nutrición

Curso | Avances en Prevención y Rehabilitación Cardiovascular

 

Desde el Instituto de Medicina del Ejercicio y Rehabilitación de la Fundación Santa Fe lo invitamos a una jornada de actualización en los diferentes aspectos que influyen en un programa exitoso de rehabilitación cardiovascular.

El curso contará con la participación de expertos nacionales e internacionales de diferentes disciplinas como cardiología, enfermería, psicología, nutrición, entre otras.

De manera especial, nos acompañará el Dr. Barry A. A. Franklin, Director de los laboratorios de Rehabilitación Cardíaca y Ejercicio del Hospital William Beaumont y profesor de fisiología en la Wayne State University, Michigan. El Dr. Franklin ha publicado decenas de artículos científicos y libros alrededor de temas como la prevención cardiovascular, el impacto del ejercicio en diferentes condiciones de salud, promoción de la actividad física en diferentes poblaciones, entre otros.

Aquí podrá conocer más del Dr. Franklin.

El curso se realizará el sábado 26 de agosto en el auditorio Rosalba Pacheco de la Fundación Santa Fe de Bogotá (Akr 9 con 119, edificio nuevo). Está dirigido a los diferentes profesionales de la salud vinculados a programas de rehabilitación cardíaca y requiere de inscripción previa.

Aquí encontrará toda la información del curso y el formato de inscripción.

 

Lo esperamos!

 

JD

 

 

blog | ¿Impuesto a las gaseosas y toda la comida?

 

El debate acerca de posibles fuentes de financiación para nuestro pobre sistema de salud es cada vez más necesario. Todos estamos de acuerdo en erradicar la corrupción y la decadente intermediación, así como el lucro inescrupuloso de la industria farmacéutica, de equipos e insumos médicos. También es urgente el cambio de un esquema perverso de remuneración por eventos atendidos o servicios prestados hacia un manejo integral responsable que busque la prevención y el manejo médico de alta calidad para cada colombiano.

El impuesto a las gaseosas, por supuesto bien intencionado, parece una medida poco inteligente, mal documentada y sobretodo bastante inocente por no decir ignorante con relación al tema del sobrepeso y la obesidad. ¿Sabia usted, por ejemplo, que al tomar 500 ml de gaseosa con azúcar está ingiriendo aproximadamente 250 calorías (kcal), que son tan solo el 10% de las calorías que comemos muchos colombianos todos los días? ¿O que más del 30% de las gaseosas tienen cero calorías? Que es menos que cualquier jugo, té, vino o cualquier bebida que no sea agua? ¿O que un par de cucharadas (100g) de arroz, papa, yuca, pasta, avena integral tienen cerca de 400 kcal, bastante más, 8 veces más, que las 50 kcal de 100 ml de gaseosa con azúcar?

El cuerpo humano, como cualquier organismo vivo, requiere de grandes cantidades de energía para mantener las funciones vitales, tales como la respiración, la circulación y el equilibrio de sustancias necesarias para el adecuado funcionamiento de cada célula. Las grasas y carbohidratos tienen como función prioritaria el aporte de energía. Los carbohidratos, se degradan a disacáridos (azucares) y finalmente se convierten en glucosa (azúcar), el sustrato energético más importante para nuestro organismo. La glucosa es el combustible por excelencia de las neuronas y los glóbulos rojos y tiene la gran cualidad de ser la única opción de generar energía en ausencia de oxigeno o sistemas oxidativos complejos como las mitocondrias.

Teniendo en cuenta entonces que la epidemia de obesidad y diabetes es un fenómeno multifactorial donde la reducción dramática de los niveles de actividad física laboral, en el hogar y en al transporte explican gran parte del fenómeno, parece sensato dirigir todos los esfuerzos de nuestra sociedad a la promoción de estrategias que aumenten el ejercicio y la actividad física.

Si los impuestos han de ser la salvación de nuestro sistema de salud, sugiero aumentar el impuesto a la gasolina y al petróleo que mueven los motores y contribuyen al sedentarismo, a la electricidad que mueve ascensores y escaleras eléctricas, recientemente también carros y bicicletas. También a los computadores que nos esclavizan frente a las pantallas, pero demás  a todos y cada uno de los alimentos sobre la faz de la tierra pues son una fatal fuente de calorías vitales.

 

JD

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador versión web el 06 de octubre, 2016.
Fotografía de Scuddr usada bajo Licencia Creative Commons.

blog | Proteínas y ejercicio

 

El aporte de proteínas en la dieta y la necesidad de suplementos de proteínas para lograr una óptima ganancia de masa muscular han sido estudiados hace décadas. Las verdades a medias para no decir “engaños” han permitido el crecimiento exponencial de dietas hiperprotéicas y suplementos muchas veces innecesarios.

