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blog | Atención primaria, ¿la solución?

 

El Ministerio de Salud ha venido construyendo en los últimos años, incluso desde gobiernos anteriores, una propuesta centrada en la muy renombrada atención primaria en salud.

El concepto es muy antiguo, quizás adecuado, es aplicado en varios países desarrollados y tiene sentido desde varias perspectivas. Los costos en salud, si se pretende brindar cobertura universal de alta calidad, son tan altos que siguen siendo una utopía para cualquier economía, mucho más para nuestro país. Es imposible pretender que nuestro sistema pueda garantizar cirugías complejas, cuidados intensivos, trasplantes, diálisis y hospitalizaciones prolongadas a más de 40 millones de colombianos, las cuentas no dan. Esto quiere decir que nuestro preciado derecho constitucional a la salud va más allá de las posibilidades realistas de cualquier país, no nos engañemos.

Por otra parte, existen algunos ejemplos relativamente exitosos de optimización de los costos en salud, que permiten desenlaces e indicadores aceptables para la gran mayoría de habitantes. Estrategias internacionales, como reducción de costos en medicamentos y procedimientos, menos intermediación, control de calidad, esquemas de incentivos y remuneración por desenlaces y no por eventos, sistematización e integración, planeación estratégica, entre otros, están en proceso de implementación en nuestro sistema actual.

Sin embargo, surge con gran ilusión la reaparición de la figura tradicional, del médico de cabecera, médico familiar, internista o generalista con una mayor cercanía afectiva y geográfica a la comunidad, con una verdadera vocación de servicio, con nociones de salud pública y epidemiología, con elementos básicos de pediatría, ginecología, cardiología, endocrinología, reumatología, cirugía, nutrición, actividad física habilidades de comunicación, psicoterapia y, por supuesto, con una irreprochable humildad y claridad mental para definir y resolver casi todo y, sobre todo: cuando se debe pedir la opinión y la intervención de un especialista. Qué bueno que esta especie de “ironman” de la medicina nos ayudara, además con salario de médico general, perfecto.

Quisiera sinceramente pensar que es posible, pero veo grandes limitaciones en el mundo real. En las mejores facultades de medicina seguimos teniendo dificultades para priorizar contenidos y competencias curriculares, metodologías pedagógicas y sistemas de evaluación que nos ayuden a graduar cada día mejores médicos generales. La magnitud de conocimientos y destrezas necesarias para que un buen médico esté en capacidad de ser la figura central de nuestro sistema de salud es inmensa. La especialización, por lo menos en medio de la complejidad de la medicina actual, parece necesaria para ejercer atención médica de alta calidad. La formación de los miles de especialistas que necesitamos debe ser una prioridad para el Estado y las facultades de medicina.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador, el domingo 13 de marzo, 2016.
Fotografía de Fotografía de Vanessa Collazos, todos los derechos reservados.

blog | Prevención: una prioridad en salud

 

Priorizar es uno de los conceptos fundamentales de todo proyecto exitoso, y, ¡cómo nos hace falta en salud! Se trata de uno de los principios más antiguos en el acto médico y en la gestión para la salud pública: saber seleccionar con criterios objetivos los problemas de mayor relevancia.

Preguntas tan comunes y dolorosas como: ¿a quién se atiende primero en el servicio de urgencias del hospital o en consulta externa? El llamado “triage” en urgencias, por ejemplo, no es otra cosa que un sistema de priorización que permite al personal de salud enfocar su capacidad de resolver problemas en quienes padecen una enfermedad o situación más grave. Vale la pena resaltar que no desconocemos el sufrimiento y las molestias ocasionados por la espera, pero debemos ser conscientes de las limitaciones para lograr una atención universal y oportuna de óptima calidad. En situaciones realmente graves y cercanas a la muerte, en presencia de equipos médicos altamente especializados, un error en definir prioridades puede tener un desenlace fatal. Quienes mejor lo entienden son por lo general los beneficiarios de estas decisiones.

Pero veamos algunas situaciones y conflictos a la hora de llevar estos principios a nuestro agobiado sistema de salud. Las necesidades son inmensas, los recursos muy limitados. ¿Cómo tomar decisiones acertadas sin un riguroso proceso de priorización? Los expertos han planteado algunos criterios que no siempre son aplicados adecuadamente. Por ejemplo, la magnitud o importancia de un problema de salud se define entre otras por el número de muertes o la incapacidad prematura que ocasiona, por la cantidad de personas que lo padecen o por el sufrimiento físico o emocional que genera. Por otro lado, es necesario analizar la magnitud de los costos que genera sin olvidar las posibilidades reales, la capacidad de respuesta, del sistema para enfrentar y solucionar el problema.

