tabaquismo

blog | Glifosato vs. tabaco

 

No tengo dudas sobre la decisión de no fumigar con glifosato. Lo que me preocupa es el sensacionalismo alrededor de estas decisiones.

Se nos olvida que todos los días mueren en Colombia y en el mundo miles de seres humanos a consecuencia del humo del tabaco: la mayor amenaza para la salud humana y el medio ambiente, reconocida por la OMS y por todos los gobiernos del mundo. Los ambientalistas saben que las colillas de cigarrillo constituyen uno de los mayores tóxicos para el medio ambiente, contaminan instituciones, ciudades, parques, playas y ríos, intoxicando pequeños animales, aves y mascotas. Lo sorprendente es que la lucha de nuestras sociedades sea tan tímida, tan incoherente, tan egoísta.

Los pocos valientes, en el Gobierno y en la sociedad, que se han atrevido a enfrentar este flagelo, han recibido amonestaciones de sus superiores y hasta amenazas contra su vida, en el mejor de los casos, simplemente han sido ignorados. El negocio de la industria del tabaco es tan lucrativo para las multinacionales y algunos sectores de la sociedad, que se cuestionan e ignoran las recomendaciones de las grandes autoridades de salud y desarrollo sostenible.

Nuestro país ha logrado algunos avances, pero aún estamos lejos de cumplir a cabalidad con el convenio marco de la OMS para el control del tabaco, en especial en materia de impuestos, seguimiento y control de la implementación de cada estrategia y recomendación. Seguimos vendiendo cigarrillos a precios muy bajos con relación al resto del mundo, con advertencias y control sanitario insuficiente, pero sobre todo con una increíble e indignante tolerancia social, hasta que la enfermedad, por lo general mortal, toca a nuestros familiares directos.

Es cierto que el daño a la salud, desde el embarazo y el período neonatal hasta el sufrimiento por dolor y asfixia de un anciano es tan grave, que todo fumador debería pagar una prima significativa a nuestro sistema de salud para compensar en algún grado los inmensos costos en salud atribuibles a esa decisión personal. No es justo que sigan muriendo niños de hambre, mientras un 10-15% de la población ejerce su derecho a consumir tóxicos adictivos y a destruir el medio ambiente.

Sólo falta que los cultivos de coca se sigan reemplazando por cultivos de tabaco, un negocio millonario, en manos de empresarios que no tienen que sentarse en La Habana, ni dar explicaciones sobre su ética, honestidad y responsabilidad por millones de muertes en el mundo.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el diario El Espectador el 17 de mayo de 2015.

Fotografía de Hanna Sörensson/Flickr, usada bajo licensia de Creative Commons.

 

blog | Café, salud y ejercicio

 

La interacción entre el consumo de café, el rendimiento físico y mental, y la salud en general han sido estudiados desde la antigüedad. El café es sin duda una de las bebidas de más alto consumo en todo el mundo y nuestra frágil economía se ha beneficiado de ello en muchas ocasiones.

Para muchos, el trabajo, los negocios o la vida social serían difíciles de imaginar sin una taza de buen café. Por otro lado, la frecuente especulación basada en anécdotas u opiniones personales ha popularizado creencias y mitos que tienen poco o ningún soporte científico. Aun para algunos profesionales de la salud, el conocimiento y las recomendaciones sobre el consumo de café o sus componentes proviene de fuentes poco confiables.

Las razones para tanta confusión son comunes a otros hábitos. Lo más frecuente es una comprensión incompleta de las múltiples causas o factores que interactúan o favorecen la aparición de un síntoma o una enfermedad.

Veamos algunas asociaciones comunes: el café causa diabetes. No sólo no existe ningún estudio que lo demuestre, sino que se ha documentado recientemente, en grandes y rigurosos estudios, que los individuos que consumen más café tienen menor riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2.

¿Por qué la malinterpretación? Muchos individuos acompañan el café con un delicioso y mortal cigarrillo, que duplica el riesgo de diabetes y docenas de enfermedades. O al menos con una buena porción de pastelería rica en grasas y harinas que se asocian con sobrepeso y obesidad, los principales factores de riesgo para la diabetes. El café sin cigarrillo y con un peso normal puede protegernos de esta enfermedad.

