rendimiento

Entrevista | ¿Qué hay detrás del físico de Cristiano Ronaldo?

 

Lo invito a leer este artículo del diario El Heraldo sobre las características físicas y corporales del deportista Cristiano Ronaldo. En él se mencionan fragmentos de la entrevista que me realizó el periódico.

Haga click aquí para ir al artículo completo.

 

JD

blog | Dopaje y deporte

 

Los numerosos casos de dopaje bien documentados en el deporte de alto rendimiento ilustran la complejidad de este fenómeno y el gran reto que implica su control en el deporte competitivo.

En muchos casos se juzga con severidad al atleta, quien  es el eslabón final de una cadena de presiones económicas, sociales y políticas por alcanzar el triunfo a cualquier costo, por supuesto, en mayor o menor grado se requiere de su complicidad.

A diferencia de muchas decisiones importantes en salud, la mayoría de los deportistas no tiene la información completa y objetiva sobre las ventajas y riesgos de cada una de las recomendaciones médicas, técnicas y nutricionales que recibe de sus superiores. Mas aún, la subordinación a dirigentes deportivos y patrocinadores los obliga con frecuencia a seguir rigurosamente las órdenes de sus entrenadores, médicos y directivos, quienes tienen como misión fundamental garantizar el triunfo y la figuración del atleta, de su equipo, marca, región o país, a cualquier costo.

Este entorno poco tiene de ético o de preocupación genuina y honesta por respetar el juego limpio o la salud del ser humano y pone a los grandes atletas en situaciones de poca libertad a la hora de tomar una decisión informada sobre las numerosas opciones técnicas, médicas y nutricionales que hacen parte del mundo competitivo.

La frustrante lucha contra el dopaje es un reflejo más de la incoherencia de una sociedad que aplaude únicamente el triunfo, la medalla o el título, que solo pueden alcanzar unos pocos entre miles de atletas de condiciones admirables y desconoce casi por completo la lucha heroica de niños y adolescentes por buscar un futuro mejor para ellos y sus familias. Que “lance” la primera piedra quien haya respetado todas las normas éticas y morales ante la promesa del éxito o la amenaza del fracaso…

Como en otros fenómenos preocupantes de la sociedad moderna, si realmente queremos un cambio, debemos cuestionarnos acerca de las raíces  y responsables reales del problema y no pretender solucionarlo exclusivamente por medio de reglamentos, normas y sanciones, necesarias, pero claramente insuficientes.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el diario El Espectador el domingo 1 de agosto, 2015.

Fotografía de Carly Webber/Flickr, usada bajo licencia de Creative Commons.

 

blog | Hidratación, ¿por qué y con qué?

 

Recordemos que uno de los procedimientos básicos para cualquier problema de salud es garantizar un aporte adecuado de líquido o “suero” por vía oral o en su defecto por vía intravenosa. Podemos vivir semanas enteras sin comer, pero sólo pocos días sin recibir agua o algún tipo de líquido.

Las alteraciones funcionales en nuestro cuerpo aparecen con grados mínimos de deshidratación. Es interesante que tan sólo un 2% de pérdida de peso por deshidratación ha demostrado afectar negativamente el funcionamiento del cerebro. Muchos de estos hallazgos provienen de las ciencias del ejercicio, donde se busca optimizar los determinantes del rendimiento físico y mental. Por supuesto, pérdidas mayores al 5-10% tienen un evidente impacto negativo en la capacidad física, reduciendo la resistencia aeróbica, como lo viven cotidianamente miles de atletas recreativos y competitivos. Quienes no lo sabían sólo deben probarlo. Se deben consumir inicialmente agua o bebidas hidratantes en cantidades promedio de 0,5 a 1 L por hora de ejercicio moderado o vigoroso, preferiblemente distribuido en pequeños sorbos o porciones de 100-150 ml cada 10 minutos.