Qué difícil es para un profesional de la salud y para los tomadores de decisiones tener que elegir entre la desnutrición materno-infantil o las devastadoras consecuencias de la hipertensión arterial. Ambos problemas siguen matando a millones de colombianos y pareciera utópico poder tomar una decisión ética y bien fundamentada para priorizar entre el control eficaz de alguno de estos flagelos. Lo que definitivamente no tiene sentido es que los escasos recursos sean asignados por conveniencia política o favoreciendo intereses particulares, o que se inviertan grandes sumas de dinero en procedimientos y medicamentos para atender problemas que se hubieran podido evitar a un costo más bajo. Mientras no seamos lo suficientemente audaces para reconocer la urgente prioridad de la prevención, nuestro sistema de salud seguirá enfermo.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador en noviembre 10 – 2013

Fotografía de Vanessa Collazos MD, usada bajo licencia Creative Commons.

 

blog | La educación médica ante nuevos desafíos

 

Ante tantas malas noticias en salud podemos caer en el pesimismo y la frustración. La magnitud de los problemas financieros, éticos y operativos de los sistemas de salud nos ha llevado a un ambiente oscuro, lleno de incertidumbre. Los médicos hemos tenido que reconocer que nuestra vocación necesita actualización.

Las grandes virtudes de los padres de la medicina, bien transmitidas por nuestros profesores, ya no son suficientes. Sin olvidar los valores tradicionales como la disciplina académica y personal, la ética y el humanismo, el sacrificio y la entrega, el país y la sociedad requieren un nuevo médico. Los problemas de salud necesitan como nunca antes de todo el talento, la energía, la creatividad, la inteligencia y el dominio de la tecnología.

La solución a los problemas de salud es tan compleja como la búsqueda de la paz o la equidad. Sin embargo, lejos de comprender en profundidad la debatida reforma a la salud y entendiendo que la viabilidad, cobertura y transparencia son altas prioridades, me preocupa el poco valor que sigue tendiendo la educación médica de pregrado y de posgrado.

I Encuentro de Facultades de Salud Saludables, Bogotá 2013. Fotografía de Vanessa Collazos MD, licencia CC.

I Encuentro de Facultades de Salud Saludables, Bogotá 2013. Fotografía de Vanessa Collazos MD, licencia CC.

A diferencia de nosotros, los países desarrollados tomaron hace muchos años la decisión de centrar sus esfuerzos en la educación, la ciencia y la investigación. Por el contrario, el acceso de nuestros bachilleres a educación médica de la más alta calidad ha sido tristemente descuidado.

Colombia parece buscar profesionales y servicios más baratos y de menor calidad. ¿O qué consecuencias pueden tener las medidas que reducen los tiempos de consulta con un ignorante pero atrevido criterio administrativo? No parece lógico que las soluciones estén en reducir la remuneración o desincentivar la especialización y la investigación reduciendo el acto médico a un tecnicismo de bajo costo y poca calidad.

Los nuevos médicos deberán enfrentar un sistema hostil, donde la calidad no es prioridad. Dominar la biología molecular y la bioestadística sin descuidar los valores humanos pareciera imposible en las condiciones actuales. Más aun, quien como médico pretenda desafiar las leyes del mercado y la estructura del sistema puede exponerse a grandes frustraciones. Afortunadamente, en medio de este ambiente, es alentador ver a tantos jóvenes que deciden una vez más entregar su vida a este noble oficio. Ellos son la gran esperanza para los sistemas de salud. Quienes legislan y proponen reformas a la salud, aún pueden rescatar elementos esenciales para garantizar una educación superior y un ejercicio profesional de la más alta calidad.

 

Este blog fue publicado en periódico El Espectador en noviembre 24, 2013.