Es importante recordar que nuestros venerados músculos están constituidos en su mayor parte por agua, como muchas de nuestras células. De 1 kg de músculo, aproximadamente el 70% es agua, quizás un 10 % grasa y tan solo un 20% proteínas.  Esto quiere decir que si la dieta fuera la única fuente de proteínas, serían suficientes tan solo 200g, es decir 10 gramos al día (1 huevo) para fabricar 1 kg de músculo en 20 días. Adicionalmente, es poco conocido que nuestro cuerpo reutiliza permanentemente gran cantidad de proteínas, de acuerdo a las prioridades fisiológicas de cada momento y de cada órgano.

Las proteínas están hechas de aminoácidos, pequeñas estructuras químicas que se diferencian de los carbohidratos simples y grasas en especial por la presencia de nitrógeno en su molécula. Ese nitrógeno, tan esencial para la vida, también puede ser tóxico si sus niveles son muy altos. Son bien conocidos los daños al cerebro y a todo el organismo producidos por niveles tóxicos de nitrógeno en forma de amonio o urea cuando fallan el hígado o el riñón.

Las necesidades de proteínas para un óptimo estado de salud están alrededor de 1 gramo por kg de peso ideal y para ganar masa muscular se recomiendan aproximadamente 1.5 gramos por kg, pero no más de eso. Es importante verificar periódicamente la función renal y hepática para evitar complicaciones. Las autoridades científicas consideran que en general no es necesaria la suplementación, aun en atletas de alto rendimiento. Una dieta sana y en especial las dietas de los atletas, por lo general muy ricas en calorías y proteínas, brindan la cantidad necesaria de aminoácidos para garantizar las necesidades del músculo.

En poblaciones especiales como ancianos, niños con desnutrición o adultos sometidos a dietas restrictivas, bajas en calorías, puede ser útil o necesario ofrecer suplementos como estrategia para optimizar el aporte de proteínas. Tenga en cuenta que la calidad y fuente de proteínas de estos productos es muy variable y algunos contienen sustancias anabólicas o estimulantes que pueden afectar la salud.

 

 

JD

 

 

Bibliografía | Proteínas y Ejercicio

 

Varios colegas, estudiantes e interesados en datos científicos me han pedido via Facebook y correo lecturas sugeridas sobre la charla de proteínas y ejercicio que di en el pasado VI Curso Internacional de Endocrinología. Ante todo, quiero agradecer de forma especial por la invitación a la Asociación Colombiana de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo, organizadores del evento.

He reunido 15 referencias que han enriquecido mi conocimiento y entendimiento alrededor de este tema. Espero que les sea útil, bienvenidas las sugerencias.

 

JD

 