Fotografía de P!XELTREE / Flickr, licencia CC.

Fotografía de P!XELTREE / Flickr, licencia CC.

Tampoco se ha podido demostrar un efecto negativo del café sobre la presión arterial. Más aún, las personas que consumen más café padecen menos de “stroke” o accidentes cerebrovasculares, el desenlace más temido para un paciente hipertenso.

En cuanto a las arritmias cardíacas y los síntomas digestivos, hay todo un esfuerzo de la investigación por aclarar las cosas. Hasta el momento no hay evidencia científica clara que permita concluir efectos nocivos del café en estos temas. La sensibilidad de cada persona a los efectos biológicos de la cafeína y los numerosos antioxidantes y sustancias activas contenidas en una tasa de café deben ser consideradas a la hora de dar una recomendación médica.

Fotografía de Joe St.Pierre / Flickr, licencia CC.

Fotografía de Joe St.Pierre / Flickr, licencia CC.

Por último, vale la pena resaltar los efectos favorables del café sobre el rendimiento físico y mental. La estimulación del sistema nervioso provoca mejores niveles de atención, concentración y velocidad de reacción que pueden ser críticos para un conductor, un operario, un ejecutivo o para un deportista competitivo.

 

JD

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador en mayo 24 – 2014

Fotografías de 55Laney69P!XELTREEJoe St.Pierre, usadas bajo Licencia Creative Commons.

blog | Incoherente lucha contra tabaco y drogas

 

Aunque la mayoría de nosotros nos sentimos indignados de ver los estragos físicos y sicosociales de las adicciones y, por supuesto, el drama mundial que gira alrededor del tráfico ilegal de algunas de estas sustancias, pocas veces nos detenemos a reflexionar sobre la responsabilidad personal ante dicho fenómeno.

Sin pretender profundizar en definiciones o detalles científicos sobre las sustancias adictivas, podemos aclarar que se trata de químicos provenientes de la naturaleza, algunas sintetizadas o modificadas artificialmente, que tienen efectos diversos sobre el sistema nervioso, los cuales son percibidos por la gran mayoría de seres humanos como agradables y placenteros.

Las drogas son capaces de estimular el cerebro aumentando la concentración y el rendimiento mental, reduciendo la fatiga o induciendo sensaciones de bienestar o relajación. ¿Quién no se siente cautivado por tales efectos? El ser humano ha utilizado y disfrutado el alcohol, el tabaco, los derivados del opio, la marihuana y muchas de estas sustancias por miles de años con consecuencias devastadoras para muchas culturas.

Lo interesante del fenómeno en nuestra sociedad es que hemos aceptado convivir tranquilamente y con todo el respaldo legal con tóxicos mortales como el cigarrillo (el más adictivo y tóxico que conocemos), mientras perseguimos y matamos colombianos que siembran y comercian con una hoja que se vende bien. Al menos en este último caso, los ingresos se reparten con cierta equidad en la cadena de distribución y no llegan directamente a los cuarteles de las grandes tabacaleras con el beneplácito de autoridades comerciales y financieras en todo el mundo.

Mientras nuestros gobiernos aceptan incrementar históricamente el área sembrada de tabaco en miles de hectáreas, con la quizás inocente pero muy errada expectativa de mejorar la situación socioeconómica de los campesinos productores, se gastan millones de dólares en las enfermedades causadas por el tabaco y en la hipócrita lucha contra el narcotráfico.

Pero no vayamos tan lejos, mientras en los colegios y universidades, empresas públicas y privadas, nos deleitamos con las noticias sobre el último golpe al narcotráfico y nos indignamos por la creatividad de algunos latinos para hacer llegar el producto a sus fieles consumidores en Estados Unidos y Europa, encendemos sin el menor cargo de conciencia un cigarrillo rico en nicotina y más de 400 tóxicos mortales delante de nuestros niños y jóvenes para que aprendan con el ejemplo la realidad incoherente de nuestras vidas y valores.

Fotografía de Timothée Taupin

Fotografía de Timothée Taupin

Más preocupante aun, diariamente nuestros padres y madres de familia, nuestros educadores y médicos discuten emotivamente y frente a sus hijos, estudiantes y pacientes lo grave y peligroso de la cocaína y la marihuana, mientras disfrutan de sus dosis personales de alcohol en todas sus formas y de un delicioso cigarrillo para aliviar el “estrés” de tan coherente discusión.