Fotografías de Sw Swann y Vanessa Collazos MD, usadas bajo licencia Creative Commons.

blog | Salud e industria, un dilema complejo

 

Es cierto que con frecuencia nos resulta difícil tomar decisiones éticas y coherentes en nuestra relación personal y profesional con la industria. En nuestra práctica cotidiana, los médicos nos dedicamos a comprender el funcionamiento del cuerpo humano y las complejas interacciones entre el entorno y la genética que nos llevan a enfermar y morir. El diagnóstico adecuado y oportuno, una buena relación con nuestros pacientes y la mejor alternativa terapéutica son un reto cotidiano para el cual nos preparamos cada vez mejor, aunque a veces no parezca.

Sin embargo, nuestra formación de pregrado y posgrado carece de espacios adecuados para reflexiones éticas y profesionales acerca de nuestra compleja y delicada relación con la industria farmacéutica, la industria de los equipos y dispositivos hospitalarios, de los métodos diagnósticos, la industria de la intermediación y administración de servicios de salud.

¿Qué tan independiente, ética y costo-efectiva es cada una de nuestras decisiones en la práctica clínica? Pienso que la respuesta está en cada acto médico, en cada relación médico-paciente, y difícilmente puede ser juzgada sin conocer en profundidad cada caso. ¿Qué beneficio o riesgo tienen mis pacientes y qué beneficio o riesgo tengo yo al prescribir, al operar, al hospitalizar, al usar un dispositivo o método diagnostico o al dar una conferencia o escribir un artículo?

No creo que las posiciones radicales sean sanas, pero algunas relaciones parecen favorecer más a la industria o al médico que al paciente. Si recibo un porcentaje de utilidades (en forma de viajes, comidas o efectivo) por cada caja de medicamentos formulada o por cada procedimiento o examen ordenado, es menos probable que pueda mantener mi objetividad. Si se me olvida preguntar a mis pacientes sobre el consumo de tabaco y alcohol, sobre su sedentarismo o sobre sus hábitos nutricionales, que son las grandes causas de enfermedad y muerte en nuestra sociedad, la falta no parece tan grave ni tan obvia, pero puedo estar favoreciendo a la industria automotriz, a la industria digital, a la industria de alimentos y, por supuesto, a la astuta y millonaria industria del tabaco y el alcohol.

En el ámbito de la salud pública el dilema es aún mayor, la magnitud de los retos es inmensa, los recursos escasos y las consecuencias de cada decisión inciertas.Nos deben orientar la evidencia internacional, los análisis costo-beneficio y el abordaje intersectorial para los grandes problemas de salud.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador en septiembre 28 – 2014

Fotografía de Mercy Health, usada bajo Licencia Creative Commons. 

Teaching Doctors to Prescribe Exercise

 

En este video de dos minutos realizado por ShareWIK, el Dr. John Duperly comparte la filosofía detrás del programa Exercise is Medicine® en América Latina. Disfrútelo y compártalo!

Si esta interesado en participar o patrocinar el Curso de Prescripción del Ejercicio que se realiza periódicamente en Colombia y otros países de Latinoamérica, comuníquese con Carolina Páez, Coordinadora Nacional de EIM® al correo: eim.latam@gmail.com

Disfrute del video:

 

 

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Ejercicio es Medicina avanza en América Latina

 

El Centro Regional de Exercise is Medicine para América Latina (EIM® Latam) llevo a cabo el pasado 25 de enero de 2014 el V Encuentro Regional de Exercise is Medicine® en América Latina y el I Encuentro Regional de Conferencistas del Programa Exercise is Medicine® en América Latina.

Un grupo selecto de 56 médicos especialistas de 15 países Latinoamericanos, además de Colombia, fueron convocados a Bogotá para ser capacitados como conferencistas y replicadores del Curso de Prescripción del Ejercicio (tasa de respuesta a la convocatoria de 87.5%).

Laura Garré MD, Uruguay. Fotografía por DrVanne

Laura Garré MD, Uruguay. Fotografía por DrVanne

La delegación internacional estuvo conformada por 31 médicos representantes de Argentina, Aruba, Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. Por el lado de Colombia, 25 médicos representaron a Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena, Ibagué, Neiva, Bucaramanga, Manizales, Pereira, Tunja y Sogamoso.