Para optimizar el estado de hidratación debemos estar atentos a la aparición de la sed, las características de la saliva y, especialmente, al color de la orina. Mientras que la orina clara o transparente refleja un adecuado estado de hidratación, las orinas amarillas oscuras muestran un aumento en la concentración de la orina como respuesta fisiológica a la deshidratación. El dato más confiable proviene del peso corporal (sin ropa y habiendo evacuado la vejiga) antes y después de una sesión de ejercicio. Muchas veces descubrimos con sorpresa que hemos bajado más de 500 g que reflejan la falta de líquidos y no menos grasa como muchos creen.

Si la deshidratación se perpetúa por falta de líquidos o debido a pérdidas aumentadas por sudor, respiración, diarrea, vómito o diuréticos aparecen graves consecuencias por falta de un adecuado riego sanguíneo (oxígeno y nutrientes) a todos los tejidos, en especial al cerebro, al corazón y al riñón. Muchas bebidas o alimentos líquidos son útiles, pero existen opciones ideales según el individuo y las circunstancias específicas. Para el ejercicio se recomienda la hidratación antes, durante y después, agua o bebidas hidratantes, según las condiciones ambientales, la duración y la intensidad del esfuerzo.

 

JD

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador en septiembre 21 – 2014
Fotografía de VOJTa Herout, usada bajo Licencia Creative Commons. 

blog | ¿Ejercicio en Ayunas?

 

¿Qué tan peligroso es realizar algún tipo de actividad física sin haber ingerido alimentos?

La tradición oral y las opiniones basadas en anécdotas y creencias populares, además de un pobre conocimiento del metabolismo humano en reposo y ejercicio, nos han llevado a prohibir el ejercicio en ayunas. Veamos algunas consideraciones útiles.

En primer lugar debemos ser realistas en cuanto al gasto energético usual durante el ejercicio. La gran mayoría de lectores y seres humanos gastamos entre 300 y 600 calorías (kcal) en 1 hora de ejercicio moderado o vigoroso, continuo. Algunos pocos muy entrenados y musculosos pueden gastar cerca de 1000 kcal por hora. Afortunadamente, desde el punto de vista biológico, 100 gramos de grasa corporal son más que suficiente para satisfacer esta impresionante cantidad de energía (700 kcal). O sea que para reducir significativamente mis reservas de grasa o “gordos” a punta de ejercicio, ¡tendríamos que correr días o semanas enteras sin descanso!

Por otro lado, gozamos de otras valiosas pero menos abundantes reservas de azúcar (glucógeno) en los músculos y en el hígado, que suman aproximadamente una libra o 500 g, dependiendo de la comida y el ejercicio en las últimas 48 horas. Sólo estas reservas nos alcanzan para correr o realizar ejercicio vigoroso durante 90 -120 minutos.

Fotografía de Cascadian Farm / Flickr, licencia CC

Fotografía de Cascadian Farm / Flickr, licencia CC

Para rematar, se nos olvida que el órgano que más sufre durante el ejercicio es el estómago y todo el sistema digestivo. Al realizar ejercicio, el flujo sanguíneo es derivado, desviado de acuerdo a las prioridades fisiológicas, hacia el corazón, los pulmones, el cerebro y los músculos. El estómago, intestino y colon sufren falta de sangre (isquemia) y exposición a señales neuro-hormonales que en casos extremos pueden generar úlceras y sangrados. El reflujo gastroesofágico y biliar son usuales y la tolerancia a los alimentos es muy baja.

Así como es de importante hidratarse antes durante y después del ejercicio, es cuestionable desayunar o comer antes de un ejercicio intenso de corta duración, es decir 1 hora o menos. Por supuesto, la recomendación es totalmente diferente para nuestros deportistas, que viven en déficit nutricional, a veces por falta de recursos o por la falsa creencia de que menos grasa es igual a mejor rendimiento. El entrenamiento aeróbico de varias horas requiere de grandes cantidades de líquidos, azúcar y sal, antes (desayuno) durante (bebidas hidratantes, “geles”, “snacks”, “powerbars”) y después (“corrientazo”, “ejecutivo”, sancocho o bandeja paisa).

