políticas públicas

blog | ¿El derecho a la salud o a la enfermedad?

 

En esta época de reflexión sobre los derechos y deberes de los colombianos, se hace aún más evidente la necesidad de profundizar en el derecho constitucional a la salud. Sin duda es un derecho fundamental, sin el cual no puede haber paz ni desarrollo. Es fácil señalar, acusar o juzgar a un asesino, o a un ladrón, en especial si su estrato socioeconómico es bajo o si su convicción política es de izquierda.

Pero ¿quién debe responder por los crímenes atroces, como permitir que en nuestro país sigan muriendo miles de niños de física hambre, o madres y niños por falta de una mínima atención sanitaria? ¿Quién es juzgado y condenado en la Fiscalía por la mortalidad y las secuelas de por vida en niños y adultos a causa de enfermedades inmunoprevenibles como polio, sarampión, tétano, influenza, infecciones por neumococo y hepatitis B, entre otras? No creo que la responsabilidad sea sólo del sector salud y las soluciones requieren sin duda de un enfoque moderno intersectorial.

¡El derecho a la salud debería ser, verdaderamente, un derecho constitucional a no enfermarse, a proteger y preservar la salud, y no sólo un derecho a la tan anhelada atención hospitalaria cuando se hace evidente la enfermedad y generalmente ya no hay mucho por hacer!

Recientemente se discutieron en Bogotá conceptos como ciudades y comunidades “verdes” o “saludables”, que no se refieren en lo más mínimo a más hospitales o centros de salud, ni siquiera a más médicos, enfermeras o medicamentos. Se refieren al énfasis masivo en transporte activo, a parques, a espacios cerrados y abiertos libres de humo y sustancias tóxicas (parques, playas, escenarios deportivos y espacios públicos). También se sugiere, cada vez con mayor evidencia, la importancia de ambientes e incentivos urbanos y rurales para la promoción de la actividad física.

Aunque parezca obvio, en nuestro país aún estamos lejos de satisfacer las necesidades básicas para garantizar el derecho a la salud, tales como el derecho a un lecho y a un techo, el acceso al agua potable, a las frutas y a las verduras frescas y de buena calidad, a los alimentos ricos en proteínas y a una vida cotidiana con menos sedentarismo, menos cigarrillo y menos alcohol.

Estos derechos poco o nada tienen que ver con médicos, enfermeras y hospitales. Las grandes soluciones a estos retos de la salud mundial provienen de sectores y líderes de la industria y el comercio, el diseño urbano y la ingeniería, la agricultura, el transporte, la economía y la política pública. ¡El derecho a la salud o a la enfermedad es responsabilidad de todos!

 

JD

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador versión web el 22 de octubre, 2016.
Fotografía de Matthew Perkins usada bajo Licencia Creative Commons.

blog | ¿Impuesto a las gaseosas y toda la comida?

 

El debate acerca de posibles fuentes de financiación para nuestro pobre sistema de salud es cada vez más necesario. Todos estamos de acuerdo en erradicar la corrupción y la decadente intermediación, así como el lucro inescrupuloso de la industria farmacéutica, de equipos e insumos médicos. También es urgente el cambio de un esquema perverso de remuneración por eventos atendidos o servicios prestados hacia un manejo integral responsable que busque la prevención y el manejo médico de alta calidad para cada colombiano.

El impuesto a las gaseosas, por supuesto bien intencionado, parece una medida poco inteligente, mal documentada y sobretodo bastante inocente por no decir ignorante con relación al tema del sobrepeso y la obesidad. ¿Sabia usted, por ejemplo, que al tomar 500 ml de gaseosa con azúcar está ingiriendo aproximadamente 250 calorías (kcal), que son tan solo el 10% de las calorías que comemos muchos colombianos todos los días? ¿O que más del 30% de las gaseosas tienen cero calorías? Que es menos que cualquier jugo, té, vino o cualquier bebida que no sea agua? ¿O que un par de cucharadas (100g) de arroz, papa, yuca, pasta, avena integral tienen cerca de 400 kcal, bastante más, 8 veces más, que las 50 kcal de 100 ml de gaseosa con azúcar?

