura en el mundo desarrollado. Da cuenta de casi 440 000 muertes al año en los Estados Unidos. Al fumar, las sustancias químicas tóxicas del tabaco ingresan en el torrente sanguíneo. Algunas de estas sustancias químicas le envían señales al corazón para que se contraiga con más fuerza y rapidez. Fumar también causa que los vasos sanguíneos se estrechen (es decir, que se vuelvan más angostos), lo cual obliga a la sangre a circular a través de un espacio más pequeño. Estos dos efectos causan hipertensión. Fumar también reduce las lipoproteínas de alta densidad (el colesterol bueno) del cuerpo y aumenta la posibilidad de que se forme placa (acumulación de grasa) dentro de los vasos sanguíneos; un trastorno que se denomina aterosclerosis (endurecimiento de las arterias). Fumar también aumenta el riesgo de trombosis (coágulos de sangre que obstruyen un vaso sanguíneo). Con el tiempo, estos efectos aumentan el riesgo de padecer un infarto de miocardio (ataque al corazón).

Fumar también puede aumentar el riesgo de padecer un accidente cerebrovascular (una obstrucción repentina de la circulación sanguínea en el cerebro). Un accidente cerebrovascular suele ser la consecuencia de un coágulo de sangre que se deposita en los vasos sanguíneos que suministran sangre y oxígeno al cerebro. Cuando esto sucede, las células cerebrales comienzan a morir. Esto puede provocar una lesión cerebral permanente o, incluso, la muerte. Las mujeres que fuman y toman anticonceptivos orales (píldoras de control de la natalidad) corren un riesgo mucho mayor de desarrollar una enfermedad cardíaca o de sufrir un accidente cerebrovascular que las mujeres que toman anticonceptivos orales y no fuman.

BENEFICIOS DE DEJAR DE FUMAR

  • Reduce el riesgo de enfermedad cardíaca a casi la mitad y reduce las posibilidades de sufrir problemas relacionados con el corazón si usted ya padece una enfermedad cardíaca
  • Reduce el riesgo de formación de coágulos de sangre
  • Reduce las posibilidades de desarrollar varias formas diferentes de cáncer
  • Reduce el riesgo de desarrollar enfisema, una enfermedad pulmonar grave que afecta la respiración
  • Mejora la resistencia para hacer ejercicio y participar en deportes
  • Mejora el sentido del gusto y del olfato

Dejar de fumar puede ser un proceso difícil, pero vale la pena hacer el esfuerzo. Se encuentra disponible una serie de artículos de venta con receta y de venta libre que ayudan a dejar de fumar. Si aún fuma, ¡hable con su médico acerca de ello!

Adaptado de la Hoja para el paciente de JAMA

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Fotografía de Héctor Rodríguez usada bajo licencia Creative Commons

Dejar de fumar

 

Fumar tabaco tiene efectos devastadores en la salud. El humo daña los pulmones, lo que provoca una reducción en la habilidad del oxígeno para entrar en el cuerpo. Si fuma durante mucho tiempo, eventualmente tendrá un enfisema. Las diversas sustancias químicas del humo aumentan el riesgo de desarrollar aterosclerosis (el endurecimiento de las arterias), lo que provoca accidentes cerebrovasculares y ataques cardíacos. Una de las sustancias químicas del tabaco, la nicotina, actúa directamente en el cerebro y provoca una adicción al tabaco.

El tabaquismo está relacionado con diversos tipos de cáncer. Si usted fuma, tiene un 50 % de probabilidades de morir por una complicación relacionada con el tabaquismo y vivirá 10 años menos de lo que viviría si no fumara. A pesar de estos riesgos, el 20 % de todos los estadounidenses adultos fuma. Como la nicotina del tabaco es adictiva, dejar de fumar puede ser un desafío. La mitad de todos los fumadores actuales han intentado dejar de fumar en el último año, pero solo el 6 % de aquellos que dejan de fumar por sus propios medios, sin ayuda, tendrán éxito en dejar de fumar en el término de un año. Afortunadamente, existen tratamientos que funcionan. El número de JAMA del 17 de octubre de 2012 incluye un artículo sobre dejar de fumar.