Solo sugiero que hagamos un examen de conciencia o de “barriga” y evaluemos si realmente son tan indispensables los alimentos del desayuno, cuando el estómago y el intestino realmente no pueden funcionar bien.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador en agosto 24 – 2014

Fotografías de Diego Laconelli y Cascadian Farm, usadas bajo Licencia Creative Commons.

blog | Ejercicio y felicidad

 

La asociación del ejercicio, el deporte, el baile y muchas formas de movimiento con sentimientos de alegría o bienestar emocional y físico son bien conocidas.

A pesar de las grandes dificultades que existen en la vida moderna para ser físicamente activo, muchas personas han vivido en carne y espíritu propio la sensación de placer, del “well being” que se asocia con la actividad física.

Las explicaciones científicas son aún incompletas, pero hemos avanzado mucho. Durante el ejercicio ocurren millones de reacciones bioquímicas y fisiológicas que buscan optimizar el rendimiento físico y mental, así como reducir el dolor y la sensación de fatiga. Algunos de estos químicos se parecen al opio, a la morfina y se conocen como endorfinas o “morfina endógena”. Se destacan, por ejemplo, la dopamina y la serotonina, neurotransmisores cruciales en el manejo de la depresión, la ansiedad, el sueño y el apetito.

Recientemente se ha descrito un peptido (proteína) derivado del cerebro (BDNF), sobre el cual disponemos ya de miles de publicaciones. Y parece regular desde el cerebro cientos de reacciones neurohormonales.

Por otro lado, las ciencias del comportamiento humano, en especial la psicología, la sociología y la antropología, han aclarado los beneficios psicosociales de mantenerse activo sobre la autoestima, la autodeterminación, el logro de metas, la socialización y más.

La literatura es abundante en estudios sobre salud mental y actividad física. Para quienes no parece ser atractivo tener buena figura o un corazón más sano, pero sí quieren prevenir y tratar la diabetes o la hipertensión, podría ser interesante ser más productivo, mejorar el genio, las ganas de vivir, llorar menos y disfrutar más de las pequeñas y grandes cosas de la vida cotidiana.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador en julio 13 – 2014

Fotografía de Vida Dimovska, usada bajo Licencia Creative Commons.

blog | Café, salud y ejercicio

 

La interacción entre el consumo de café, el rendimiento físico y mental, y la salud en general han sido estudiados desde la antigüedad. El café es sin duda una de las bebidas de más alto consumo en todo el mundo y nuestra frágil economía se ha beneficiado de ello en muchas ocasiones.

Para muchos, el trabajo, los negocios o la vida social serían difíciles de imaginar sin una taza de buen café. Por otro lado, la frecuente especulación basada en anécdotas u opiniones personales ha popularizado creencias y mitos que tienen poco o ningún soporte científico. Aun para algunos profesionales de la salud, el conocimiento y las recomendaciones sobre el consumo de café o sus componentes proviene de fuentes poco confiables.

Las razones para tanta confusión son comunes a otros hábitos. Lo más frecuente es una comprensión incompleta de las múltiples causas o factores que interactúan o favorecen la aparición de un síntoma o una enfermedad.

Veamos algunas asociaciones comunes: el café causa diabetes. No sólo no existe ningún estudio que lo demuestre, sino que se ha documentado recientemente, en grandes y rigurosos estudios, que los individuos que consumen más café tienen menor riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2.

¿Por qué la malinterpretación? Muchos individuos acompañan el café con un delicioso y mortal cigarrillo, que duplica el riesgo de diabetes y docenas de enfermedades. O al menos con una buena porción de pastelería rica en grasas y harinas que se asocian con sobrepeso y obesidad, los principales factores de riesgo para la diabetes. El café sin cigarrillo y con un peso normal puede protegernos de esta enfermedad.

Fotografía de P!XELTREE / Flickr, licencia CC.

Fotografía de P!XELTREE / Flickr, licencia CC.

Tampoco se ha podido demostrar un efecto negativo del café sobre la presión arterial. Más aún, las personas que consumen más café padecen menos de “stroke” o accidentes cerebrovasculares, el desenlace más temido para un paciente hipertenso.