El cuerpo humano, como cualquier organismo vivo, requiere de grandes cantidades de energía para mantener las funciones vitales, tales como la respiración, la circulación y el equilibrio de sustancias necesarias para el adecuado funcionamiento de cada célula. Las grasas y carbohidratos tienen como función prioritaria el aporte de energía. Los carbohidratos, se degradan a disacáridos (azucares) y finalmente se convierten en glucosa (azúcar), el sustrato energético más importante para nuestro organismo. La glucosa es el combustible por excelencia de las neuronas y los glóbulos rojos y tiene la gran cualidad de ser la única opción de generar energía en ausencia de oxigeno o sistemas oxidativos complejos como las mitocondrias.

Teniendo en cuenta entonces que la epidemia de obesidad y diabetes es un fenómeno multifactorial donde la reducción dramática de los niveles de actividad física laboral, en el hogar y en al transporte explican gran parte del fenómeno, parece sensato dirigir todos los esfuerzos de nuestra sociedad a la promoción de estrategias que aumenten el ejercicio y la actividad física.

Si los impuestos han de ser la salvación de nuestro sistema de salud, sugiero aumentar el impuesto a la gasolina y al petróleo que mueven los motores y contribuyen al sedentarismo, a la electricidad que mueve ascensores y escaleras eléctricas, recientemente también carros y bicicletas. También a los computadores que nos esclavizan frente a las pantallas, pero demás  a todos y cada uno de los alimentos sobre la faz de la tierra pues son una fatal fuente de calorías vitales.

 

JD

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador versión web el 06 de octubre, 2016.
Fotografía de Scuddr usada bajo Licencia Creative Commons.

blog | Deporte y paz

 

Nuestro sueño de la paz, con equidad y justicia, parece cada vez más cercano. Este inmenso reto para nuestra sociedad requiere, sin duda, del compromiso de todos los sectores, incluso del sector de la recreación y el deporte.

En el fondo se trata de brindar a cada ser humano oportunidades y apoyo para alcanzar un óptimo desarrollo, físico, sicológico y social, que permita reducir al mínimo los estragos de nuestra naturaleza violenta, diseñada desde nuestros genes animales para sobrevivir en condiciones adversas a cualquier costo.

Son muchos los elementos en la recreación y el deporte, identificados hace tiempo por sociólogos y educadores que pueden contribuir en gran medida al óptimo desarrollo del ser humano. Desde los primeros años de vida, los niños expuestos a mayor variedad de estímulos ambientales, contacto estrecho con la naturaleza, juegos, danza y deportes variados, desarrollan mejores capacidades cognitivas y psicosociales. No sólo se trata de activación de nervios y músculos, hormonas, corazón y pulmones.

El deporte es un escenario pedagógico fascinante. Valores como la identificación temprana de fortalezas y debilidades individuales, la sana competencia, la disciplina, la honestidad y el juego limpio, la tolerancia a la frustración, el manejo del triunfo y la derrota son tan sólo algunos elementos bien documentados, todos ellos fundamentales en una sociedad que busca la sana convivencia y la paz.

No conozco detalles de la inversión social presupuestada, pero el deporte, en especial para niños y jóvenes, debe ser sin duda una altísima prioridad. Hasta hace un año, el rubro dedicado a la recreación y el deporte no superaba el 1 % del presupuesto nacional, siendo tristemente el más alto de nuestra historia. Los países más desarrollados, incluso en Latinoamérica, invierten dos o tres veces más en este importante sector. A pesar de las limitaciones, nunca habíamos tenido una figuración internacional tan importante, ni ganado tantas medallas y galardones en todo el mundo. La infraestructura deportiva ha logrado también llegar a municipios y pueblos más apartados, donde aún no llegan la infraestructura vial o los servicios de salud.