 

JD

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador en marzo 01 – 2014

Fotografías de fabrício de lima y Timothée Taupin, usadas bajo licencia Creative Commons

Enfermedad renal crónica

 

Los riñones producen orina, filtran sustancias del torrente sanguíneo y son importantes para mantener la química sanguínea. El daño permanente a los riñones se denomina enfermedad renal crónica (ERC). Entre las condiciones médicas comunes que pueden provoc ar ERC, se encuentran la diabetes, la hipertensión (presión arterial alta), las enfermedades renales hereditarias, las enfermedades del tejido renal en sí mismo y la obstrucción crónica de la vejiga. Algunos medicamentos pueden provocar efectos adversos que dañan los riñones. Los riñones también pueden presentar daños permanentes a causa de una enfermedad severa, como insuficiencia cardíaca o septicemia. La enfermedad renal crónica puede avanzar hasta causar la pérdida completa de la función renal, lo que se conoce como enfermedad renal terminal (ERT).

FACTORES DE RIESGO DE LA ERC

  • Diabetes
  • Hipertensión
  • Enfermedad vascular (de los vasos sanguíneos)
  • Antecedentes familiares de problemas renales
  • Obstrucción de la vejiga

 DIAGNÓSTICO & ANÁLISIS

  • Examen físico, incluida la medición de la presión arterial
  • Análisis de sangre, incluidos recuento sanguíneo y análisis químico completos
  • Análisis de orina
  • Estudios mediante rayos X, que incluyen: tomografía computada (TC), pielografía intravenosa (estudio radiográfico con marcador de los riñones y el sistema de drenaje) y angiografía (se inyecta un marcador para destacar el suministro de sangre de los riñones)
  • Ultrasonido del abdomen
  • Es posible que se recomiende la realización de pruebas cardíacas y de los vasos sanguíneos en personas que se encuentran en riesgo de una enfermedad cardíaca o vascular.

TRATAMIENTO

Controlar la presión arterial alta es importante para evitar un mayor riesgo en los riñones, así como protección contra ataques cardíacos y ataques cerebrovasculares. El manejo del nivel de azúcar en la sangre es importante para personas con diabetes. Modificar la dieta, como limitar la ingesta de proteínas y sal, puede ayudar a reducir los síntomas de insuficiencia renal. Dado que la anemia (recuento bajo de glóbulos rojos) es común en personas con ERC o ERT, se puede recetar medicamentos para elevar el recuento de glóbulos rojos.

La diálisis es un proceso que sustituye a los riñones en la filtración de la sangre y la eliminación de los productos residuales. Las personas con ERT necesitan de la diálisis para sobrevivir. La hemodiálisis es la filtración de la sangre a través del acceso a los vasos sanguíneos por medio de un injerto de acceso arteriovenoso (material que se coloca de manera quirúrgica, generalmente en el brazo) o una fístula arteriovenosa (una conexión creada de manera quirúrgica entre una arteria y una vena, también generalmente en el brazo). Para algunos pacientes, se puede recetar una diálisis peritoneal, que implica la colocación de un tubo de plástico en la cavidad abdominal. Los fluidos que se introducen a través de este tubo permiten la extracción de productos residuales.

El trasplante renal es el tratamiento ideal para muchos pacientes con ERT, pero la escasez de órganos donados limita su disponibilidad. Después de la cirugía, el paciente debe tomar medicamentos para evitar que el cuerpo rechace el riñón trasplantado.

 

Adaptado de la Hoja para el paciente de JAMA

Descarga el PDF aquí

Fotografía de *Kid*Doc*One*, usada bajo licencia de Creative Commons

blog | Buenos propósitos para el 2014

 

Qué bueno es aprovechar la energía y la motivación de un nuevo año para replantear las metas personales y profesionales, sacar más tiempo para la familia y los amigos, retomar pasatiempos preferidos, bajar por fin unos kilos, y así, recuperar la salud que inexorablemente declina con la edad.