Bibliografía | Proteínas y Ejercicio

1.    Nutrition and Athletic Performance. Med Sci Sports Exerc. 2016;48(3):543-568. WEB
2.    Bovill ME, Tharion WJ, Lieberman HR. Nutrition knowledge and supplement use among elite U.S. army soldiers. Mil Med. 2003;168(12):997-1000.
3.    Campbell WW, Kim JE, Amankwaah AF, Gordon SL, Weinheimer-Haus EM. Higher Total Protein Intake and Change in Total Protein Intake Affect Body Composition but Not Metabolic Syndrome Indexes in Middle-Aged Overweight and Obese Adults Who Perform Resistance and Aerobic Exercise for 36 Weeks. J Nutr. 2015;145(9):2076-2083.
4.    Denison HJ, Cooper C, Sayer AA, Robinson SM. Prevention and optimal management of sarcopenia: a review of combined exercise and nutrition interventions to improve muscle outcomes in older people. Clin Interv Aging. 2015;10:859-869. WEB
5.    Dideriksen K, Reitelseder S, Holm L. Influence of amino acids, dietary protein, and physical activity on muscle mass development in humans. Nutrients. 2013;5(3):852-876.
6.    Finger D, Goltz FR, Umpierre D, Meyer E, Rosa LH, Schneider CD. Effects of protein supplementation in older adults undergoing resistance training: a systematic review and meta-analysis. Sports Med. 2015;45(2):245-255.
7.    Garlick PJ. Assessment of the safety of glutamine and other amino acids. J Nutr. 2001;131(9 Suppl):2556s-2561s. WEB
8.    Garlick PJ. The nature of human hazards associated with excessive intake of amino acids. J Nutr. 2004;134(6 Suppl):1633S-1639S; discussion 1664S-1666S, 1667S-1672S. WEB
9.    Leenders M, Verdijk LB, Van der Hoeven L, et al. Protein supplementation during resistance-type exercise training in the elderly. Med Sci Sports Exerc. 2013;45(3):542-552.
10.    Mitch WE, Goldberg AL. Mechanisms of muscle wasting. The role of the ubiquitin-proteasome pathway. N Engl J Med. 1996;335(25):1897-1905.
11.    Naclerio F, Larumbe-Zabala E. Effects of Whey Protein Alone or as Part of a Multi-ingredient Formulation on Strength, Fat-Free Mass, or Lean Body Mass in Resistance-Trained Individuals: A Meta-analysis. Sports Med. 2016;46(1):125-137.
12.    Pasiakos SM, Austin KG, Lieberman HR, Askew EW. Efficacy and safety of protein supplements for U.S. Armed Forces personnel: consensus statement. J Nutr. 2013;143(11):1811s-1814s. WEB
13.    Pasiakos SM, McLellan TM, Lieberman HR. The effects of protein supplements on muscle mass, strength, and aerobic and anaerobic power in healthy adults: a systematic review. Sports Med. 2015;45(1):111-131.
14.    Snijders T, Res PT, Smeets JS, et al. Protein Ingestion before Sleep Increases Muscle Mass and Strength Gains during Prolonged Resistance-Type Exercise Training in Healthy Young Men. J Nutr. 2015;145(6):1178-1184.
15.    Zdzieblik D, Oesser S, Baumstark MW, Gollhofer A, Konig D. Collagen peptide supplementation in combination with resistance training improves body composition and increases muscle strength in elderly sarcopenic men: a randomised controlled trial. Br J Nutr. 2015;114(8):1237-1245.

blog | Alimentos procesados

 

Parece que en Latinoamérica y en otros lugares del mundo el tema de la nutrición genera pasiones sólo superadas por el fútbol y la política, lo cual sin duda es divertido e interesante para muchos sectores, por supuesto, más para los medios de comunicación.

Por lo general, no importa mucho quién tiene la razón, lo importante es captar la atención y el rating, usualmente con agresiones o descalificaciones mutuas como lo vemos a diario. Los alimentos procesados no son la excepción y pareciera que eso de “todo tiempo pasado fue mejor”, una frase tan popular como irracional, empieza a permear las creencias y los prejuicios populares sobre los invaluables avances en ciencia y tecnología de alimentos y nutrición.

Procesar, según la Academia de la Lengua Española, es someter una cosa, en este caso un alimento, nutriente o materia prima, a un proceso de elaboración o de transformación. No sobra decir que nuestro cerebro procesa permanentemente datos e información, pero también nutrientes y moléculas.

Aún no entiendo la gran preocupación popular y de algunos pocos profesionales de la salud sobre los alimentos procesados, quizá sólo explicable por falta de información sobre bioquímica o procesos de digestión y absorción de nutrientes en nuestro organismo.

Lavar, calentar, enfriar, cortar, moler, licuar, macerar o fritar en la cocina de la abuela no es muy diferente de hacerlo por medio de máquinas sofisticadas computarizadas, en un entorno industrial con altos estándares de control de calidad. Perdón, sí existen diferencias: en el entorno artesanal, hogareño, hay mucho más riesgo de contaminación con virus, bacterias y hongos, nadie conoce los miligramos de cada nutriente al final del proceso ni de cada porción, y, por supuesto, el Invima se escandalizaría de auditar cualquiera de los procesos caseros o de muchos restaurantes, documentando los cotidianos efectos gastrointestinales, alérgicos y tóxicos de muchos de estos alimentos supuestamente no procesados, saludables e inocuos.

Fotografía de Michael Stern/Flickr.

Fotografía de Michael Stern/Flickr.

La industria de alimentos busca los máximos estándares de calidad e inocuidad de los alimentos para cubrir una amplia gama de necesidades y, por ende, gustos y preferencias de la población. La oferta va desde productos intravenosos y enterales con algunos o todos los nutrientes necesarios para la vida y de amplio uso hospitalario, hasta alimentos de todos los tipos para todos los gustos y necesidades: agua, fibra, proteínas, carbohidratos complejos o azúcares simples, grasas de todos los tipos con o sin saturación, con o sin colesterol, alimentos con o sin calorías, con o sin grasa.

Tienen además la obligación de describir en detalle sus ingredientes y someterse a las autoridades técnicas internacionales de control de calidad.