APOYO CONDUCTUAL

  • Obtenga ayuda y apoyo para dejar de fumar, y para no volver a hacerlo.
  • Usted puede obtener ayuda gratuita para dejar de fumar llamando al 1-800-QUIT-NOW (800-784-8669, en Estados Unidos).
  • Elija una fecha del próximo mes para dejar de fumar por completo.
  • Busque la ayuda de su médico.

MEDICAMENTOS

  • Reemplazo de la nicotina: La nicotina del humo del cigarrillo provoca una adicción química. Cuando una persona intenta dejar de fumar, la falta de nicotina causa ansiedad, estado de ánimo deprimido, irritabilidad, agitación e insomnio. Reemplazar la nicotina con un parche para la piel mantiene un nivel de nicotina en la sangre, lo que resulta en una menor cantidad de estos síntomas. La goma de mascar, las pastillas, los inhaladores o los aerosoles nasales de nicotina brindan una pequeña dosis de nicotina y también hacen que sea más fácil dejar de fumar al reducir el intenso antojo por los cigarrillos. Los inhaladores y los aerosoles nasales deben ser recetados por un médico, pero otras preparaciones con nicotina no.

 

  • Bupropión: El bupropión es un medicamento que se usa como tratamiento contra la depresión y que aumenta los niveles de dopamina en el cerebro. Esta sustancia química del cerebro también es liberada por la nicotina, por lo que el bupropión imita los efectos de la nicotina y hace que sea más fácil dejar de fumar. Las personas que dejan de fumar tienden a reemplazar el hábito del tabaquismo por el hábito de comer y aumentan de peso. Este medicamento ayuda a evitar temporalmente ese aumento de peso.

 

  • Vareniclina: Este fármaco se une a una parte del receptor químico de la nicotina que se encuentra en el cerebro. Estimula una parte de los efectos de la nicotina y reduce los síntomas que experimentan las personas cuando intentan dejar de fumar. También evita que el receptor de la nicotina del cerebro se una a la nicotina y reduce el efecto que tiene la nicotina en el cerebro si las personas continúan fumando.

Los tratamientos no comprobados incluyen los siguientes:

  • Cigarrillos electrónicos: Estos dispositivos nuevos y no comprobados proporcionan nicotina a los pulmones a través de un dispositivo que se asemeja a un cigarrillo. Se desconoce si estos dispositivos son efectivos o si son seguros. No están regulados por la Administración de Drogas y Alimentos de los EE. UU.

 

  • Tabaco sin humo: Los productos como el tabaco de mascar y el rapé se colocan en la boca o la nariz y liberan nicotina. Estos productos están asociados con un riesgo de desarrollar cáncer o adicción a la nicotina. No se consideran alternativas seguras al hábito de fumar.

Adaptado de la Hoja para el paciente de JAMA

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El Síndrome Metabólico

 

Puesto que la enfermedad cardiovascular (corazón y vasos sanguíneos) es la principal causa de muerte en adultos en países desarrollados, muchos estudios médicos se concentran en tratar o en prevenir las cardiopatías y las apoplejías. El síndrome metabólico, una serie de mediciones corporales no saludables y de resultados anormales de análisis de laboratorio, puede identificar a las personas que tienen alto riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular. La modificación drástica del estilo de vida y el posible uso de medicamentos para tratar las condiciones que crean el síndrome metabólico pueden reducir las posibilidades de una persona de sufrir una apoplejía o desarrollar cardiopatía. El síndrome metabólico también ha sido llamado síndrome X o síndrome de resistencia a la insulina. El número del 15 de febrero del 2006 de la revista JAMA incluye un artículo acerca del síndrome metabólico.

DEFINICIÓN DE SÍNDROME METABÓLICO

  • Circunferencia abdominal (cintura) mayor de 40 pulgadas en los hombres o de 35 pulgadas en las mujeres
  • Presión arterial alta (hipertensión)
  • Hiperglucemia (azúcar en la sangre en ayunas mayor de 110 mg/dL)
  • Triglicéridos (un tipo de grasa en el torrente sanguíneo) elevados
  • Bajos niveles de lipoproteína de alta densidad, también conocida como HDL o “colesterol bueno”

Tener al menos 3 de estas mediciones significa que una persona tiene síndrome metabólico y tiene riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2, cardiopatía coronaria, ataque cardíaco o apoplejía.