Las presiones económicas, sociales y culturales nos van desviando progresivamente de las metas que nos trazamos en la vida. Cuando hemos gozado de todo el potencial de nuestro cuerpo y mente, en especial en la juventud, es difícil entender la fragilidad de la que estamos hechos. Sólo la recordamos cuando alguien cercano padece una enfermedad o un accidente.

Quiero resaltar cinco conductas que según la medicina preventiva moderna podrían cambiar radicalmente el panorama de nuestra salud: reducir al mínimo el consumo de alcohol, erradicar el cigarrillo, comer menos calorías y más frutas y verduras, dormir bien y hacer ejercicio una hora diaria.

Sabemos que el alcohol ha matado a millones de seres humanos, por accidentes, violencia, cirrosis, pancreatitis, hemorragias digestivas, cardiopatía, depresión respiratoria y broncoaspiración. Vivimos en una sociedad que convive con este y otros tóxicos probablemente gracias a una muy hábil estrategia de mercadeo.

Otro tóxico bien tolerado y arraigado socialmente es el tabaco. Hace varias décadas que la Organización Mundial de la Salud lo considera como la primera causa prevenible de enfermedad y muerte. Están bien documentadas sus consecuencias económicas y en salud como infarto, trombosis cerebral, gangrena, amputaciones, enfisema, envejecimiento prematuro, cánceres de pulmón, boca, lengua, faringe, laringe, esófago y estómago, leucemia, demencias, Alzheimer, mal aliento y disfunción eréctil.

Otro hábito de gran importancia para la salud física y mental es el buen sueño. Aunque existen diferencias en la cantidad de horas necesarias para cada persona, la gran mayoría necesitamos 7 a 8 horas de sueño de buena calidad. La falta de sueño se ha asociado con trastornos emocionales y cognitivos, alteraciones en el apetito, sobrepeso y obesidad, fibromialgia y alteraciones neuroendocrinas.

Por último está el reto de superar el sedentarismo al que se le atribuyen millones de muertes en magnitudes similares a las del tabaco. La industrialización y urbanización han reducido dramáticamente la necesidad que teníamos de gastar energía. Si no logramos que todos seamos más activos en nuestra vida cotidiana y realizamos por lo menos una hora diaria de ejercicio moderado o vigoroso, la epidemia de diabetes, enfermedad cardiovascular y cáncer va a seguir matando cada vez a más personas y acabando con los pobres recursos de los sistemas de salud.

Estas cinco conductas podrían tener un impacto real inmediato en la salud de todos. No esperemos a perder la salud, no esperemos al otro año.

JD

 

 

Este blog fue publicado en el periódico El Espectador en enero 25 – 2014

Fotografía de Geoffrey Archer usada bajo Licencia de Creative Commons

 

El tabaquismo y el corazón

 

La mayoría de las personas sabe que fumar es malo para los pulmones y que puede causar cáncer. Sin embargo, tal vez sean menos las que están conscientes de los efectos del tabaco en el corazón y en el sistema circulatorio; las arterias y venas que transportan la sangre por el cuerpo. La edición de JAMA del 7 de mayo de 2008 incluye un artículo en el que se informa que dejar de fumar reduce en gran medida las tasas de exceso de mortalidad debidas al tabaquismo entre las mujeres.

EL TABAQUISMO, LOS VASOS SANGUÍNEOS Y LA MUERTE

Fumar cigarrillos es la principal causa evitable de muerte prematura en el mundo desarrollado. Da cuenta de casi 440 000 muertes al año en los Estados Unidos. Al fumar, las sustancias químicas tóxicas del tabaco ingresan en el torrente sanguíneo. Algunas de estas sustancias químicas le envían señales al corazón para que se contraiga con más fuerza y rapidez. Fumar también causa que los vasos sanguíneos se estrechen (es decir, que se vuelvan más angostos), lo cual obliga a la sangre a circular a través de un espacio más pequeño. Estos dos efectos causan hipertensión. Fumar también reduce las lipoproteínas de alta densidad (el colesterol bueno) del cuerpo y aumenta la posibilidad de que se forme placa (acumulación de grasa) dentro de los vasos sanguíneos; un trastorno que se denomina aterosclerosis (endurecimiento de las arterias). Fumar también aumenta el riesgo de trombosis (coágulos de sangre que obstruyen un vaso sanguíneo). Con el tiempo, estos efectos aumentan el riesgo de padecer un infarto de miocardio (ataque al corazón).