De izq. a derecha: Fernando González MD y Claudia Pérez MD, Chile; Pedro Alcántara, Perú. Fotografía por DrVanne

De izq. a derecha: Fernando González MD y Claudia Pérez MD, Chile; Pedro Alcántara, Perú. Fotografía por DrVanne

Cabe recordar que el Curso de Prescripción del Ejercicio es actualmente la estrategia más exitosa de EIM® Latam en sus esfuerzos por posicionar la actividad física como un signo vital en la consulta médica. Con una duración de un día (8 horas), este curso es una oportunidad en educación continuada sobre los conocimientos y las herramientas básicas para la valoración y prescripción de la actividad física. El curso es dirigido a médicos especialistas quienes han manifestado su gran satisfacción con la capacitación para su crecimiento profesional y práctica médica.

Cada uno de los 16 países representados en el pasado evento cuenta ahora con 2 conferencistas nacionales para impartir el Curso de Prescripción del Ejercicio. El reto de cada task force nacional de EIM® para los próximos meses del 2014 es realizar la planeación y ejecución del curso a nivel local. EIM® Latam estará guiando y apoyando este proceso en la medida que cada task force adelante su agenda de actividades. En México, por ejemplo, se llevo a cabo el 30 de enero de 2014 —tan solo cinco días posterior a la capacitación en Bogotá— el primer curso del año en el Hospital Ángeles de Pedregal, México DF. Asistieron en total 31 médicos especialistas, en particular médicos internistas pero también participaron pediatras y deportólogos, y 10 profesionales de otras áreas de la salud. Por otro lado, el task force de EIM® en Colombia tiene como reto capacitar a 1.500 médicos en el 2014. Así mismo, los otros task forces con mayor trayectoria y experiencia previa realizando el curso —tal como Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, México, Paraguay, Uruguay y Venezuela— están definiendo sus metas y agenda de cursos para el 2014. Finalmente, Costa Rica y República Dominicana iniciaron su proceso de planeación del primer curso a realizar en sus países.

Nuevos compromisos con la región

El encuentro regional se convirtió en un escenario propio para compartir las experiencias, dudas e ideas de los participantes, fortaleciendo al mismo tiempo la cooperación y apoyo entre ellos mismos. Como resultado, tres países nuevos dieron el paso de unirse a EIM® —Aruba, Guatemala y Bolivia— e iniciaron el proceso de conformar su task force nacional. Con ellos EIM® Latam ahora cuenta con 16 países miembros, cada uno en una etapa diferente en la conformación del task force y en la implementación de estrategias. Por ejemplo, El Salvador, Paraguay y Perú se encuentran en la fase final de consolidación de su task force nacional mientras que los países con mayor trayectoria —Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Colombia, Ecuador, México, República Dominicana, Uruguay y Venezuela— ya han finalizado la conformación de su task force y sus experiencias sirven como punto de referencia y apoyo para los países más nuevos.

Alfredo Pinzón MD, Bogotá, recibe su certificado de manos de Ricardo Javornik MD, Venezuela. Fotografía por DrVanne

Alfredo Pinzón MD, Bogotá, recibe su certificado de manos de Ricardo Javornik MD, Venezuela. Fotografía por DrVanne

Finalmente, el nivel de compromiso del grupo de trabajo central de EIM® Latam en Colombia solo crece y se solidifica cada vez más al recibir los mensajes de agradecimiento, satisfacción y compromiso de todos los expertos que asistieron al encuentro regional. Los resultados del trabajo colaborativo comienzan a ser evidentes, y cada vez más profesionales, más líderes, más países emprenden la movilización de recursos en pro de la promoción de la actividad física en la comunidad Latinoamericana.

 

Testimonios

Marcelo Lavega MD, Uruguay. Fotografía por DrVanne.

Marcelo Lavega MD, Uruguay. Fotografía por DrVanne.

 

“Gracias a todo el equipo de Exercise is Medicine por la cálida atención, nos sentimos muy cuidados, y quedamos gratamente sorprendidos por el nivel académico y humano de los distintos participantes del evento. Muchísimas gracias y esperamos poder seguir apoyando y haciendo crecer el programa desde aquí” —Marcelo Lavega MD, Uruguay

 

 

 

 

 

 

Christian Mejía MD, Aruba. Fotografía por DrVanne.

Christian Mejía MD, Aruba. Fotografía por DrVanne.

 

“Muchas gracias por este curso tan bien organizado. Llevo poco más de 4 años trabajando con EIM y este es el mejor curso que he tenido hasta ahora.” —Christian Mejía MD, Aruba.