En cuanto a las arritmias cardíacas y los síntomas digestivos, hay todo un esfuerzo de la investigación por aclarar las cosas. Hasta el momento no hay evidencia científica clara que permita concluir efectos nocivos del café en estos temas. La sensibilidad de cada persona a los efectos biológicos de la cafeína y los numerosos antioxidantes y sustancias activas contenidas en una tasa de café deben ser consideradas a la hora de dar una recomendación médica.

Fotografía de Joe St.Pierre / Flickr, licencia CC.

Fotografía de Joe St.Pierre / Flickr, licencia CC.

Por último, vale la pena resaltar los efectos favorables del café sobre el rendimiento físico y mental. La estimulación del sistema nervioso provoca mejores niveles de atención, concentración y velocidad de reacción que pueden ser críticos para un conductor, un operario, un ejecutivo o para un deportista competitivo.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador en mayo 24 – 2014

Fotografías de 55Laney69P!XELTREEJoe St.Pierre, usadas bajo Licencia Creative Commons.

Selecting & Effectively Using Hydration for Fitness

 

Water is the most essential component of the human body as it provides an important role in the function of cells. Important functions of water include transportation of nutrients, elimination of waste products, regulation and maintenance of body temperature through sweating, maintenance of blood circulation and pressure, lubrication of joints and body tissues, and facilitation of digestion.

More than half of the human body is composed of water, and it is impossible to sustain life without it.

WATER LOSS

Exercise produces an elevation in body temperature, which depends on the intensity and duration of exercise, environmental conditions, clothing worn, and metabolic rate. In order to get rid of the excess heat, your body secretes sweat, which is primarily composed of water and electrolytes such as sodium.

The evaporation of sweat is the primary mechanism of heat loss during exercise. Exercise can lead to substantial water and electrolyte loss from sweat leading to dehydration and, in cases of excessive fluid intake, hyponatremia (low sodium in the blood). However, considerable variability exists from person to person with regard to sweat loss. Therefore, the fluid and electrolyte requirements needed for the athlete are variable from person to person as well. If water and electrolytes are not replaced from these losses, the athlete will have a decrease in performance and perhaps an adverse effect on his or her overall health.

FLUID BALANCE

Thirst is a signal that your body is headed toward dehydration. Therefore, it is important to drink before you feel thirsty and to drink throughout the day. Thirst is not a good indicator of hydration and should not be used to monitor hydration status. One way to check your hydration status is to weigh yourself before and after exercise. The before-exercise measurement is best as a nude weight first thing in the morning after urinating. Comparing your body weight before and after exercise can be used to estimate your sweat loss and your fluid requirements. Any weight loss is likely from fluid loss, so drinking enough to replenish these losses will maintain hydration.

The table below shows us that over a one percent loss in body weight indicates dehydration and over five percent indicates serious dehydration. These fluid losses need to be replaced.

% Body Weight Change

Well Hydrated          -1 to +1%

Minimal Dehydration          -1 to -3%

Significant Dehydration          -3 to -5%

Serious Dehydration          > -5%

Another way to check hydration status is the urine color test. A large amount of light-colored urine means you are well hydrated. The darker the color, the more dehydrated you are.

Selecting hydration-ACSM

DEHYDRATION

Dehydration is the loss of fluids and salts essential to maintain normal body function. Dehydration occurs when the body loses more fluids than it takes in.

Dehydration can lead to:

  • Muscle fatigue
  • Loss of coordination
  • Inability to regulate body temperature
  • Heat illness (e.g., cramps, heat exhaustion, heat stroke)
  • Decreased energy and athletic performance

Moderate caffeine intake does not affect hydration status or urine output. However, alcohol will increase your urine output and decrease hydration. Enhancing palatability of a fluid will help to encourage fluid consumption. This can be done with proper flavoring, proper salt (sodium) content and drinking a cold beverage (15-21 degrees Celsius).

SPORTS BEVERAGES

Carbohydrates within a sports beverage help to replenish your sugar (glycogen) stores and electrolytes help to accelerate rehydration. Sports beverages for use during prolonged exercise should generally contain four to eight percent carbohydrate, 20-30 meq/L of sodium, and 2-5 meq/L of potassium. The need for carbohydrates and electrolytes within sports beverages increases with prolonged activity.