El impacto favorable o desfavorable de un alimento poco o nada tiene que ver con ser procesado o no, por el contrario, entre más clara y definida esté la necesidad de cada nutriente y el consumo requerido para cada individuo, más posibilidades hay de preservar o recuperar la salud.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador, el domingo 15 de noviembre, 2015.
Fotografías de Michael Stern, usadas bajo licencia Creative Commons.

blog | Carne: comer o no comer

 

La asociación entre cáncer y factores ambientales, como dieta, cigarrillo, alcohol, actividad física, sobrepeso y factores psicosociales ha sido motivo de numerosos estudios con resultados muy diversos y a veces contradictorios. Específicamente, la relación entre productos de origen animal, en especial carnes rojas o procesadas y cáncer de colon ha despertado nuevamente el interés de la comunidad internacional.

Las autoridades de salud pública tienen la obligación de orientar las políticas y, por supuesto, las conductas de la población general, pero no pueden ni pretenden tomar decisiones particulares por cada uno de los habitantes.

Las recomendaciones internacionales han sido consistentes hace varias décadas en buscar una reducción en el consumo masivo de productos de origen animal y promover el consumo de vegetales, frutas y verduras, dados los múltiples beneficios en salud cardiovascular, enfermedades metabólicas y cáncer.

En un esfuerzo serio por analizar e interpretar la reciente evidencia científica, la OMS, por medio de un selecto grupo de expertos, ha manifestado una vez más la importancia de cuidar los hábitos alimentarios y reducir el consumo de carnes procesadas. El fundamento para esta recomendación es el análisis de diferentes tipos de estudios, tanto epidemiológicos como experimentales que parecen mostrar en forma consistente un mayor riesgo de cáncer de colon (aproximadamente de un 20%) en personas con altos consumos de carnes procesadas comparadas con aquellas con consumos promedio bajos.

La gran dificultad a la hora de interpretar y comunicar esta información está en la complejidad misma de la biología humana y los desenlaces en salud. El concepto estadístico de riesgo describe una mayor probabilidad de un desenlace negativo al comparar una población expuesta con una no expuesta al factor de riesgo. Afortunadamente, la gran mayoría de las enfermedades sólo aparecen cuando confluyen varios factores que aumentan el riesgo.

Es sorprendente que nos preocupen tanto estos datos y convivamos (1 de cada 5 colombianos) tranquilamente con el cigarrillo, que mata diariamente (riesgos relativos mucho mayores al 20%) a miles de colombianos de infarto, trombosis, diabetes y, por supuesto, cáncer de colón y otros 20 o 30 tipos de cáncer según numerosos estudios publicados en los últimos 20 años. O quizás es oportuno recordar que más de la mitad de nuestra población es sedentaria y podría reducir su riesgo de cánceres de colon, seno y próstata en un 30% tan sólo con 30-60 minutos de actividad física diaria o disminuir a la mitad o menos (40-60%) el riesgo de hipertensión, infarto o diabetes siendo físicamente activo. Pero si queremos realmente reducir el riesgo de muerte rápidamente, según la epidemiología, quizá la medida más eficaz debería ser no volver a consumir alcohol, la primera causa mundial de muertes violentas o por accidentes, o mejor aún, erradicar las armas de todo tipo, un negocio bastante más lucrativo que el de la carne.

Para balancear aún más el debate, no podemos olvidar que más de la mitad de los colombianos ni siquiera pueden comprar un pedazo de carne, pues el salario mínimo que corresponde a un presupuesto menor a $3 mil por comida por familia, no le permite “darse el lujo” de los peligros de la carne y los embutidos, pero, eso sí, debe padecer las consecuencias dramáticas de la desnutrición crónica, la anemia por falta de hierro, proteínas, potasio y vitaminas del complejo B, nutrientes abundantes en la carne.

Aunque todos soñamos con la utopía de la inmortalidad, la eterna juventud y la salud física y mental perfecta, tenemos que reconocer las limitaciones de nuestra especie humana. La probabilidad de enfermar o sobrevivir está dada por numerosos factores, muchos de ellos fuera de nuestro control.

Pero la ciencia nos ha permitido identificar progresivamente cuáles de ellos podríamos controlar, por lo menos parcialmente. Y son aquellos relacionados con nuestra conducta o estilo de vida. Consumir más vegetales, menos calorías, menos carne y más pescado, no fumar, beber con moderación y practicar ejercicio varias veces por semana parecen ofrecer una reducción muy importante, no total, del riesgo de muchas enfermedades, ¡no de todas!