 

 

 

 

 

 

 

Carlos J Jaramillo MD, Colombia. Fotografía por DrVanne.

Carlos J Jaramillo MD, Colombia. Fotografía por DrVanne.

 

“… uno sale reconfortado de un evento como el que ustedes acaban de realizar, donde se aprecia la dedicación en preparar cada detalle tanto en lo académico como lo logístico, para que cada uno obtenga el mayor beneficio profesional, personal y espiritual. La forma tan gallarda de tratar a cada uno de los asistentes, destacando sus talentos y sus desempeños, cohesionan el grupo y compromete para lograr el objetivo de hacer que todos los médicos con los que interactuemos reciban el mensaje de la importancia de indagar por la actividad física que cada paciente desarrolla, felicitar a aquellos que lo hacen ya como una forma de vida y estimular a todos los demás a que lleguen a ese punto.” —Carlos J Jaramillo MD, Colombia.

 

Isabel Cárdenas MD, Bolivia. Fotografía por DrVanne.

Isabel Cárdenas MD, Bolivia. Fotografía por DrVanne.

 

“Mil gracias por la atención que nos dieron en Bogotá, por el conocimiento transmitido y el estímulo para que iniciemos el programa en nuestros respectivos países.” —Isabel Cárdenas MD, Bolivia.

 

 

 

 

 

 

 

 

Visita la galería de fotografías del evento en Flickr

Descarga el PDF del Newsletter de EIM- Febrero 2014 aquí

Fotografías por DrVanne, usadas bajo licencia Creative Commons

blog | ¿Medicina barata?

 

Sin duda una de las medidas más importantes para aliviar la crisis del sistema de salud ha sido la reciente regulación de los precios de algunos medicamentos.

Un acierto probablemente relacionado con el perfil profesional de nuestro presidente y nuestro ministro de Salud.

Estas medidas pueden avanzar mucho más hacia una regulación responsable de los caóticos costos en toda la estructura del sistema. Mientras los profesionales de la salud, es decir, los verdaderos prestadores de servicios de salud, deben tolerar abusos de todo tipo en su remuneración y esquemas de contratación por parte de las instituciones e intermediarios, los proveedores de insumos, servicios informáticos, infraestructura, seguridad, alimentos, lavandería, métodos diagnósticos, laboratorios y muchos otros han cuidado su estabilidad y productividad como cualquier negocio que se respete; al fin y al cabo ellos no tienen que enfrentar la cruda realidad de atender al paciente y a su familia que padecen las consecuencias de la corrupción y limitación de recursos de todo tipo.

Es sensato, como sociedad, apoyar estas medidas que buscan racionalizar los costos para alcanzar algún día una cobertura con calidad y equidad. O qué pensaría un padre de familia “proveedor”, como los llaman los psicólogos, si uno de sus hijos gastara tanto dinero en su salud que el resto de la familia tuviera que pasar hambre y quizás morir por atender sólo a uno de ellos. Más grave aún, ¿qué tal que la decisión de asignar recursos para un tratamiento costoso fuera tomada por un profesional que a su vez recibe beneficios económicos por ordenar o autorizar un gasto en favor de unos pocos, descuidando por falta de recursos la salud de la mayoría de habitantes?

¿Cuántos costos se podrían reducir dramáticamente con una adecuada política de prevención, con una cultura madura de autocuidado? Vale la pena reflexionar sobre nuestras propias conductas y responsabilidades con la salud personal antes de criticar al sistema o al gobierno, evitando el consumo de alcohol y tabaco, cumpliendo las recomendaciones de vacunación, higiene, nutrición, actividad física.

Sin duda es función de los gobiernos nacional, regional y local regular y auditar gasto. Más allá de luchas ideológicas e intereses gremiales, estamos entendiendo que los recursos disponibles son muy limitados, acá y en el resto del mundo. Si pretendemos satisfacer las necesidades mínimas de toda la población colombiana, es necesario limitar los costos de los tratamientos individuales para preservar el bien común. Es cierto que la salud no puede ser un negocio, pero también es cierto que el derecho constitucional a la salud de cada paciente debe tener límites si pretendemos garantizar este derecho a todos los colombianos. Mis derechos terminan donde comienzan los de otro colombiano.

JD

 

Este blog fue publicado en periódico El Espectador en enero 04 – 2014

Fotografía de Daniel Y. Go usada bajo Licencia de Creative Commons