TRATAMIENTO 

Las modificaciones de estilo de vida incluyen bajar de peso, hacer ejercicio de forma regular, dejar de fumar y reducir la ingesta de grasa en la dieta. Bajar tan sólo 10% del peso corporal excesivo reduce la presión arterial y mejora la resistencia insulínica. Algunas personas pueden lograr controlar la alta presión arterial y la hiperglucemia tan sólo con alterar su estilo de vida. En muchas personas la modificación del estilo de vida no es adecuada, y deben utilizarse medicamentos para reducir la presión arterial, reducir los triglicéridos y aumentar el nivel de HDL.

Puesto que estos problemas muchas veces están vinculados, tratar un aspecto del síndrome metabólico puede ayudar con los otros problemas. Por ejemplo, el ejercicio regular puede ayudar a bajar de peso, reducir la presión sanguínea y manejar la hiperglucemia y la resistencia insulínica. Combinar una alimentación saludable con un programa de ejercicio regular es la base fundamental del tratamiento del síndrome metabólico y de reducir el riesgo de cardiopatía, apoplejía, diabetes y otros problemas médicos.

PREVENCIÓN

  • Ejercítese regularmente durante toda su vida.
  • Aliente a los niños a realizar actividad física diariamente y a elegir alimentos saludables.
  • Lleve una dieta balanceada baja en grasas saturadas y alta en frutas y verduras ricas en nutrientes.
  • No fume.
  • Reconozca que usted puede tener una predisposición genética (heredada) a la diabetes, la cardiopatía y el síndrome metabólico.
  • Sométase a chequeos médicos regulares y empiece un tratamiento temprano para la hipertensión.

Adaptado de la Hoja para el paciente de JAMA

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Diabetes

La diabetes es una afección médica crónica común que provoca un aumento en los niveles de azúcar (glucosa) en sangre. Pueden producirse complicaciones graves a causa de la diabetes, entre ellas cardiopatías, enfermedades vasculares (de los vasos sanguíneos) y circulación deficiente, ceguera, insuficiencia renal, cicatrización deficiente, accidente cerebrovascular y otras enfermedades neurológicas (de los nervios). La diabetes no puede curarse, pero puede tratarse satisfactoriamente. Las complicaciones ocasionadas por la diabetes pueden evitarse mediante el manejo cuidadoso de la glucosa en sangre y el control de la presión arterial alta y los niveles altos de colesterol cuando están presentes.

TIPOS DE DIABETES

La diabetes tipo 1, generalmente denominada diabetes “juvenil” o diabetes “insulinodependiente”, ocurre cuando el páncreas no produce una cantidad suficiente de insulina (la hormona que procesa la glucosa). A menudo, la diabetes tipo 1 se diagnostica en la infancia o la adolescencia y requiere tratamiento con insulina de por vida.

La diabetes tipo 2, también denominada diabetes “en adultos”, es mucho más común. La diabetes tipo 2 es cada vez más común en niños y adolescentes debido al aumento de la obesidad en los jóvenes. La resistencia a la insulina es un problema importante en la diabetes tipo 2: el cuerpo produce insulina, pero no puede procesar la glucosa en forma adecuada. Sin embargo, las personas con diabetes tipo 2 también tienen deficiencia de insulina, aunque no en el mismo grado que las personas con diabetes tipo 1.

FACTORES DE RIESGO

  • El sobrepeso es el factor de riesgo más importante y más controlable de la diabetes tipo 2. Alcanzar y mantener un peso saludable quizás sea el único tratamiento necesario para muchas personas con riesgo de padecer diabetes tipo 2.
  • Las personas con antecedentes familiares de diabetes tipo 2 tienen más probabilidades de desarrollar diabetes.
  • Hacer mucho ejercicio y evitar los alimentos procesados, además de consumir, a la vez, una dieta con bajo contenido de grasas y con muchas verduras y granos integrales pueden reducir el riesgo de diabetes tipo 2.