Fumar también puede aumentar el riesgo de padecer un accidente cerebrovascular (una obstrucción repentina de la circulación sanguínea en el cerebro). Un accidente cerebrovascular suele ser la consecuencia de un coágulo de sangre que se deposita en los vasos sanguíneos que suministran sangre y oxígeno al cerebro. Cuando esto sucede, las células cerebrales comienzan a morir. Esto puede provocar una lesión cerebral permanente o, incluso, la muerte. Las mujeres que fuman y toman anticonceptivos orales (píldoras de control de la natalidad) corren un riesgo mucho mayor de desarrollar una enfermedad cardíaca o de sufrir un accidente cerebrovascular que las mujeres que toman anticonceptivos orales y no fuman.

BENEFICIOS DE DEJAR DE FUMAR

  • Reduce el riesgo de enfermedad cardíaca a casi la mitad y reduce las posibilidades de sufrir problemas relacionados con el corazón si usted ya padece una enfermedad cardíaca
  • Reduce el riesgo de formación de coágulos de sangre
  • Reduce las posibilidades de desarrollar varias formas diferentes de cáncer
  • Reduce el riesgo de desarrollar enfisema, una enfermedad pulmonar grave que afecta la respiración
  • Mejora la resistencia para hacer ejercicio y participar en deportes
  • Mejora el sentido del gusto y del olfato

Dejar de fumar puede ser un proceso difícil, pero vale la pena hacer el esfuerzo. Se encuentra disponible una serie de artículos de venta con receta y de venta libre que ayudan a dejar de fumar. Si aún fuma, ¡hable con su médico acerca de ello!

Adaptado de la Hoja para el paciente de JAMA

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Fotografía de Héctor Rodríguez usada bajo licencia Creative Commons

Dejar de fumar

 

Fumar tabaco tiene efectos devastadores en la salud. El humo daña los pulmones, lo que provoca una reducción en la habilidad del oxígeno para entrar en el cuerpo. Si fuma durante mucho tiempo, eventualmente tendrá un enfisema. Las diversas sustancias químicas del humo aumentan el riesgo de desarrollar aterosclerosis (el endurecimiento de las arterias), lo que provoca accidentes cerebrovasculares y ataques cardíacos. Una de las sustancias químicas del tabaco, la nicotina, actúa directamente en el cerebro y provoca una adicción al tabaco.

El tabaquismo está relacionado con diversos tipos de cáncer. Si usted fuma, tiene un 50 % de probabilidades de morir por una complicación relacionada con el tabaquismo y vivirá 10 años menos de lo que viviría si no fumara. A pesar de estos riesgos, el 20 % de todos los estadounidenses adultos fuma. Como la nicotina del tabaco es adictiva, dejar de fumar puede ser un desafío. La mitad de todos los fumadores actuales han intentado dejar de fumar en el último año, pero solo el 6 % de aquellos que dejan de fumar por sus propios medios, sin ayuda, tendrán éxito en dejar de fumar en el término de un año. Afortunadamente, existen tratamientos que funcionan. El número de JAMA del 17 de octubre de 2012 incluye un artículo sobre dejar de fumar.

APOYO CONDUCTUAL

  • Obtenga ayuda y apoyo para dejar de fumar, y para no volver a hacerlo.
  • Usted puede obtener ayuda gratuita para dejar de fumar llamando al 1-800-QUIT-NOW (800-784-8669, en Estados Unidos).
  • Elija una fecha del próximo mes para dejar de fumar por completo.
  • Busque la ayuda de su médico.

MEDICAMENTOS

  • Reemplazo de la nicotina: La nicotina del humo del cigarrillo provoca una adicción química. Cuando una persona intenta dejar de fumar, la falta de nicotina causa ansiedad, estado de ánimo deprimido, irritabilidad, agitación e insomnio. Reemplazar la nicotina con un parche para la piel mantiene un nivel de nicotina en la sangre, lo que resulta en una menor cantidad de estos síntomas. La goma de mascar, las pastillas, los inhaladores o los aerosoles nasales de nicotina brindan una pequeña dosis de nicotina y también hacen que sea más fácil dejar de fumar al reducir el intenso antojo por los cigarrillos. Los inhaladores y los aerosoles nasales deben ser recetados por un médico, pero otras preparaciones con nicotina no.