 

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador, el domingo 1 de noviembre, 2015.
Fotografía de Fotografía de Nicole Hanusek/Flickr, usada bajo licencia de Creative Commons.

Lanzamiento Libro “Prescripción del Ejercicio”

 

Esta fecha (sept 25/2015) es muy especial para mí. Junto a grandes amigos y expertos, iniciaremos en Paipa el tour de lanzamiento del libro que Felipe Lobelo MD PhD y yo escribimos exclusivamente dedicado a la prescripción del ejercicio. El libro “Prescripción del Ejercicio” nace de la necesidad de recopilar las herramientas básicas que los médicos necesitamos para motivar, evaluar y recomendar actividad física a nuestros pacientes. Escrito en español con un lenguaje sencillo, fotografías y videos testimoniales, el libro entrega las recomendaciones y tips más actuales para que todo médico—independiente de su especialidad—pueda realizar una adecuada prescripción del ejercicio.

Creo que todos conocen mi profundo compromiso por mejorar la salud y calidad de vida de nuestros pacientes a través de los estilos de vida saludable, especialmente a través del ejercicio, y es por esto que en este libro entrego conocimientos y recomendaciones que he adquirido en mis años de práctica clínica en Colombia. Creo que nuestros pacientes tienen el derecho a conocer los beneficios del ejercicio para su salud y nosotros, los profesionales de la salud, tenemos el deber moral y ético de hacer la mejor recomendación posible.

Como saben, actualmente la mayoría de las personas tienden a tener una vida sedentaria lo que explica, en gran medida, la creciente epidemia en países Latinoamericanos de infartos, diabetes tipo 2, obesidad, cáncer, trastornos de ansiedad y depresión, entre otros. Estas enfermedades representan una carga insostenible para nuestro países porque disminuyen la calidad de vida y los años de vida productivos de la población, ocasionan muertes tempranas, generan altísimos gastos en salud, y frenan el desarrollo.

La Organización Mundial de la Salud, y otras importantes entidades internacionales como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y el Foro Económico Mundial, han identificado al ejercicio físico regular como una estrategia indispensable en la lucha contra las enfermedades crónicas, especialmente en países en vía de desarrollo. Por su parte, el Colegio Americano de Medicina del Deporte (ACSM) promueve la inclusión de la prescripción del ejercicio en la práctica clínica a través de su iniciativa global, Exercise is Medicine® (EIM®).

Este libro va de la mano con los contenidos del Curso de Prescripción del Ejercicio desarrollado por nuestro equipo de EIM® en América Latina y avalado por el ACSM. Más de 4000 profesionales de la salud en la región han sido capacitados a través del curso y muchos más podrán acceder a estos contenidos gracias a la publicación de este libro.

No me queda más que agradecer a todas las grandes personas que han aportado para que este proyecto sea una realidad. Expertos, estudiantes, empresarios y los profesionales que atienden a la comunidad día a día, a todos gracias. Desde el equipo de trabajo, y todos los colaboradores, esperamos que este libro cumpla el propósito de ser una guía práctica para usted.

 

Acompáñenos en los próximos lanzamientos del libro [fechas actualizadas]:

Gran Lanzamiento en Paipa: septiembre 25/2015, Hotel Estelar. Vea la fotografías aquí

Lanzamiento en Cartagena: Diciembre 2/2015 Hotel Las Américas.

Lanzamiento en Bogotá: octubre 23/2015, Hotel NH Collection Royal. Pronto tendremos las fotografías.

Lanzamiento en Medellín: noviembre 20/2015, Hotel Estelar Milla de Oro.

Lanzamiento en Cali: [fecha por definir]

Mayor info: redsocial@johnduperly.com

 

¿Dónde puede comprar el libro?

[Actualización:]

Siga el los links para adquirir el libro on-line:

Librería Nacional: compre el libro aquí

Liberería Lerner: compre el libro aquí

Ediciones de la U: compre el libro aquí

Librería Panamericana: compre el libro aquí

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El libro estará disponible en las principales librerías del país a finales de septiembre y principios de octubre. También lo puede ordenar a domicilio desde ya a través de Ediciones de la U (Tel: +57 1 4065861, pregunte por Danny Lara).

Entrevista W Radio | Calorías y Obesidad

 

Le comparto esta entrevista con la W Radio en la que hablamos sobre la relación de las calorías que consumimos con el desarrollo de la obesidad, así como de las medidas que puede tomar la sociedad para abordar esta epidemia.

 

Fuente original: Entrevistas W | El ser humano en Colombia necesita 1550 calorías: John Duperly

 

Fotografía de Steve Baker/Flickr, usada bajo licencia Creative Commons.