No descuidemos el inmenso potencial de la inversión en deporte y recreación en estos momentos críticos para la vida nacional. Todo niño y joven de Colombia debe tener el derecho a educación física diaria y a escuelas de formación deportiva. Qué bueno que aprendamos a resolver nuestras diferencias, no con violencia ni armas, sino con juego limpio, trabajo en equipo y reconocimiento de los derechos y méritos ajenos.

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador versión web el 06 de octubre, 2016.
Fotografía de Canva usada bajo Licencia Creative Commons.

blog | Obesidad: un negocio redondo

 

La epidemia de sobrepeso y obesidad es sin duda una legítima preocupación para todos los profesionales de la salud y las autoridades de salud pública. Lo que quizás no todos vemos con claridad es la complejidad del “negocio” e implicaciones económicas de este fenómeno.

En primer lugar, está bien documentado que los costos en salud se incrementan exponencialmente con el sobrepeso y la obesidad. Estos pacientes se enferman más, requieren más medicamentos, se complican más durante y después de cirugía y su reintegración a la vida productiva es más difícil. Sin ser experto en temas administrativos o financieros, surgen algunos interrogantes: ¿Quién debe pagar o asumir estos costos? ¿Para dónde van esos dineros? ¿Quién es responsable de prevenir esta cadena de problemas? Las respuestas son igualmente complejas, pero me permito alertar sobre algunas opiniones, no siempre basadas en evidencia científica y frecuentemente buscando un lucro personal, empresarial o hasta político.

¿Quién debe pagar? Si una aerolínea, tren o bus cobran dos puestos a alguien que no cabe en un puesto, parece justo que esa persona pague el doble del respectivo tiquete. Pero ¿si alguien gasta en su propia salud el limitado presupuesto de otros 10 o 20 colombianos, el estado debe cubrirlo, quitándole inevitablemente recursos básicos como seguridad alimentaria, vacunas, saneamiento ambiental, vivienda o educación a la población más vulnerable? La respuesta duele más o menos dependiendo de qué lado este cada uno. Y si los costos de los medicamentos o procedimientos para controlar la obesidad corresponden a los recursos de cientos de colombianos, ¿quién define responsabilidades y equidad en salud?

¿Para dónde va el dinero? No estoy seguro, pero sé que los profesionales de la salud recibimos una parte en honorarios por prestar nuestros servicios, la industria farmacéutica sigue creciendo según demanda masiva de productos relacionados con el tema y el mercado, o como dicen los expertos “su majestad el mercado”, define el futuro, no importa si está bien, si es justo, ni siquiera si existe ciencia o evidencia convincente. Mientras exista demanda vale la pena.

¿Quién es responsable de prevenir? Nuestra falta de claridad en esta respuesta también es una oportunidad de negocio. Si la clave fuera comer menos, todo actor de la sociedad que facilite o promueva el peligroso “hábito de comer y disfrutarlo” debería cuestionar su propia responsabilidad: las madres, las abuelas, los odontólogos, las cafeterías, los restaurantes, los hoteles, los eventos sociales, la agricultura, la ganadería, la lista sería interminable. Si por el contrario, la clave fuera el sedentarismo, los culpables serian la televisión, la tecnología, la industria automotriz, los ascensores o la maquinaria agrícola e industrial. ¿Usted qué opina?

 

JD

 

 

Fotografía adaptada de Kyle May/Flickr, usada bajo licencia Creative Commons.

 

blog | Juegos Nacionales y Supérate

 

La agenda política y los progresos en transparencia, vigilancia y control en muchos sectores de la vida nacional han logrado llenar de esperanza y de ilusión a muchos colombianos, especialmente a las nuevas generaciones.

Quiero aprovechar este momento de optimismo para reconocer públicamente una vez más los grandes avances en materia de recreación y deporte en los últimos años.