 

  • Bupropión: El bupropión es un medicamento que se usa como tratamiento contra la depresión y que aumenta los niveles de dopamina en el cerebro. Esta sustancia química del cerebro también es liberada por la nicotina, por lo que el bupropión imita los efectos de la nicotina y hace que sea más fácil dejar de fumar. Las personas que dejan de fumar tienden a reemplazar el hábito del tabaquismo por el hábito de comer y aumentan de peso. Este medicamento ayuda a evitar temporalmente ese aumento de peso.

 

  • Vareniclina: Este fármaco se une a una parte del receptor químico de la nicotina que se encuentra en el cerebro. Estimula una parte de los efectos de la nicotina y reduce los síntomas que experimentan las personas cuando intentan dejar de fumar. También evita que el receptor de la nicotina del cerebro se una a la nicotina y reduce el efecto que tiene la nicotina en el cerebro si las personas continúan fumando.

Los tratamientos no comprobados incluyen los siguientes:

  • Cigarrillos electrónicos: Estos dispositivos nuevos y no comprobados proporcionan nicotina a los pulmones a través de un dispositivo que se asemeja a un cigarrillo. Se desconoce si estos dispositivos son efectivos o si son seguros. No están regulados por la Administración de Drogas y Alimentos de los EE. UU.

 

  • Tabaco sin humo: Los productos como el tabaco de mascar y el rapé se colocan en la boca o la nariz y liberan nicotina. Estos productos están asociados con un riesgo de desarrollar cáncer o adicción a la nicotina. No se consideran alternativas seguras al hábito de fumar.

Adaptado de la Hoja para el paciente de JAMA

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El Síndrome Metabólico

 

Puesto que la enfermedad cardiovascular (corazón y vasos sanguíneos) es la principal causa de muerte en adultos en países desarrollados, muchos estudios médicos se concentran en tratar o en prevenir las cardiopatías y las apoplejías. El síndrome metabólico, una serie de mediciones corporales no saludables y de resultados anormales de análisis de laboratorio, puede identificar a las personas que tienen alto riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular. La modificación drástica del estilo de vida y el posible uso de medicamentos para tratar las condiciones que crean el síndrome metabólico pueden reducir las posibilidades de una persona de sufrir una apoplejía o desarrollar cardiopatía. El síndrome metabólico también ha sido llamado síndrome X o síndrome de resistencia a la insulina. El número del 15 de febrero del 2006 de la revista JAMA incluye un artículo acerca del síndrome metabólico.

DEFINICIÓN DE SÍNDROME METABÓLICO

  • Circunferencia abdominal (cintura) mayor de 40 pulgadas en los hombres o de 35 pulgadas en las mujeres
  • Presión arterial alta (hipertensión)
  • Hiperglucemia (azúcar en la sangre en ayunas mayor de 110 mg/dL)
  • Triglicéridos (un tipo de grasa en el torrente sanguíneo) elevados
  • Bajos niveles de lipoproteína de alta densidad, también conocida como HDL o “colesterol bueno”

Tener al menos 3 de estas mediciones significa que una persona tiene síndrome metabólico y tiene riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2, cardiopatía coronaria, ataque cardíaco o apoplejía.

TRATAMIENTO 

Las modificaciones de estilo de vida incluyen bajar de peso, hacer ejercicio de forma regular, dejar de fumar y reducir la ingesta de grasa en la dieta. Bajar tan sólo 10% del peso corporal excesivo reduce la presión arterial y mejora la resistencia insulínica. Algunas personas pueden lograr controlar la alta presión arterial y la hiperglucemia tan sólo con alterar su estilo de vida. En muchas personas la modificación del estilo de vida no es adecuada, y deben utilizarse medicamentos para reducir la presión arterial, reducir los triglicéridos y aumentar el nivel de HDL.