Carbohydrate consumption helps to sustain and improve exercise performance during high-intensity exercise longer than one hour as well as lower-intensity exercise for longer periods. You should ingest one-half to one liter of a sports drink each hour to maintain hydration. Also, sports drinks should not exceed a carbohydrate concentration of eight percent.

HYDRATION BEFORE EXERCISE

Check your hydration status before exercise because there is a wide variability in fluid needs for each person.

  • Drink 16-20 fluid ounces of water or sports beverage at least four hours before exercise.
  • Drink 8-12 fluid ounces of water 10-15 minutes before exercise.

Consuming a beverage with sodium (salt) and/or small meal helps to stimulate thirst and retain fluids.

HYDRATION DURING EXERCISE

  • Drink 3-8 fluid ounces of water every 15-20 minutes when exercising for less than 60 minutes.
  • Drink 3-8 fluid ounces of a sports beverage (5-8 percent carbohydrate with electrolytes) every 15-20 minutes when exercising greater than 60 minutes. 

Do not drink more than one quart/hour during exercise.

HYDRATION GUIDELINES AFTER EXERCISE

Obtain your body weight and check your urine to estimate your fluid losses. The goal is to correct your losses within two hours after exercise.

Drink 20-24 fluid ounces of water or sports beverage for every one pound lost

OVERHYDRATION

Overhydration, also called water intoxication, is a condition where the body contains too much water. This can result in behavioral changes, confusion, drowsiness, nausea/vomiting, weight gain, muscle cramps, weakness/paralysis and risk of death.

In general, overhydration is treated by limiting your fluid intake and increasing the salt (sodium) that you consume. If overhydration is suspected, you should see your doctor for appropriate lab tests and treatment. You should not consume more than one liter per hour of fluid.

 

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Reprinted with permission of the American College of Sports Medicine. Copyright © 2011 American College of Sports Medicine. This brochure is a product of ACSM’s Consumer Information Committee.
Fotografía de Darwin Bell, usada bajo licencia de Creative Commons 

La utilización del alcohol en los deportes

 

Con base en un análisis exhaustivo de las investigaciones disponibles relacionadas con los efectos del alcohol sobre el rendimiento físico humano, la posición del Colegio Americano de Medicina Deportiva (ACSM, por sus siglas en inglés) es que:

1. La ingesta aguda de alcohol puede provocar un efecto dañino sobre una amplia variedad de destrezas psicomotrices como el tiempo de reacción, coordinación óculo–manual (ojo-mano), precisión, equilibrio, y coordinación compleja.

2. La ingesta aguda de alcohol no va a influir sustancialmente en el funcionamiento fisiológico o metabólico esenciales para el rendimiento físico, como por ejemplo el metabolismo energético, el consumo máximo de oxígeno (VO2máx), la frecuencia cardiaca, el volumen latido, el gasto cardiaco, el flujo sanguíneo muscular, la diferencia arteriovenosa de oxígeno, o las dinámicas respiratorias. El consumo de alcohol puede dificultar la regulación de la temperatura corporal durante ejercicio prolongado realizado en un ambiente frío.

3. La ingesta aguda de alcohol no mejorará y podrá reducir la fuerza, la potencia, la resistencia muscular localizada, la velocidad, y el rendimiento cardiovascular.

4. El alcohol es la droga de mayor abuso en los Estados Unidos, y es uno de los factores causantes de los accidentes y sus consecuencias. También se ha documentado ampliamente que el consumo prolongado de alcohol puede provocar cambios patológicos en el hígado, el corazón, el cerebro, y el músculo, los cuales pueden llevar a una discapacidad y a la muerte.

5. Se deben realizar esfuerzos serios y continuos para educar a los atletas, entrenadores, educadores físicos y de la salud, médicos, a los periodistas deportivos, y al público en general, acerca de los efectos del consumo agudo del alcohol sobre el rendimiento físico humano y los potenciales problemas agudos y crónicos del consumo excesivo del alcohol.

[fragmento tomado de Medicine & Science in Sports & Exercise® Volumen 14, Número 6 1982]

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