Recientemente se encendió el fuego deportivo en la Sierra Nevada de Santa Marta, el centro de la tierra, ¡como lo consideran los admirables líderes de las comunidades indígenas arhuacas!

Quizás muchos colombianos desconocen la magnitud de este gran esfuerzo de 7.000 atletas en 36 deportes, lo mejor de nuestro talento deportivo, provenientes de 33 regiones del territorio nacional.

Después de rigurosos planes de entrenamiento y competencias selectivas, se reunirán en las próximas semanas en Tolima y Choco jóvenes admirables, llenos de fuerza, alegría y disciplina, para competir y luchar por sus sueños y los de sus familias.

Qué mejor ejemplo de integración pacífica y organizada, respetando normas y reglas de juego limpio, sin rencor, sin terror, sin corrupción, dando cada uno lo mejor de su mente y cuerpo en un escenario deportivo. Qué buena estrategia para premiar el esfuerzo, la dedicación y el talento deportivo. Coldeportes ha invertido más de 200.000 millones de pesos en escenarios y organización de los Juegos Nacionales en uno de los momentos más importantes de la historia del deporte nacional.

No menos importante ha sido el innovador programa Supérate – Intercolegiados, que ha permitido la participación masiva de más de 2 millones de niños en la fase intramural, cerca de 700.000 en la fase municipal, 300.000 en la fase departamental y más de 6.500 niños deportistas en competencias finales de nivel nacional.

Con menos del 1 % del presupuesto nacional, pero con un grupo de profesionales comprometidos y llenos del verdadero espíritu deportivo, el país ha logrado los mayores éxitos de nuestra historia en materia de deporte competitivo hasta el nivel olímpico y paralímpico. Adicionalmente se han fortalecido los programas de recreación y deporte para todos los grupos poblacionales, incluyendo atención a la primera infancia y a los adultos mayores, así como a los programas de hábitos y estilos de vida saludables. En un esfuerzo sin antecedentes, se ha fortalecido la infraestructura para la recreación y el deporte en todos los rincones del país.

Confiamos en que los nuevos gobernantes sigan liderando la transformación social por medio de la recreación y el deporte, cultivando, entre otros, el juego limpio que tanto soñamos en todos los sectores de nuestra sociedad.

 

JD

 

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador, el domingo 25 de octubre, 2015.
Fotografía de Juegos Nacionales/Coldeportes disponibles para descarga.

blog | Impuestos para la obesidad

 

Qué buena iniciativa que busquemos entre todos más recursos para la salud, en especial para prevenir y atender la principales causas de enfermedad y muerte de los colombianos, tales como la obesidad, la diabetes, el infarto y el cáncer.

Sin embargo, no estoy seguro de qué tan sensato y qué tan útil sea aumentar los impuestos a un sector de la industria que ha sido satanizado por algunos fanáticos del tema con pobre evidencia científica, para solucionar un problema de salud tan complejo y multifactorial como la obesidad.

¿Sabía usted, por ejemplo, que los seres humanos hemos comido cerca de 2.000 calorías por muchas décadas y que tan solo desde la aparición de los automóviles, las motos, los ascensores, la televisión y la revolución industrial se disparó la epidemia de sobrepeso y obesidad? ¿Conoce, como yo, a miles de personas que han dejado el azúcar y otros placeres para el paladar y se siguen engordando? Más aún, ¿conoce pacientes pre diabéticos y diabéticos que no comen azúcar y tienen niveles cada vez peores de azúcar en la sangre?

Algunas de las respuestas a estas observaciones están en la preocupante falta de ejercicio en nuestra vida cotidiana. La verdadera epidemia no es comer mucho. De hecho, no hay estudios que demuestren que comemos mucho más que nuestros antepasados y sin embargo nos engordamos cada día más. Por el contrario, está bien documentado que nos movemos mucho menos que nuestros antepasados.