SIGNOS Y SÍNTOMAS

Los síntomas típicos de la diabetes incluyen sed excesiva, agotamiento, enfermedad o infecciones frecuentes, mala circulación (con hormigueo o entumecimiento de los pies o las manos), heridas que no cicatrizan, visión borrosa y pérdida de peso involuntaria. Muchas personas con diabetes tipo 2 no presentan síntomas, y la afección se descubre después de realizar análisis por otros problemas médicos o a través de pruebas de detección en las personas con alto riesgo de padecer diabetes tipo 2.

TRATAMIENTOS

  • Siempre se requiere administrar insulina para tratar la diabetes tipo 1.
  • Una buena nutrición, el ejercicio físico diario, dejar de fumar y el monitoreo del nivel de glucosa en sangre, junto con un monitoreo regular de la hemoglobina A1c (una medida del control de glucosa en sangre a largo plazo) son los pilares del tratamiento de las diabetes tipo 1 y tipo 2.
  • En la diabetes tipo 2 deben recetarse medicamentos orales si la dieta y el ejercicio no mejoran el control de la glucosa en sangre después de algunos meses. Existen varios tipos de medicamentos para tratar la diabetes tipo 2; el tratamiento se ajusta según las necesidades médicas de cada persona.
  • Es posible que se requiera administrar insulina para la diabetes tipo 2 si la dieta, el ejercicio y los medicamentos orales no mejoran el control de la glucosa en sangre. Al igual que en la diabetes tipo 1, esto requiere un monitoreo cuidadoso del nivel de glucosa en sangre, a fin de evitar que se produzca hipoglucemia (niveles extremadamente bajos de glucosa en sangre) y de optimizar la administración de la insulina.

Adaptado de la Hoja para el paciente de JAMA

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EPOC-Enfermedad pulmonar obstructiva crónica

Uno de los trastornos pulmonares más comunes en los adultos es la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (chronic obstructive pulmonary disease, COPD), un término que se utiliza para incluir la bronquitis crónica y el enfisema. En las vías respiratorias de los pulmones (denominadas bronquios y bronquíolos), se produce una obstrucción causada por la inflamación de las vías respiratorias y el exceso de mucosidad, que hacen que disminuya el flujo de aire. En última instancia, esto provoca que lleguen menores cantidades de oxígeno a los tejidos del cuerpo. En el enfisema, a su vez, se produce una destrucción de los alvéolos (pequeños sacos donde se lleva a cabo el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono). Tanto el enfisema como la bronquitis crónica pueden ocurrir al mismo tiempo en una persona. La COPD es una de las causas principales de muerte en los países desarrollados, y afecta a hombres y mujeres. El tabaquismo es la causa de la COPD en la mayoría de los casos y representa entre el 80 y 90% de las muertes relacionadas con la COPD. El número de JAMA del 16 de junio de 2010 incluye un artículo acerca del tratamiento de la COPD.

SIGNOS Y SIÍNTOMAS

  • Disminución de los niveles de oxígeno en la sangre y aumento de los niveles de dióxido de carbono
  • Intolerancia al ejercicio
  • Dificultad para respirar
  • Tos
  • Producción de esputo
  • Sibilancias

DIAGNÓSTICOS Y PRUEBAS

La medición de los volúmenes respiratorios, denominada espirometría, es la prueba más importante para la COPD. Puede indicarse un broncodilatador (un medicamento que ayuda a relajar los músculos de las vías respiratorias y a abrir los bronquíolos) para observar si mejoran las medidas espirométricas de una persona. La prueba de gases en sangre arterial (sangre extraída de una arteria en lugar de una vena) muestra los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en el torrente sanguíneo. La oximetría de pulso, una herramienta no invasiva que se utiliza a diario en las unidades de cuidados intensivos y durante cualquier tipo de anestesia, mide la saturación de oxígeno en la hemoglobina, que refleja la cantidad de oxígeno presente en el torrente sanguíneo. La radiografía de tórax se utiliza para determinar la cantidad de daño que la COPD le ha provocado al pulmón y a su vez puede indicar la presencia de neumonía (infección pulmonar) u otros tipos de procesos que corresponden a neumopatías.