Puesto que estos problemas muchas veces están vinculados, tratar un aspecto del síndrome metabólico puede ayudar con los otros problemas. Por ejemplo, el ejercicio regular puede ayudar a bajar de peso, reducir la presión sanguínea y manejar la hiperglucemia y la resistencia insulínica. Combinar una alimentación saludable con un programa de ejercicio regular es la base fundamental del tratamiento del síndrome metabólico y de reducir el riesgo de cardiopatía, apoplejía, diabetes y otros problemas médicos.

PREVENCIÓN

  • Ejercítese regularmente durante toda su vida.
  • Aliente a los niños a realizar actividad física diariamente y a elegir alimentos saludables.
  • Lleve una dieta balanceada baja en grasas saturadas y alta en frutas y verduras ricas en nutrientes.
  • No fume.
  • Reconozca que usted puede tener una predisposición genética (heredada) a la diabetes, la cardiopatía y el síndrome metabólico.
  • Sométase a chequeos médicos regulares y empiece un tratamiento temprano para la hipertensión.

Adaptado de la Hoja para el paciente de JAMA

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EPOC-Enfermedad pulmonar obstructiva crónica

Uno de los trastornos pulmonares más comunes en los adultos es la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (chronic obstructive pulmonary disease, COPD), un término que se utiliza para incluir la bronquitis crónica y el enfisema. En las vías respiratorias de los pulmones (denominadas bronquios y bronquíolos), se produce una obstrucción causada por la inflamación de las vías respiratorias y el exceso de mucosidad, que hacen que disminuya el flujo de aire. En última instancia, esto provoca que lleguen menores cantidades de oxígeno a los tejidos del cuerpo. En el enfisema, a su vez, se produce una destrucción de los alvéolos (pequeños sacos donde se lleva a cabo el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono). Tanto el enfisema como la bronquitis crónica pueden ocurrir al mismo tiempo en una persona. La COPD es una de las causas principales de muerte en los países desarrollados, y afecta a hombres y mujeres. El tabaquismo es la causa de la COPD en la mayoría de los casos y representa entre el 80 y 90% de las muertes relacionadas con la COPD. El número de JAMA del 16 de junio de 2010 incluye un artículo acerca del tratamiento de la COPD.

SIGNOS Y SIÍNTOMAS

  • Disminución de los niveles de oxígeno en la sangre y aumento de los niveles de dióxido de carbono
  • Intolerancia al ejercicio
  • Dificultad para respirar
  • Tos
  • Producción de esputo
  • Sibilancias

DIAGNÓSTICOS Y PRUEBAS

La medición de los volúmenes respiratorios, denominada espirometría, es la prueba más importante para la COPD. Puede indicarse un broncodilatador (un medicamento que ayuda a relajar los músculos de las vías respiratorias y a abrir los bronquíolos) para observar si mejoran las medidas espirométricas de una persona. La prueba de gases en sangre arterial (sangre extraída de una arteria en lugar de una vena) muestra los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en el torrente sanguíneo. La oximetría de pulso, una herramienta no invasiva que se utiliza a diario en las unidades de cuidados intensivos y durante cualquier tipo de anestesia, mide la saturación de oxígeno en la hemoglobina, que refleja la cantidad de oxígeno presente en el torrente sanguíneo. La radiografía de tórax se utiliza para determinar la cantidad de daño que la COPD le ha provocado al pulmón y a su vez puede indicar la presencia de neumonía (infección pulmonar) u otros tipos de procesos que corresponden a neumopatías.

TRATAMIENTO

  • ¡Deje de fumar! Este es el paso más importante para tratar la COPD (o cualquier otra neumopatía).
  • Se pueden recetar medicamentos, incluidos los broncodilatadores (para dilatar las vías respiratorias), los corticoesteroides inhalados (para reducir la inflamación de las vías respiratorias) y los antibióticos (que se utilizan para tratar la infección, en caso de haberla). Generalmente, se utilizan varios medicamentos combinados para tratar la COPD.
  • Algunas personas pueden necesitar terapia con oxígeno durante la noche, mientras realizan actividades o, en algunos casos, en forma permanente.
  • La rehabilitación pulmonar, incluido el ejercicio, puede aumentar el estado funcional (capacidad para realizar actividades diarias).
  • Para las personas que sufren de COPD se recomiendan las vacunas para prevenir la gripe y las enfermedades neumocócicas.

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