Pero la magnitud económica del problema de salud asociado a la obesidad es innegable y sin duda debe ser abordado también desde el sector productivo. Más aun, es posible que los aportes de cada individuo al sector salud deban ser ajustados muy pronto, no solo a sus ingresos, sino a los gastos que va a ocasionar cada individuo al sector debido a sus propios hábitos. Este concepto ya ha sido implementado por pólizas y seguros privados, donde un individuo fumador u obeso debe pagar más para amortizar de alguna manera los costos en salud que va a generar a su pagador en los próximos años. Quizás lo más racional y equitativo para el país sea que cada persona, familia, comunidad o empresa reflexione y asuma los gastos ocasionados al sector salud como consecuencia de sus comportamientos poco saludables.

 

 

JD

 

Este blog fue publicado en el diario El Espectador el domingo 13 de septiembre, 2015.

Fotografía de Dani Vázquez/Flickr, usada bajo licencia de Creative Commons.

blog | Glifosato vs. tabaco

 

No tengo dudas sobre la decisión de no fumigar con glifosato. Lo que me preocupa es el sensacionalismo alrededor de estas decisiones.

Se nos olvida que todos los días mueren en Colombia y en el mundo miles de seres humanos a consecuencia del humo del tabaco: la mayor amenaza para la salud humana y el medio ambiente, reconocida por la OMS y por todos los gobiernos del mundo. Los ambientalistas saben que las colillas de cigarrillo constituyen uno de los mayores tóxicos para el medio ambiente, contaminan instituciones, ciudades, parques, playas y ríos, intoxicando pequeños animales, aves y mascotas. Lo sorprendente es que la lucha de nuestras sociedades sea tan tímida, tan incoherente, tan egoísta.

Los pocos valientes, en el Gobierno y en la sociedad, que se han atrevido a enfrentar este flagelo, han recibido amonestaciones de sus superiores y hasta amenazas contra su vida, en el mejor de los casos, simplemente han sido ignorados. El negocio de la industria del tabaco es tan lucrativo para las multinacionales y algunos sectores de la sociedad, que se cuestionan e ignoran las recomendaciones de las grandes autoridades de salud y desarrollo sostenible.

Nuestro país ha logrado algunos avances, pero aún estamos lejos de cumplir a cabalidad con el convenio marco de la OMS para el control del tabaco, en especial en materia de impuestos, seguimiento y control de la implementación de cada estrategia y recomendación. Seguimos vendiendo cigarrillos a precios muy bajos con relación al resto del mundo, con advertencias y control sanitario insuficiente, pero sobre todo con una increíble e indignante tolerancia social, hasta que la enfermedad, por lo general mortal, toca a nuestros familiares directos.

Es cierto que el daño a la salud, desde el embarazo y el período neonatal hasta el sufrimiento por dolor y asfixia de un anciano es tan grave, que todo fumador debería pagar una prima significativa a nuestro sistema de salud para compensar en algún grado los inmensos costos en salud atribuibles a esa decisión personal. No es justo que sigan muriendo niños de hambre, mientras un 10-15% de la población ejerce su derecho a consumir tóxicos adictivos y a destruir el medio ambiente.

Sólo falta que los cultivos de coca se sigan reemplazando por cultivos de tabaco, un negocio millonario, en manos de empresarios que no tienen que sentarse en La Habana, ni dar explicaciones sobre su ética, honestidad y responsabilidad por millones de muertes en el mundo.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el diario El Espectador el 17 de mayo de 2015.

Fotografía de Hanna Sörensson/Flickr, usada bajo licensia de Creative Commons.

 

blog | Prevención: una prioridad en salud

 

Priorizar es uno de los conceptos fundamentales de todo proyecto exitoso, y, ¡cómo nos hace falta en salud! Se trata de uno de los principios más antiguos en el acto médico y en la gestión para la salud pública: saber seleccionar con criterios objetivos los problemas de mayor relevancia.