TRATAMIENTO

  • ¡Deje de fumar! Este es el paso más importante para tratar la COPD (o cualquier otra neumopatía).
  • Se pueden recetar medicamentos, incluidos los broncodilatadores (para dilatar las vías respiratorias), los corticoesteroides inhalados (para reducir la inflamación de las vías respiratorias) y los antibióticos (que se utilizan para tratar la infección, en caso de haberla). Generalmente, se utilizan varios medicamentos combinados para tratar la COPD.
  • Algunas personas pueden necesitar terapia con oxígeno durante la noche, mientras realizan actividades o, en algunos casos, en forma permanente.
  • La rehabilitación pulmonar, incluido el ejercicio, puede aumentar el estado funcional (capacidad para realizar actividades diarias).
  • Para las personas que sufren de COPD se recomiendan las vacunas para prevenir la gripe y las enfermedades neumocócicas.

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Síndromes coronarios agudos

 

Síndromes coronarios agudos (Acute coronary syndromes, ACS) es un término que se utiliza para describir un grupo de afecciones que se producen como resultado de la isquemia miocárdica aguda (flujo sanguíneo insuficiente al músculo cardíaco) y que varían desde la angina de pecho inestable (dolor en el pecho impredecible y creciente) hasta el infarto de miocardio (ataque cardíaco). Las condiciones se relacionan con grados variables de estrechamiento o bloqueo de una o varias de las arterias coronarias que suministran sangre, oxígeno y nutrientes al corazón. Este trastorno que amenaza la vida es una causa importante de la necesidad de cuidados médicos de emergencia y hospitalizaciones. La enfermedad coronaria (coronary artery disease, CAD) sigue siendo la principal causa de muerte en los Estados Unidos. Una de cada 5 muertes se debe a la CAD, que fue responsable de más de 452,000 muertes en el 2006. El número de JAMA del 15 de agosto de 2007 incluye un artículo que indica que la diabetes es un factor de riesgo significativo de ACS y se suma a la carga general de la enfermedad cardiovascular. Este artículo destaca la importancia de las estrategias intensivas para tratar la diabetes en los pacientes que tienen enfermedad cardíaca.

SÍNTOMAS

  • Dolor de pecho: sensación incómoda de presión, opresión o plenitud.
  • Molestia en la parte superior del cuerpo: dolor o molestia en ambos brazos, la espalda, el cuello, la mandíbula o el abdomen.
  • Falta de aire.
  • Otros síntomas incluyen sudor, náuseas y vahídos.

Si usted o alguien con quien usted se encuentra tiene dolor en el pecho, especialmente con uno o más de estos síntomas o signos, llame al [123 en Colombia], o al número para emergencias médicas en otros lugares. Los pacientes con síndrome coronario agudo pueden beneficiarse de la atención médica inmediata. Si se produce un paro cardíaco (pérdida de la capacidad de respuesta, sin signos de respiración, sin latidos cardíacos ni pulso) llame de inmediato al [123]y comience a realizar una reanimación cardiopulmonar (cardiopulmonary resuscitation, CPR).

DIAGNÓSTICOS Y TRATAMIENTOS POSIBLES

La evaluación inicial incluye un historial clínico completo, un examen físico y un electrocardiograma (ECG) para evaluar la actividad eléctrica del corazón, además de un análisis de sangre para evaluar la presencia de sustancias químicas producidas por una lesión a las células cardíacas. Es posible que sea necesario hospitalizar al paciente.

Los tratamientos estándares para el bloqueo de las arterias coronarias pueden incluir la colocación de un stent (tubo de malla) dentro de los vasos sanguíneos estrechados o cirugía cardíaca para realizar puentes aortocoronarios en los vasos bloqueados.

FORMAS DE REDUCIR SU RIESGO DE ENFERMEDAD CORONARIA

  • No fume
  • Controle su presión arterial
  • Haga ejercicio con regularidad
  • Coma una dieta saludable
  • Mantenga un peso corporal razonable
  • Consulte a su médico acerca de la posibilidad de tomar una dosis baja de aspirina todos los días

Adaptado de la Hoja para el paciente de JAMA

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