Preguntas tan comunes y dolorosas como: ¿a quién se atiende primero en el servicio de urgencias del hospital o en consulta externa? El llamado “triage” en urgencias, por ejemplo, no es otra cosa que un sistema de priorización que permite al personal de salud enfocar su capacidad de resolver problemas en quienes padecen una enfermedad o situación más grave. Vale la pena resaltar que no desconocemos el sufrimiento y las molestias ocasionados por la espera, pero debemos ser conscientes de las limitaciones para lograr una atención universal y oportuna de óptima calidad. En situaciones realmente graves y cercanas a la muerte, en presencia de equipos médicos altamente especializados, un error en definir prioridades puede tener un desenlace fatal. Quienes mejor lo entienden son por lo general los beneficiarios de estas decisiones.

Pero veamos algunas situaciones y conflictos a la hora de llevar estos principios a nuestro agobiado sistema de salud. Las necesidades son inmensas, los recursos muy limitados. ¿Cómo tomar decisiones acertadas sin un riguroso proceso de priorización? Los expertos han planteado algunos criterios que no siempre son aplicados adecuadamente. Por ejemplo, la magnitud o importancia de un problema de salud se define entre otras por el número de muertes o la incapacidad prematura que ocasiona, por la cantidad de personas que lo padecen o por el sufrimiento físico o emocional que genera. Por otro lado, es necesario analizar la magnitud de los costos que genera sin olvidar las posibilidades reales, la capacidad de respuesta, del sistema para enfrentar y solucionar el problema.

Qué difícil es para un profesional de la salud y para los tomadores de decisiones tener que elegir entre la desnutrición materno-infantil o las devastadoras consecuencias de la hipertensión arterial. Ambos problemas siguen matando a millones de colombianos y pareciera utópico poder tomar una decisión ética y bien fundamentada para priorizar entre el control eficaz de alguno de estos flagelos. Lo que definitivamente no tiene sentido es que los escasos recursos sean asignados por conveniencia política o favoreciendo intereses particulares, o que se inviertan grandes sumas de dinero en procedimientos y medicamentos para atender problemas que se hubieran podido evitar a un costo más bajo. Mientras no seamos lo suficientemente audaces para reconocer la urgente prioridad de la prevención, nuestro sistema de salud seguirá enfermo.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador en noviembre 10 – 2013

Fotografía de Vanessa Collazos MD, usada bajo licencia Creative Commons.

 

blog | La educación médica ante nuevos desafíos

 

Ante tantas malas noticias en salud podemos caer en el pesimismo y la frustración. La magnitud de los problemas financieros, éticos y operativos de los sistemas de salud nos ha llevado a un ambiente oscuro, lleno de incertidumbre. Los médicos hemos tenido que reconocer que nuestra vocación necesita actualización.

Las grandes virtudes de los padres de la medicina, bien transmitidas por nuestros profesores, ya no son suficientes. Sin olvidar los valores tradicionales como la disciplina académica y personal, la ética y el humanismo, el sacrificio y la entrega, el país y la sociedad requieren un nuevo médico. Los problemas de salud necesitan como nunca antes de todo el talento, la energía, la creatividad, la inteligencia y el dominio de la tecnología.

La solución a los problemas de salud es tan compleja como la búsqueda de la paz o la equidad. Sin embargo, lejos de comprender en profundidad la debatida reforma a la salud y entendiendo que la viabilidad, cobertura y transparencia son altas prioridades, me preocupa el poco valor que sigue tendiendo la educación médica de pregrado y de posgrado.

I Encuentro de Facultades de Salud Saludables, Bogotá 2013. Fotografía de Vanessa Collazos MD, licencia CC.

I Encuentro de Facultades de Salud Saludables, Bogotá 2013. Fotografía de Vanessa Collazos MD, licencia CC.

A diferencia de nosotros, los países desarrollados tomaron hace muchos años la decisión de centrar sus esfuerzos en la educación, la ciencia y la investigación. Por el contrario, el acceso de nuestros bachilleres a educación médica de la más alta calidad ha sido tristemente descuidado.

Colombia parece buscar profesionales y servicios más baratos y de menor calidad. ¿O qué consecuencias pueden tener las medidas que reducen los tiempos de consulta con un ignorante pero atrevido criterio administrativo? No parece lógico que las soluciones estén en reducir la remuneración o desincentivar la especialización y la investigación reduciendo el acto médico a un tecnicismo de bajo costo y poca calidad.

Los nuevos médicos deberán enfrentar un sistema hostil, donde la calidad no es prioridad. Dominar la biología molecular y la bioestadística sin descuidar los valores humanos pareciera imposible en las condiciones actuales. Más aun, quien como médico pretenda desafiar las leyes del mercado y la estructura del sistema puede exponerse a grandes frustraciones. Afortunadamente, en medio de este ambiente, es alentador ver a tantos jóvenes que deciden una vez más entregar su vida a este noble oficio. Ellos son la gran esperanza para los sistemas de salud. Quienes legislan y proponen reformas a la salud, aún pueden rescatar elementos esenciales para garantizar una educación superior y un ejercicio profesional de la más alta calidad.

 

Este blog fue publicado en periódico El Espectador en noviembre 24, 2013.

Fotografías de Sw Swann y Vanessa Collazos MD, usadas bajo licencia Creative Commons.

10 tips para incluir actividad física en la vida cotidiana

 

Los beneficios de la actividad física se pueden obtener de muchas formas y no hay necesidad de volverse un atleta o aficionado del gimnasio, tampoco invertir grandes sumas de dinero en equipos, ropa o accesorios. La Organización Mundial de la Salud recomienda que los adultos (18-64 años) realicen al menos 150 minutos a la semana de actividad física de intensidad moderada. Aquí le compartimos 10 estrategias para iniciarse en un estilo de vida más activo y saludable realizando al menos 30 minutos de ejercicio diarios:

1. Actívese desde temprano

Inicie el día con 15 minutos de estiramientos y ejercicios de fortalecimiento muscular que puede realizar en su casa como abdominales, sentadillas y flexiones de brazo. Realice esta breve rutina regularmente para mejorar su fuerza, postura y nivel de energía en las mañanas.

2. Disminuya el tiempo sentado durante el día

No se siente a menos que sea indispensable. Por ejemplo, póngase de pie cada vez que va a hablar por teléfono o celular en la oficina. Otras actividades de la vida cotidiana también se pueden realizar de pie: reuniones, tomar café, leer la prensa, esperar un turno en el banco, en un consultorio u oficina. Incluso trabajar en el computador, comer y ver televisión se pueden hacer de pie si se adapta un escritorio de altura ajustable o se instala una mesa tipo coctelera. ¡Sea creativo!

3. Reemplace el carro, taxi, bus y buseta por sus piernas

Fotografía de Claudio Olivares Medina

Fotografía de Claudio Olivares Medina

Caminar y montar en bicicleta son cada vez más signos de desarrollo e indicadores de promoción de la salud poblacional de los países. El uso de estos medios de transporte permite disfrutar del ejercicio diario y agradable a la vez que le ayudan a disminuir el estrés por el tráfico, cuidar su bolsillo, mantener un peso saludable, mejorar la movilidad de la ciudad y cuidar del planeta al disminuir las emisiones de carbono.

4. Realice ejercicio en su lugar de trabajo

Cambie la rutina de la oficina y mejore la productividad en el trabajo realizando las reuniones caminando en el sector o en el parque más cercano. Tome las escaleras en lugar del ascensor, realice pausas activas y haga uso de las facilidades deportivas o convenios con centros deportivos que su empresa ofrece. Usted puede ser un motor de cambio en su ambiente laboral promoviendo el ejercicio a sus compañeros y directivos. Incluso puede interceder ante la administración por modificaciones estructurales que promuevan el ejercicio, por ejemplo, decorar las escaleras o adecuar un cuarto con colchonetas, mancuernas y bandas elásticas.

5. Caminar, caminar y caminar

Identifique momentos de su día en los que puede incluir unos pasos de más. Por ejemplo, si se transporta en carro, parquee lejos de la entrada. Si se transporta en bus, bájese unas cuadras antes de su destino y camine. Reúnase con sus amigos en un parque y tomen el café caminando. Camine al supermercado y cargue sus compras de regreso a casa. Haga de su día un poco más exigente físicamente caminando cada vez más.

6. ¿Ya tiene un perro?

Fotografía de Johan Appelgren

Fotografía de Johan Appelgren

Varios estudios han demostrado que las personas que tienen perros como mascota tienden a ser más físicamente activos que las personas que no tienen un perro en casa. Si le gustan las mascotas y necesita de una motivación extra, tal vez tener la compañía de un perro sea la solución para usted. Caminar, trotar y jugar son algunas actividades que podrá realizar con su amigo canino para mantenerse activo.

7. Asegúrese de ser amigo de una persona activa

Hacer actividad física resulta más placentero si se hace en buena compañía. Pedalear al trabajo, caminar a la hora del almuerzo, hacer una pausa activa o tomar una clase de baile después del trabajo son ejemplos de actividades que se pueden disfrutar mejor en pareja o en grupo. Mantener la motivación para hacer ejercicio es uno de los grandes retos que toda persona enfrenta en algún momento de su vida. ¡Tener un amigo que le sacuda la pereza y le recuerde sus metas en esos momentos es siempre de gran bendición!

8. Cuide un jardín

Si le gustan las plantas y las flores, crear y mantener un jardín le ayudará a aumentar y mantener sus niveles de actividad física semanales. Esta práctica—común entre los adultos mayores—le ayudará a fortalecer sus piernas, brazos y tronco a la vez que mantiene un hermoso oasis en su casa. Recuerde usar protección para sus rodillas y no realizar fuerza en la posición inadecuada para evitar dolor posterior en la espalda.

9. ¡Baile como los latinos!

Fotografía de DrVanne

Fotografía de DrVanne

Se dice que los latinos llevan el baile—el movimiento—en la sangre. Si usted es latino no tiene excusa y si no lo es, siempre se puede aprender. ¡Ponga dos o tres canciones que le guste y báilelas! Báilelas en la mañana cuando se despierta, o como pausa activa en el trabajo, o en la tarde en su casa para relajarse. Si baila 30 minutos diarios todos los días, podrá obtener todos los beneficios del ejercicio a la vez que disfruta de la música y el son que más le gusta.

10. ¡Use la tecnología para ser más físicamente activo!

Históricamente, el desarrollo tecnológico va de la mano con el aumento del sedentarismo. Sin embargo, actualmente existe gran variedad de aplicaciones móviles, plataformas web y videojuegos que facilitan el acceso a entrenadores virtuales, planes de entrenamiento de diferente intensidades y retos o juegos que implican gasto energético. ¡Use la tecnología para motivarse a ser más activo, más rápido, más ágil o más fuerte!

 

Fotografía de Claudio Olivares Medina

Fotografía de Claudio Olivares Medina

Moverse es una acción innata para el ser humano y el no hacerlo lo enferma y lo mata. No hace falta haber nacido con los super genes de los atletas olímpicos para beneficiarse de los efectos del ejercicio regular. Sólo escoja las estrategias que funcionan para usted e impleméntelas a partir de hoy por el resto de su vida.

Fotografías de Johan AppelgrenClaudio Olivares Medina y DrVanne, usadas bajo Licencia Creative Commons.
Redacción: John Duperly MD PhDVanessa Collazos MDNatalia Botero.

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